En Japón es necesario disponer de una licencia médica profesional para hacer tatuajes. La frase no tendría nada de raro si no fuera por un detalle. El gobierno japonés no extiende ninguna licencia médica de tatuador. Esa es la absurda disyuntiva legal a la que se ha llegado por culpa de una sentencia.

Advertisement

Todo comenzó en 2001, cuando el Ministro de salud japonés clasificó los tatuajes como una práctica médica porque implica agujas que atraviesa la piel e inoculan tinta. La decisión no iba directamente en contra de los tatuadores artísticos, sino de los tatuajes cosméticos después de una serie de incidentes.

El caso es que la clasificaci√≥n, en teor√≠a, implica que todos los tatuadores deben disponer de una licencia m√©dica profesional, pero el gobierno no ha desarrollado la clasificaci√≥n con ning√ļn reglamento que permita la expedici√≥n de licencias m√©dicas para tatuadores o los requisitos que estos profesionales deben cumplir.

La cosa qued√≥ ah√≠, pero en 2015 la ciudad de Osaka la emprendi√≥ contra sus tatuadores. La polic√≠a denunci√≥ a un tatuador llamado Taiki Masuda por no disponer de una licencia m√©dica profesional. Aparte de este documento que ning√ļn tatuador puede tener sencillamente porque no existe, la actividad de Masuda era perfectamente legal en todos los sentidos. Lo que no evit√≥ una multa de 2.445 d√≥lares.

Advertisement

Photo: Oliver Strewe | Getty

Comprensiblemente enfadado, Masuda recurri√≥ la multa y llev√≥ el caso a juicio alegando que los tatuadores son artistas y no profesionales de la medicina. La sentencia del caso acaba de hacerse p√ļblica y determina que el joven tatuador incumpli√≥ la ley al no disponer de licencia.

En otras palabras, la corte de Osaka acaba de sentar precedente legal para que se pueda denunciar a los tatuadores por no tener un documento profesional que es imposible que consigan a menos que estudien una carrera de medicina o enfermería.

Advertisement

El tribunal ha reducido la multa a la mitad, pero Masuda no acepta la decisión y apelará la sentencia. Si lo que Japón se propone es eliminar la milenaria práctica de los irezumi (tatuaje en japonés) va por muy buen camino. [The Japan Times vía AFP]