Beacon Island. Wikimedia Commons

En el mes de octubre de 1628, el buque de carga Batavia salió de los Países Bajos con destino a Yakarta, Indonesia. En su interior, más de 300 personas. El barco jamás llegó a su destino, y la vida de la mayoría de los pasajeros iba a terminar de forma terrible. Sus cuerpos acaban de encontrarse.

Cuentan los libros de historia que, por alguna razón que aún se desconoce, el buque cambió el rumbo hacia el sur y tuvo un accidente chocando con un atolón coralino a 8 kilómetros al oeste de la costa australiana. Lo que ocurrió a partir de entonces durante los siguientes meses, con una brutal masacre que dejó más de 100 muertos, es el caso sin resolver más antiguo de Australia.

Advertisement

Ahora es posible que se encuentre una explicación. El programa 60 Minutes Australia cuenta cómo un grupo de arqueólogos están descubriendo los esqueletos de las misteriosas muertes que tuvieron lugar hace 400 años en la conocida como la “isla del horror”. Al parecer, los restos están bien conservados en la arena de lo que ahora es Beacon Island, y esperan descubrir qué condujo al caso de asesinato en masa más grande del país.

Según explica Bartlett Alistair Paterson, arqueólogo de la Universidad de Western Australia y líder del equipo de investigación:

Estamos lidiando con un psicópata y algunos eventos ciertamente horribles. De hecho, no hay nada como esto en la historia holandesa o en la historia de Australia.

El Batavia, un buque insignia de la Dutch East India Company, se encontraba en su primer viaje. Al parecer, el comandante, Francisco Pelsaert, y el capitán, Ariaen Jacobsz, se detestaban. Jacobsz conspiró con otro tipo, Jeronimus Cornelisz, para tomar el control del barco y hacerse con su carga de plata y valiosas pinturas. Sin embargo, antes de que pudiera tener lugar el motín, el barco se estrelló contra el arrecife en la madrugada del 4 de junio de 1629.

Réplica del Batavia. Wikimedia Commons

Alrededor de 100 personas murieron en el naufragio, mientras que casi 200 llegaron a un grupo de islas en Houtman Abrolhos, una serie de extensiones de arena, aunque muy poco idílicas: no había árboles, vegetación, agua o comida. Pelsaert y Jacobsz zarparon juntos en busca de ayuda con la esperanza de llegar a su destino original a miles de kilómetros de distancia (en bote).

Advertisement

A partir de ese momento, los eventos que siguieron continúan confundiendo y horrorizando a los investigadores. Inicialmente, se piensa que Jeronimus Cornelisz organizó raciones de alimentos y un refugio para los supervivientes en Beacon Island, pero lo hizo como una manera de cimentar su liderazgo. Posteriormente, acaparó todas las armas y los botes para su propio uso.

Esqueleto de una de las víctimas del naufragio del Batavia encontrado en unas excavaciones de 1963. Wikimedia Commons

El hombre ordenó a sus seguidores que ejecutaran a los tipos más fuertes y sanos que pudieran representar una amenaza para su control sobre el grupo. La mayoría de las mujeres y niños también parece que fueron asesinados, aunque algunas mujeres se mantuvieron con vida como esclavas sexuales durante un tiempo.

Como explican en el programa 60 Minutes, la situación vivida se asemeja mucho a la novela Lord of the Flies (el Señor de las Moscas). Cornelisz abandonó a varios hombres en una isla cercana para quitárselos de enmedio mientras continuaba su matanza.

Sin embargo, estos hombres, liderados por un tipo llamado Wiebbe Hayes, lograron encontrar agua y comida, e incluso construyeron un primitivo fuerte a base de losas de piedra. De hecho, todavía existe como la primera estructura hecha en Europa en suelo australiano.

El fuerte de Hayes. Wikimedia Commons

A principios de agosto, dos meses después del naufragio, Cornelisz y sus hombres intentaron asaltar la fortaleza de Hayes y eliminar a los supervivientes. En ese instante, apareció en el horizonte un barco de rescate dirigido por Pelsaert y Jacobs.

Advertisement

Tanto Hayes como Cornelisz enviaron botes para interceptar el barco, ambos con la esperanza de establecer su versión de los hechos y salvarse del castigo. Afortunadamente, los hombres de Hayes llegaron primero al barco.

Representación de la batalla entre Hayes y Cornelisz. Wikimedia Commons

Los historiadores cuentan que menos de 100 supervivientes de los más de 300 pasajeros del Batavia llegaron finalmente a la actual Jakarta. Cornelisz, quién jamás mostró un atisbo de remordimiento u ofreció una explicación por su brutalidad, fue ahorcado junto con sus compañeros de conspiración.

Advertisement

Sin embargo, los huesos de sus víctimas, preservados en la arena de la isla durante casi cuatro siglos, ahora, por fin, están revelando pistas sobre este misterio histórico. Finalmente, la arqueología podrá ofrecer luz sobre los terribles hechos que tuvieron lugar en la isla del horror. [Wikipedia, DailyMail, 60Minutes]