Hasta ahora, la mayoría de nosotros contenía el aliento observando los últimos avances que traía Boston Dynamics con sus robots en materia de obstáculos y cómo los superaban. Sin embargo, verlos bailar como lo haría un humano produce una sensación muy diferente.

La pieza produce cierto escalofrío. El robot-perro-loquesea de la compañía se marca un baile con Uptown Funk de Mark Ronson (y moonwalk incluido). Es posible que lo único que le faltaba a estos robots bípedos fuera aprender a sentir el ritmo y la danza para que ya no haya marcha atrás.

Al menos ya sabemos quien acabará con nosotros. [Boston Dynamics]