El hallazgo de los restos de Miguel de Cervantes podría estar muy cerca. El equipo de científicos que busca la tumba del autor de El Quijote ha confirmado hoy el hallazgo de cuatro zonas de enterramientos en el subsuelo del Convento de las Trinitarias Descalzas, en Madrid, que podrían contener los restos mortales del escritor.

Se cree que Cervantes fue enterrado en este convento en abril de 1616, pero nunca se han encontrado sus restos, o el emplazamiento exacto de su sepultura. En abril, un equipo de científicos armados con georradáres y sensores de termografía infrarroja han analizado el subsuelo y los muros del Convento de las Trinitarias, en el Barrio de las Letras de Madrid. El objetivo era cartografiar las anomalías que pudieran indicar la presencia de cuerpos enterrados.

Convento de las Trinitarias Descalzas, en el Barrio de las Letras, en Madrid. Foto: Wikipedia, bajo licencia Creative Commons

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Tras examinar todo el templo, los investigadores han delimitado cuatro zonas especialmente prometedoras en el subsuelo. La más importante es una cripta bajo la sacristía del edificio. Ya se sabía de su existencia, pero los exámenes han revelado que es más grande de lo que se creía. Su recorrido de 15 metros de longitud por 4,80 de altura, y seis de anchura contiene entre 30 y 33 nichos con restos humanos.

Delimitada la zona a explorar, la segunda fase del proyecto implica abrir la cripta. Un equipo de diez forenses y arqueólogos examinarán los restos en busca de indicios que puedan revelar si alguno de los cuerpos corresponde a Cervantes. El Forense Francisco Etxeberría comenta que lo que buscan son "los restos de un hombre de 69 años con pocos dientes, y una patología en el brazo izquierdo".

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El autor de El Quijote tenía esa edad al morir, y fue herido en el esternón por una bala de arcabuz durante la batalla de Lepanto, en 1571. También se sabe que sufría una atrofia muy marcada en la mano izquierda. Si alguno de los restos mortales permite suponer que se trata del escritor, el siguiente paso es comparar el ADN con el de los restos de su hermana, Luisa de Saavedra.

El Ayuntamiento de la Madrid ha confirmado que reservará el presupuesto necesario (unos 100.000 euros) para la fase dos de la investigación. La exploración del subsuelo del convento es delicada. El edificio forma parte del patrimonio histórico de la ciudad y los trabajos dependen también de que las monjas de clausura den su permiso. La abadesa de la orden trinitaria se muestra también conforme, de momento, con la investigación.

Fotos de los trabajos: AP Images

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