Foto: Marvel

Cuando Stan Lee y Bill Everett crearon al superh√©roe Daredevil en 1964 probablemente no imaginaban que su peculiar superpoder iba a ser una realidad cient√≠fica a√Īos despu√©s, pero as√≠ es. Los seres humanos podemos ver nuestro entorno por ecolocalizaci√≥n y un nuevo estudio ha averiguado c√≥mo funciona.

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Hasta ahora se sospechaba que el cerebro humano era capaz de procesar esta peculiar manera de sentir los objetos en nuestro entorno mediante se√Īales ac√ļsticas, pero el proceso no se hab√≠a estudiado en profundidad. En el mundo existe un pu√Īado de individuos con una notable capacidad para orientarse mediante localizaci√≥n, pero un reciente estudio revel√≥ que no se trata de una habilidad especial que solo tengan unos pocos. Todos nacemos con ella, solo que no la entrenamos.

Para orientarse, las personas que practican la ecolocalizaci√≥n hacen peque√Īos ruidos (normalmente chasqueando la lengua) e interpretan el sonido que estos chasquidos hacen al rebotar sobre los objetos y volver a sus o√≠dos. El m√°s conocido de ellos es Daniel Kish, que perdi√≥ la vista cuando solo ten√≠a un a√Īo y ha refinado tanto su capacidad de localizaci√≥n que es capaz de oir su entorno con total precisi√≥n incluso en exteriores.

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Un grupo de investigadores de la Universidad de Durham se ha centrado precisamente en analizar esos sonidos, y para ello ha recurrido a tres personas invidentes que utilizan esta técnica en su vida diaria y ha grabado los sonidos que emiten a medida que se movían por una habitación desconocida para ellos.

Un análisis computerizado de los sonidos ha revelado un patrón consistente en las frecuencias que utilizan. A diferencia de la voz, se trata de chasquidos en frecuencias muy altas y muy focalizadas. Los sonidos son mucho más direccionales y funcionan un poco como una linterna con la que enfocar a los objetos a medida que movemos la cabeza.

El equipo no solo ha sido capaz de aislar el tipo de sonidos que emplean los ecolocalizadores expertos, sino que ha podido sintetizarlos mediante un modelo computerizado. Sus resultados no solo pueden ser √ļtiles a la hora de crear dispositivos que ayuden a personas con problemas de visi√≥n. Tambi√©n pueden servir para entrenar a otros en este extra√Īo arte a√ļn apenas estudiado pero muy √ļtil. [PLOS Computational Biology v√≠a Science Alert]