Es un hecho: el contenido promedio psicoactivo en la marihuana se ha cuadruplicado, de un 4% a un 16% de tetrahidrocannabinol (THC) desde la década de 1990, según los datos de los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU. En los 14 años desde que Colorado y Washington se convirtieran en los primeros estados en legalizar el uso recreativo de cannabis, las preguntas como “¿Me vendieron orégano?” se ven reemplazadas por otras, como “¿Acabaré en el hospital por consumir esto?”.
La creciente potencia empieza a presentar riesgos reales para los consumidores habituales. Un nuevo informe de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU. encontró que los diagnósticos en las salas de emergencia, de náuseas recurrentes y vómitos incontrolables por uso frecuente de marihuana aumentaron un 16% entre octubre de 2025 y mayo de este año.
Los científicos de los CDC señalaron que en parte este “aumento abrupto, sostenido” se puede atribuir a la afección conocida como “síndrome de hiperémesis por cannabis”, y ahora cuenta con su código diagnóstico internacional, ICD-10-CM código R11.16. La afección ya tenía un nombre informal en inglés: “scromiting”, mezcla de scream (gritos) y vomiting. Pero aunque no había aún un mecanismo oficial para informar sobre estos casos, los que se presentan en las salas de emergencia ya se habían duplicado entre 2017 y 2021, según estudios anteriores. Se calcula que cada año se ven afectadas unas 2,75 millones de personas en EE.UU.
La científica Alana Vivolo-Kantor, autora principal del nuevo estudio, señaló que el aumento en los casos que acuden a las salas de emergencia reveló que se trata mayormente de pacientes de entre 15 y 24 años, adolescentes mujeres, jovenes mujeres, estadounidenses negros y nativos norteamericanos.
El aumento general entre los jóvenes “fue un hallazgo sorprendente para nosotros”, según le dijo Vivolo-Kantor a Associated Press. “Como solíamos suponer que se trataría de uso crónico, nos preguntamos a qué edad empezaron a consumir cannabis”.
Los síntomas
El consenso entre los investigadores médicos sobre la hiperémesis por cannabis la define como inicio repentino y doloroso de náuseas severas, ciclos de vómitos e intenso dolor abdominal, que aparecen dentro de las 24 horas del último uso de cannabis. Una revisión de 2024 de la literatura médica reciente sobre este síndrome, publicada en Gastroenterology, advertía que las complicaciones pueden incluir lesiones renales agudas, desequilibrio de electrolitos, y en algunos casos colapso pulmonar o incluso la muerte.
Es un síndrome que aparece en pacientes con historial de uso frecuente de cannabis, pero lo alarmante es que el nuevo análisis de los CDC ha encontrado evidencia de que los síntomas pueden “darse mucho antes de lo que se calculaba, inclusive dentro del primer año de consumo de cannabis”, según Vivolo-Kantor y sus coautores.
Las evaluaciones anteriores de los casos en EE.UU., como la revisión de Gastroenterology, habían señalado tentativamente que la afección se daba mayormente entre jóvenes varones de entre 16 y 34 años, pero últimamente, la crisis aparenta ser más general entre los jóvenes, tanto entre los varones como las mujeres.
Nuevas cepas
Vivolo-Kantor, directora adjunta de ciencia en la División de Prevención doe Sobredosis de los CDC, sospecha que el aumento en las consultas en salas de emergencia por parte de jóvenes consumidores de cannabis podría ser el resultado de cepas más nuevas y de mayor potencia, con mayor concentración de THC, hoy más habituales.
Aunque los autores indican que se requieren más datos, presentaron la posibilidad de que tal vez el vapeo (inhalación de óleos con alta concentración de THC, que se evaporan por calor) podría ser un factor determinante. También, que los adolescentes se inician en el consumo de cannabis a más temprana edad, y que el público en general no cuenta con información sobre los posibles riesgos de esta droga. (Tal como sucedió recientemente con el vapeo de nicotina, parece que los mecanismos electrónicos y las mayores concentraciones hacen que para los jóvenes en especial sea más fácil consumir dosis mayores).
El informe del CDC indica que hacen falta nuevas campañas de comunicación y materiales educativos para despertar conciencia sobre los riesgos del síndrome de hiperémesis por cannabis en los jóvenes.