Las dos Guerras Mundiales y el apogeo de la Guerra Fría propiciaron la construcción de muchas instalaciones de radar y sistemas de alerta temprana para vigilar al otro bando. La mayor parte de estos edificios construidos entre las décadas de los 30 y 70 están hoy abandonados y no se han recuperado.

Algunas de estas instalaciones cayeron víctimas de las nuevas tecnologías de detección. Otras simplemente se dejaron atrás por falta de presupuesto, o por no tener ya un enemigo al que monitorizar constantemente. A continuación os ofrecemos un viaje en imágenes por algunas de estas estaciones que servirían perfectamente de escenario para una película de ciencia-ficción.


Espejos acústicos del sur de Inglaterra

Los espejos acústicos fueron uno de los primeros sistemas de alerta temprana contra aviones enemigos. Su forma les permitía recoger el eco del sonido de bombarderos en la distancia. Aunque el radar los convirtió en una tecnología completamente obsoleta, todavía se pueden ver muchos en la costa de Inglaterra. Estos fueron construidos en los años 30.

Fotos (portada e interior): GanMed64 y peter pearson.


Radar SCR-270 en Estados Unidos

El SCR-270 fue el primer sistema de radar construido por el ejército de Estados Unidos. Necesitaba de nueve personas para funcionar y tenía un alcance, hoy ridículo, de 240 kilómetros.


Radar direccional Pave Paws en California y Alaska

PAVE PAWS corresponden a las siglas Precision Acquisition Vehicle Entry Phased Array Warning System. Su finalidad, cuando fueron creados a finales de los años 70, era detectar misíles. Su forma característica les permitía orientarse a una zona determinada. A día de hoy están casi todos en desuso, pero algunos aún sirven para detectar satélites y localizar basura especial en órbita.

Foto: Vurnman.


Sistema RAF Stenigot en Lincolnshire, Inglaterra

Tras la invención del radar en los años 30, Inglaterra se dotó de no pocas estaciones en su costa. Una de las más importantes, ubicada en Lincolnshire, fue actualizada en los años 50 con grandes antenas capaces de rebotar sus señales en la troposfera. El ejército las abandonó en los 80 y hoy son el parque de juegos de no pocos exploradores urbanos.

Foto: DigiTaL~NomAd y Underclassrising.


Transmisor Duga-3 en Chernobyl

Durante buena parte de la Guerra Fría, el Duga-3 fue conocido como el 'Pájaro Carpintero Ruso' por su característico sonido de golpeteo, audible en transmisiones de radio de todo el planeta. Pese a las abundantes teorías conspiratorias sobre su función, el Duga-3 se utilizaba para detectar misiles hasta a 2.400 kilómetros.

Foto: Todo Interesante.


Cúpulas geodésicas Teufelsberg en Berlin

A las afueras de Berlín se encuentra la colina de Teufelsberg, también conocida como 'La montaña del Diablo'. Está hecha, literalmente con escombros de la ciudad tras la Segunda Guerra Mundial. Tras el conflicto, la Agencia de Seguridad Nacional Estadounidense construyó allí varios radares y cúpulas geodésicas para monitorizar la actividad soviética. La caída del muro de Berlín fue también su fin.

Fotos: Eddie Codel y Jordi Torà.


Sistema White Alice en el ártico

White Alice no era un radar en sí mismo, sino un sistema de comunicaciones entre las 58 estaciones del sistema de alerta temprana del sistema conocido como DEW. Se basaba en enlaces de microondas y en comunicaciones rebotadas en la troposfera.

Fotos: Christen Bouffard.


DYE-2 en Groenlandia

Las instalaciones del DYE-2 formaban parte de la red de 60 estaciones de alerta temprana construidas por Canadá y Estados Unidos. La llegada de los satélites de comunicaciones en los 80 hizo que quedaran completamente obsoletas. A día de hoy los visitantes dicen que la nieve llena las antiguas salas de control.

Foto: Sargent246.