Image: NASA

Han pasado unos días desde que la bomba ciclónica, esa tormenta que se denominó nor’easter, causará estragos y daño generalizado en el Atlántico Medio y Nordeste. Una segunda versión está a punto de “tocar” la misma zona de Estados Unidos.

Datos que se saben: la tormenta será menos potente que el último evento y comenzará a notarse desde hoy miércoles, pero tendrá más aire frío y se prevé más nieve, especialmente a través de la zona interior de Nueva Inglaterra. El evento provocará inundaciones costeras que nunca se disiparon por completo tras nor’easter junto a las mareas astronómicas que empezaron el 1 de marzo.

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En la costa de Massachusetts, la tormenta del fin de semana debilitó o destruyó gravemente la infraestructura costera en muchas comunidades, lo que significa que las olas altas y las inundaciones de esta próxima tormenta serán una amenaza aún mayor.

Cuentan los investigadores que a medida que los niveles del mar aumentan en respuesta al calentamiento global, las “bombas” climáticas como las dos tormentas de esta última semana serán capaces de causar inundaciones costeras cada vez más severas, ya que su marejada subirá a una línea base de agua más alta.

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Esto supone que cada vez que una gran tormenta coincide con mareas y corrientes enormes, como el evento del 1 al 4 de marzo, hay que tener cuidado de que los registros caigan junto con los malecones.

Las tormentas costeras, incluidos los sistemas meteorológicos que se someten al proceso conocido como bombogénesis (en los que la presión mínima del aire central desciende drásticamente al menos 24 milibares en 24 horas), no son inusuales en esta época del año a lo largo de la costa este. Sin embargo, es raro ver dos tormentas intensas consecutivas, es decir, dos “ciclones bomba” o “bombas climáticas” seguidas que se producen con pocos días de diferencia.

En cuanto a la previsión de nevadas para las principales ciudades del Atlántico Medio y Nordeste, es extremadamente complicado saberlo dados los múltiples factores que podrían reducir los totales o, a la inversa, aumentarlos drásticamente. Filadelfia y Nueva York son claros candidatos a una gran nevada, mientras que en Boston se espera que la nieve se mezcle con la lluvia la mayor parte del tiempo, reduciendo los totales. [CNN, CBS]