El pasado 21 de junio, la fragata alemana FGS Sachsen procedía al lanzamiento de un misil antiaéreo SM-2 durante unas maniobras rutinarias en la costa de Noruega. Por motivos que se desconocen, el proyectil de 4,5 metros y 680 kilos nunca llegó a abandonar el silo en el que se encontraba.

La explosión resultante destrozó buena parte del puente de la fragata. Por fortuna, no hubo que lamentar víctimas mortales, aunque dos marineros resultaron heridos en la explosión e incendio posterior.

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En realidad tuvieron mucha suerte, la explosi√≥n no afect√≥ al resto de misiles que reposaban en el mismo silo. Las fragatas clase Sachsen, fabricadas por ThyssenKrupp Marine Systems, est√°n dise√Īadas para interceptar misiles y aviones enemigos. Para ello cuentan con una bater√≠a de misiles tipo RAM Mark 41 con 32 proyectiles. Toda la bater√≠a est√° blindada para evitar da√Īos por parte de proyectiles enemigos, lo que sin duda evit√≥ un desastre mayor.

Una fragata clase Sachsen en pleno lanzamiento (esta vez con éxito) de un misil SM-2
Photo: Bundeswehr-Fotos / Flickr (Wikipedia)

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No es la primera vez que un misil SM-2 falla. En julio de 2015 se produjo un accidente similar cuando uno de estos proyectiles explotó al poco de despegar del destructor estadounidense USS Sullivans. [vía Popular Mechanics]