Cada diciembre, la revista Nature elige a diez individuos que encarnan la trayectoria científica del año. La lista nunca es homogénea: conviven investigadores veteranos con héroes inesperados, decisiones políticas valientes con descubrimientos biológicos casi imposibles. Pero en 2025, más que un listado, el conjunto parece un mapa. Un mapa que refleja las tensiones y promesas del mundo moderno: la inteligencia artificial que rompe monopolios, la genética que salva vidas, la astronomía que mira más lejos que nunca, la ciencia que se enfrenta a su propia corrupción y la salud pública que trata de prepararse para la próxima pandemia.
El ojo digital que promete anticipar supernovas y vigilar asteroides
Tony Tyson, físico de la Universidad de California, aparece en la lista como la figura detrás del Observatorio Vera C. Rubin. Su telescopio, recién inaugurado en Cerro Pachón (Chile), alberga la cámara digital más grande jamás construida: 3.200 megapíxeles montados en un dispositivo del tamaño de un coche pequeño.
La ambición del proyecto es descomunal. El telescopio escaneará el cielo austral cada 40 segundos, creando un archivo visual continuo capaz de detectar supernovas, evoluciones galácticas y asteroides potencialmente peligrosos antes de que nadie más los perciba. Con 85 años, Tyson encarna la persistencia absoluta: tres décadas defendiendo un proyecto que parecía demasiado grande para hacerse realidad. Nature lo describe como el hombre que abrió un “ojo digital” hacia el futuro.
Mengran Du y el descubrimiento de un mundo oculto a 9.000 metros

Mientras Tyson mira hacia las estrellas, Mengran Du mira hacia el abismo. Desde la Academia China de Ciencias, esta geocientífica exploró la fosa de las Kuriles-Kamchatka a bordo del sumergible Fendouzhe y descendió casi nueve kilómetros bajo el océano.
Allí encontró algo inesperado: el ecosistema más profundo registrado hasta ahora, un corredor global de vida que conecta varias cuencas oceánicas del planeta. Seres que no dependen del sol, sino de la química del metano y el sulfuro de hidrógeno. Animales que redefinen las fronteras de la biología marina. Du no descubrió solo criaturas nuevas; descubrió que el fondo del océano está más vivo y conectado de lo que jamás imaginamos.
Un bebé que sobrevivió gracias a la edición genética
El nombre más sorprendente de la lista es KJ Muldoon, un bebé de Filadelfia que no es científico, pero cuya existencia representa un salto médico histórico. Nació con una enfermedad metabólica letal y sin tratamiento conocido… hasta que un equipo médico decidió intentar algo nunca realizado: corregir una sola letra de su ADN usando una variante de CRISPR diseñada exclusivamente para él.
La intervención reescribió una de las 3.000 millones de bases genéticas del niño. Y funcionó. KJ sobrevivió, creció y sonrió para una foto que dio la vuelta al mundo. Nature lo incluyó porque simboliza el inicio real de la medicina hiperpersonalizada, donde cada paciente podría recibir un tratamiento dirigido únicamente a su mutación concreta. Ciencia ficción convertida en pediatría.
Sarah Tabrizi y la primera señal de esperanza contra el Huntington
En Londres, la neuróloga Sarah Tabrizi logró lo que parecía imposible: ralentizar la enfermedad de Huntington, un trastorno hereditario devastador. El tratamiento experimental AMT-130 redujo el deterioro clínico en un 75% en comparación con los pacientes sin tratamiento.
Tabrizi fue cauta —hablar de “cura” sería irresponsable—, pero su frase resume la magnitud del hallazgo: “El dial se ha movido”. Por primera vez en décadas, una enfermedad considerada inalterable mostró un margen de maniobra.
La IA china que cambió el tablero: Liang Wenfeng y el modelo que nadie esperaba
2025 también fue el año en que China sorprendió al ecosistema global de inteligencia artificial. El responsable es Liang Wenfeng, fundador de DeepSeek. Su modelo R1 funcionaba al nivel de los mejores modelos occidentales, pero con un detalle crucial: se construyó con apenas una fracción del coste.
Y no solo eso. Se lanzó como código abierto. Cualquier persona puede descargarlo, adaptarlo y construir sobre él. Nature no lo eligió por la potencia técnica del modelo, sino por su impacto político: demostró que la “superinteligencia” no depende únicamente del músculo financiero de Silicon Valley.
Achal Agrawal, el detective que arriesgó su carrera para exponer el fraude científico
La ciencia también tiene sombras. Achal Agrawal, un joven científico de datos indio, dedicó años a destapar plagios, manipulaciones y estudios fraudulentos en instituciones indias. Lo hizo sin respaldo institucional, enfrentando presiones y sacrificando su propia carrera académica.
Su trabajo provocó una revisión nacional de cómo India clasifica sus centros universitarios, penalizando la mala ciencia. Su impacto no fue solo técnico: recordó que la integridad sigue siendo el fundamento de todo avance científico.
Precious Matsoso y el difícil acuerdo global para prepararse ante pandemias
Desde África llegó uno de los logros políticos más relevantes del año. Precious Matsoso, diplomática sudafricana, logró destrabar un tratado global de preparación ante pandemias tras años de negociaciones tensas. Convenció a países que apenas semanas antes se negaban a sentarse en la misma mesa.
Su liderazgo humano fue inesperado: en medio de un bloqueo, rompió el hielo cantando All You Need Is Love. Funcionó. El acuerdo no garantiza una respuesta perfecta, pero sí un marco común que no existía.
Mosquitos contra mosquitos: la revolución de Luciano Moreira

En Brasil, el epidemiólogo Luciano Moreira impulsó una estrategia sorprendente: combatir el dengue liberando mosquitos infectados con la bacteria Wolbachia, incapaces de transmitir el virus. La operación, ejecutada a escala masiva, redujo la incidencia del dengue en un 89% en varias ciudades.
Moreira no solo desarrolló una técnica; creó una herramienta de salud pública capaz de transformar epidemiología urbana.
Yifat Merbl y los secretos que la célula esconde en su basura
La bióloga israelí Yifat Merbl estudió lo que nadie miraba: los residuos de las células. Descubrió que los proteasomas —máquinas que destruyen proteínas viejas— también pueden generar péptidos antimicrobianos que ayudan a combatir infecciones. Una pieza inesperada del sistema inmunitario, oculta a plena vista durante décadas.
Susan Monarez, la científica que desafió al poder político en EE.UU.
La lista cierra con un acto de valentía institucional. Susan Monarez, directora temporal de los CDC bajo la administración Trump, se negó a despedir a científicos clave y a aprobar recomendaciones médicas sin evidencia sólida, pese a la presión del secretario de Sanidad. Duró un mes en el cargo. Pero su negativa marcó un límite ético crucial.
Diez historias, una conclusión: la ciencia avanza en todas direcciones a la vez
El hilo común entre estos perfiles es sencillo: la ciencia no avanza en línea recta. Avanza hacia arriba, hacia abajo, hacia dentro y hacia los bordes de lo que creíamos posible. Un telescopio que mira más lejos que nunca, un bebé que sobrevive reescribiendo su ADN, un modelo de IA que cambia la geopolítica, un explorador abisal que encuentra vida donde pensábamos que no podía existir.
Nature no seleccionó a estas personas solo por sus logros, sino porque juntas cuentan la historia científica de 2025: una historia de riesgo, de resistencia, de sorpresas y, sobre todo, de un futuro que ya está tomando forma.