El Parkinson afecta a millones de personas en el mundo y, hasta ahora, las terapias más eficaces implicaban cirugías invasivas. Pero un equipo británico acaba de presentar una innovación que podría cambiarlo todo: un casco de ultrasonido que actúa como bisturí invisible, alcanzando estructuras profundas del cerebro sin abrir el cráneo. El descubrimiento no solo abre horizontes clínicos, también ofrece una nueva ventana para comprender los secretos de la mente.
Precisión nunca vista
El dispositivo integra 256 emisores de ultrasonido distribuidos en una estructura elipsoidal que se ajusta a la cabeza del paciente. Al conectarse con un escáner de resonancia magnética, dirige la energía a un punto tan diminuto como un grano de arroz. Esto supone una precisión 30 veces mayor que la de sistemas anteriores.
En las pruebas iniciales con siete voluntarios sanos, los investigadores lograron estimular el núcleo geniculado lateral, una región del tálamo vinculada a la visión. Los resultados confirmaron que la técnica es capaz de modificar la actividad cerebral de forma localizada y medible.
🔍 An ultrasound 'helmet' offers a promising new approach to Parkinson's treatment
🧠 The device targets specific brain regions with up to 1,000 times greater precision than traditional ultrasound https://t.co/8z0bVdRSI6 pic.twitter.com/Jkg9zg7IsK
— Anadolu English (@anadoluagency) September 6, 2025
Una alternativa no invasiva
Hasta ahora, las ondas ultrasónicas enfrentaban una limitación clásica: las bajas penetraban bien el cráneo pero se dispersaban; las altas se focalizaban mejor pero perdían fuerza. El casco resuelve ese dilema gracias a la disposición hemisférica de los emisores y al control independiente de cada uno.
A diferencia de la estimulación cerebral profunda —que requiere implantar electrodos— este sistema no deja huella física. El uso de una máscara estereotáctica personalizada eliminó la necesidad de marcos quirúrgicos, convirtiendo la experiencia en totalmente reversible.
Del laboratorio a la clínica
Los investigadores ven en esta tecnología una alternativa para tratar el Parkinson sin los riesgos de la cirugía, pero también destacan su potencial en depresión resistente, esquizofrenia, adicciones, dolor crónico o síndrome de Tourette. Además, podría convertirse en una herramienta de investigación para explorar funciones cognitivas como la memoria y la conciencia.
IMPRESCINDÍVEL: DESCOBERTA A CURA DA DOENÇA DE PARKINSON
Orlando Avendaño, de 72 anos, vivia há três décadas com os tremores causados pela doença de Parkinson. Recentemente, ele foi curado graças a uma nova técnica que utiliza raios de ultrassom focado, aplicados por um aparelho… pic.twitter.com/ilmMlNwOLB
— Fernao Lara Mesquita (@fernaolmesquita) April 24, 2025
“Es extraordinario poder dirigirnos con exactitud a regiones profundas sin abrir el cráneo”, señaló Charlotte Stagg, autora principal. “En el futuro, podríamos ver desaparecer temblores en pacientes al estimular áreas motoras específicas”.
El camino por recorrer
Por ahora, el casco requiere un escáner de resonancia magnética, lo que limita su uso cotidiano. Sin embargo, ya existen proyectos para desarrollar versiones más ligeras, autónomas y asistidas por inteligencia artificial.
Aún faltan ensayos clínicos en pacientes, pero el avance supone una prueba de concepto sin precedentes. Si los resultados se confirman, la medicina dispondrá en pocos años de una herramienta capaz de transformar la vida de quienes enfrentan trastornos neurológicos graves.
Fuente: Infobae.