Con el final del verano a la vuelta de la esquina, la palabra “dieta” vuelve a ser un lastre en la vida de millones de personas. No importa lo que hagamos para bajar de peso: cometemos los mismos errores, una y otra vez. Al fin y al cabo es un proceso difícil, con muchas variables que afectan a nuestro progreso.

Bajar de peso debería reducirse a dos pasos: consumir menos calorías y quemar más calorías. Sin embargo nos encontramos con una serie de barreras invisibles que nos llevan, en más de una ocasión, a ganar peso en lugar de perderlo. PictureFit enumera cinco de los errores más comunes al intentar adelgazar:

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  1. Calcular a la baja cuánto comemos. Contar calorías es difícil y tedioso, pero además lo hacemos mal. Muchas personas dicen que comen menos que otras y que tienen una mayor tendencia a engordar. Muchas de ellas están mintiendo. La gente subestima hasta en un 50% su ingesta de calorías diaria. Para evitarlo, podemos usar una aplicación como myFitnessPal, que estima las calorías de una comida sin obligarnos a mirar los valores nutricionales de la parte de atrás de los paquetes.
  2. Sentirnos obligados a terminar lo que hay en el plato. Hay personas que tienen cierta tendencia a seguir comiendo aunque estén llenas, pero esas calorías extra van sumando. No pasa nada por dejarse comida en el plano: no implica tirarla a la basura. En los restaurantes podemos pedir que nos la preparen para llevar, y en casa podemos incluso usar platos más pequeños para servir menos cantidad y evitar tentaciones innecesarias.
  3. Hacer un ejercicio que odiamos. Correr durante una hora quema entre 300 y 400 calorías. Si te aburre o no te gusta correr, ¿por qué lo haces? Acabarás abandonando. Encuentra un ejercicio con el que te lo pases bien y conseguirás mejores resultados a la larga. Busca más allá del cardio, por ejemplo en los entrenamiento de intervalos de alta intensidad.
  4. Esperar resultados demasiado pronto. “Pierde 6 kilos en dos semanas”, “prueba la nueva dieta milagro”. Podemos culpar a los medios por este tipo de promesas, pero no nos dejemos engañar. Cuando perdemos peso demasiado rápido, el cuerpo se pone en “modo supervivencia” y almacena toda la energía que encuentra. Ponerse en forma lleva tiempo, no tiremos la toalla si no vemos resultados todo lo rápido que deseamos. El objetivo debería estar entre un kilo y medio kilo menos a la semana.
  5. Intentar hacer demasiadas cosas a la vez. Perder peso requiere que desarrollemos ciertos hábitos: comer menos, contar calorías, hacer ejercicio regularmente, beber suficiente agua, dormir bien, etcétera. Si intentamos dominar todos estos hábitos al mismo tiempo, corremos el riesgo de fallar. Ir poco a poco es la forma más saludable y eficaz de conseguir el objetivo.

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