Un virus que ataca a los camarones y otros frutos de mar podría ser también responsable de una enfermedad en los ojos de las personas que incluso puede provocar ceguera, según un trabajo de investigación reciente.
En China unos científicos vincularon al nodavirus de mortalidad encubierta (CMNV) con casos de una afección llamada uveítis anterior viral con hipertensión ocular persistente, POH-VAU. Hallaron evidencia del virus en tejidos de personas con esta enfermedad en los ojos, y muchos informaron haber estado expuestos poco antes a mariscos crudos o animales marinos. También se encontró que el CMNV podría causar síntomas similares en los ojos de ratones infectados. Si se confirma, el virus CMNV podría ser el primer virus nativo de animales acuáticos vinculado a una enfermedad ocular en las personas, algo que podría convertirse en una creciente preocupación en materia de salud, según advierten los investigadores.
“Este estudio revela que un virus de animales acuáticos tiene relación con una enfermedad humana emergente”, escribieron en el trabajo que se publicó a finales del mes pasado en Nature Microbiology.
Ceguera marina
La uveítis anterior viral con hipertensión ocular persistente es una enfermedad oftalmológica emergente que se caracteriza por la alta presión intraocular y la inflamación de la úvea, capa media del ojo. Los casos crónicos o recurrentes de uveítis viral anterior (anterior hace referencia a la parte más frontal de la úvea) suelen tener su causa en determinados herpesvirus, que incluyen el virus del herpes simplex (causa del herpes). Pero el trabajo ha documentado un aumento en los casos de POH-VAU en China que no tienen relación con estos culpables comunes.
En estudios anteriores se había sugerido que algunas personas con POH-VAU tenían partículas virales en los ojos similares al CMNV, un virus descubierto recientemente que se ha convertido en una amenaza para las granjas o criaderos de camarones que hay en Asia y Australia. Por lo tanto, los investigadores querían estudiar si el CMNV podía ser causa de la POH-VAU.
Vieron a 70 pacientes diagnosticados con POH-VAU entre enero de 2022 y abril de 2025, y también compararon a esos pacientes con personas sanas. Al igual que antes, los investigadores hallaron partículas virales similares en forma y tamaño al CMNV en el tejido del ojo tomado de los pacientes como parte de un tratamiento quirúrgico (no las había en el grupo de control). Además encontraron que todos los pacientes daban positivo en anticuerpos contra el CMNV en tanto que las pruebas genéticas mostraban que el virus aislado de las personas tenía una similitud del 98,96% con las muestras de CMNV hallado en animales acuáticos. Finalmente, cuando infectaron a ratones con el CMNV, los animales desarrollaron síntomas similares a los que se ven en humanos con POH-VAU.
¿Hay que preocuparse?
Evidentemente, se requieren más trabajos de investigación para confirmar el rol del CMNV como causa del POH-VAU y responder a otras preguntas como la probabilidad ral de que cause enfermedad en los humanos. Sin embargo, sí hay motivos para preocuparse por las implicancias de este descubrimiento si llega a validarse.
Ante todo, destacaría que las enfermedades zoonóticas emergentes – las que pueden pasar de animales a humanos – no se originan solamente en tierra sino también en el océano. Lo segundo es que aunque la mayoría de los casos (alrededor del 71%) estaban vinculados con el contacto directo con camarones crudos o con otros mariscos, los investigadores identificaron algunos casos que no presentaban antecedentes de clara exposición. Eso presenta la posibilidad de que el CMNV y la POH-VAU pudieran propagarse de humano a humano, aunque eso no se ha confirmado.
Incluso si la enfermedad solo se propaga a través de los alimentos que vienen del mar, el riesgo podría estar aumentando. Los investigadores también miraron los datos que muestran que el CMNV se ha detectado en 49 especies acuáticas hasta ahora, que habitan las aguas de todo el mundo, incluyendo las Américas y Europa.