Cada año, Sir James Dyson pide a la comunidad de ingenieros y diseñadores industriales que piensen en un producto que solucione un problema concreto. Es una petición increíblemente amplia, pero los resultados de este llamamiento siempre consiguen sorprender. Estas son algunas de las entradas más ingeniosas que compiten por el Dyson Award 2014.

Ayer le echamos un vistazo a una idea que podría revolucionar las muletas. Debajo os ofrecemos más inventos que resuelven problemas en campos tan dispares como tomar el sol, la agricultura, o el diseño de etiquetado. En la web oficial del concurso podéis ver el resto de participantes.

Un rotulador que te avisa de cuándo debes ponerte más protector solar

Se llama Suncayr, y es una gran idea. Ha sido creado por varios expertos en nanotecnología, y dispensa una tinta cuyo tono cambia en función de la carga de rayos ultravioleta que recibe. Si ha cambiado de color, mejor ponte más protección.

Pelar cacahuetes 100 veces más rápido

En el este de África, el cultivo de cacahuetes es una industria boyante, pero el trabajo es intensivo y una de las peores labores es la de pelar estos pequeños frutos. Esta sencilla máquina pela los cacahuetes 100 veces más rápido y sin dañarlos. Su creador calcula que podría ahorrar 1,98 billones de dólares anuales.

Una mochila para mover a pacientes encamados

Si alguien ha tenido que cuidar a una persona en cama que no puede moverse sabe lo duro que puede llegar a ser mover el cuerpo del paciente. Esta especie de mochila hinchable llamada Flipod se fija a la parte baja de la espalda y levanta al paciente lo suficiente como para que sea mucho más sencillo moverlo o darle la vuelta.

Un horno que funciona con el sol

Infinity Bakery es exactamente lo que sugiere su nombre, un horno que funciona ininterrumpidamente mientras haya sol. Su placa curva reflectante le permite concentrar los rayos solares y mantener una temperatura de 220 grados sin ningún tipo de combustible. El invento puede cambiar la manera de cocinar alimentos en comunidades aisladas de países en vías de desarrollo. Construir uno de estos hornos lleva menos de dos días.

Una etiqueta que indica si la comida es apta para el consumo

Confiamos en las etiquetas del supermercado porque no nos queda otro remedio, pero Bump Mark es una etiqueta inteligente creada por Solveiga Pakstaite que puede cambiar eso. Su método es realmente ingenioso. Bajo una capa de plástico, la etiqueta tiene otra de gelatina orgánica y, bajo esta, una tercera placa de plástico con pequeños bultos.

La gelatina se deteriora exactamente al mismo ritmo que las proteínas de la carne y, cuando lo hace, se va licuando. Si tocamos la etiqueta y notamos los bultitos bajo los dedos es que la capa de gelatina se ha deteriorado sustancialmente y, por tanto, la carne también. Por supuesto, para ello el vendedor debe haber envasado la carne fresca y la etiqueta simultáneamente. Queda hueco para la trampa.

Una incubadora inflable

Una incubadora médica para recién nacidos prematuros cuesta nada menos que 50.000 dólares y requiere de una instalación compleja. En muchas regiones del mundo sencillamente no son una opción. La MOM incubator creada por James Roberts es barata, hinchable y se alimenta de cualquier fuente de energía como la batería de un coche.

Una planta de energía barata que solo necesita agua

Según el ingeniero ambiental alemán Andreas Zeiselmair, 1.400 millones de personas en el mundo no tienen acceso a la electricidad. 300 millones de ese total vive cerca de ríos. Mobile Hydro es una turbina hidroeléctrica flotante. Basta sujetarla a una cubierta de neumático y anclarla para que produzca corriente.

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