La posibilidad de pasar unas vacaciones en la Luna parece una escena de ciencia ficción, pero para el exastronauta de la NASA Winston Scott podría convertirse en realidad durante las próximas décadas.
El veterano explorador espacial, que actualmente trabaja como embajador del Complejo de Visitantes del Centro Espacial Kennedy, compartió sus predicciones sobre el futuro de los viajes espaciales en una entrevista con el Daily Mail.
Scott sostiene que la humanidad está cerca de dar un nuevo salto histórico: regresar a la superficie lunar, establecer instalaciones permanentes y desarrollar una industria turística más allá de nuestro planeta.
Su pronóstico más inmediato apunta a 2028, año en el que espera que los astronautas vuelvan a caminar sobre la Luna.
La NASA prepara el regreso de los humanos a la Luna en 2028
La predicción de Scott coincide con el calendario actual del programa Artemis de la NASA, que contempla un nuevo alunizaje tripulado para 2028.
La misión Artemis IV tiene previsto transportar astronautas hasta la región del polo sur lunar, donde realizarán investigaciones científicas y explorarán un territorio considerado estratégico para futuras instalaciones. A diferencia de las misiones Apolo, cuyo objetivo principal era demostrar que los seres humanos podían llegar a la Luna y regresar, Artemis busca sentar las bases de una presencia humana sostenida.
Scott considera que este cambio será fundamental para el futuro de la exploración espacial.
En su visión, los próximos astronautas no solo visitarán la Luna, sino que comenzarán a desarrollar hábitats, laboratorios y otras instalaciones necesarias para permanecer allí durante períodos cada vez más prolongados.
Sin embargo, el regreso en 2028 sigue siendo un objetivo programado y no una fecha garantizada.

Hoteles lunares: el próximo paso del turismo espacial
Uno de los pronósticos más llamativos del exastronauta está relacionado con el turismo fuera de la Tierra. Scott cree que las primeras instalaciones turísticas espaciales aparecerán en órbita terrestre baja, posiblemente mediante estructuras habitables inflables.
Más adelante, estos desarrollos podrían extenderse hasta la superficie lunar, dando origen a los primeros hoteles fuera de nuestro planeta.
Su visión contempla una transformación progresiva de los asentamientos espaciales: primero centros científicos y bases de investigación, y posteriormente instalaciones destinadas a cubrir necesidades cotidianas.
Incluso imagina escuelas, hospitales y espacios recreativos como parte de futuras comunidades extraterrestres.
Aunque existen proyectos privados que exploran estas posibilidades, actualmente no hay hoteles operativos en la Luna ni fechas confirmadas para su apertura.
Cuánto costará viajar al espacio en el futuro
El elevado precio continúa siendo uno de los principales obstáculos para convertir el turismo espacial en una actividad habitual.
Scott considera que los costos podrían disminuir a medida que mejoren las tecnologías de lanzamiento y aumente la frecuencia de los vuelos. Para explicar esta evolución, compara la industria espacial con los primeros años de la aviación comercial.
En sus comienzos, viajar en avión era una experiencia reservada a personas con grandes recursos económicos. Con el desarrollo de la infraestructura y los avances tecnológicos, los vuelos se volvieron accesibles para una población mucho más amplia.
El exastronauta espera que ocurra una transformación similar con los viajes espaciales.
Sin embargo, reconoce que los futuros turistas necesitarán equipamiento especializado, ya que las condiciones fuera de la Tierra exigen sistemas particulares de comunicación, protección y supervivencia.

De la Luna a Marte: el futuro de la exploración humana
Las predicciones de Scott no terminan en nuestro satélite natural.
El exastronauta también imagina una presencia humana permanente en Marte, aunque establecer comunidades en ese planeta implica desafíos considerablemente mayores. La distancia, las comunicaciones, la radiación y la necesidad de producir recursos esenciales serán algunos de los principales obstáculos.
Por ahora, la prioridad de la NASA es regresar a la Luna y desarrollar las tecnologías necesarias para sostener operaciones prolongadas.
Si estos proyectos avanzan, la Luna podría dejar de ser únicamente un destino de exploración científica y convertirse en el primer lugar fuera de la Tierra donde los seres humanos desarrollen una presencia estable.
Los hoteles lunares siguen siendo una posibilidad futura, pero el próximo paso concreto ya tiene una fecha prevista: 2028.