La Condesa de Lovelace, en 1840
Image: Wikipedia

La programación parece un arte de principios del siglo XX, pero no es del todo cierto. Casi un siglo antes de que Alan Turing sentara las las bases de la computación moderna, una mujer escribió el primer algoritmo de la historia, un programa tan avanzado que la tecnología de la época no pudo hacerlo realidad.

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Esa mujer se llamaba Augusta Ada King-Noel, condesa de Lovelace, aunque el mundo la recuerda como Ada Lovelace, escritora, matem√°tica y la primera programadora de la historia.

Interesada desde joven en las matemáticas, la frenología y la física, la carrera de Lovelace dio un giro radical cuando trabó amistad con el matemático e inventor Charles Babbage, que le mostró su más reciente creación: la máquina de diferencia. En esencia se trataba de una calculadora mecánica capaz de tabular funciones polinómicas.

En 1840, Babbage fue invitado a la Universidad de Tur√≠n para dar una conferencia sobre su √ļltimo dise√Īo, un dispositivo llamado La m√°quina anal√≠tica. Un joven ingeniero italiano llamado Luigi Menabrea transcribi√≥ el seminario al franc√©s y su transcripci√≥n termin√≥ en la Biblioteca Universal de Ginebra. Dos a√Īos m√°s tarde, un amigo com√ļn de Lovelace y Babbage pidi√≥ a la cient√≠fica que tradujera el documento del inventor al ingl√©s.

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Modelo parcial de la máquina analítica desarrollado por Babbage y actualmente expuesto en el Museo de la Ciencia de Londres.
Photo: Wikipedia

Mucho más que una traducción

La elección de Lovelace no fue casual. Era de los pocos matemáticos capaces de entender los trabajos de Babbage. Sin embargo, su aportación fue mucho más allá de una mera traducción. Ada se percató de algo en la máquina que se le había pasado por completo a su creador: podía programarse.

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Lovelace enriqueci√≥ el libro con sus propias notas entre las que se encuentra un completo diagrama que b√°sicamente describe el primer algoritmo de la historia y que le vali√≥ ser considerada la primera programadora incluso cuando a√ļn no exist√≠an los lenguajes de programaci√≥n ni las computadoras.

Photo: wikipedia

Babbage ya esboz√≥ algunos algoritmos propios, pero eran b√°sicamente f√≥rmulas. Ninguno de ellos ten√≠a la complejidad que ide√≥ Lovelace. El m√©rito de Ada Lovelace fue el darse cuenta de que la m√°quina anal√≠tica pod√≠a usarse para expresar entidades o s√≠mbolos con arreglo a unas normas y no solo n√ļmeros.

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Una m√°quina demasiado avanzada

Nunca pudo ver en persona los resultados de su aportación. La máquina analítica de Babbage fue la primera computadora en términos de Turing. Tenía una unidad lógica aritmética y hasta un sistema de memoria integrado. En términos generales, compartía la misma estructura lógica que las computadoras actuales. Sin embargo, era tan compleja que Babbage no logró reunir el dinero necesario para fabricarla. El primer modelo completo de la máquina a partir de sus apuntes y siguiendo los mismos procesos de fabricación de la época no llegó hasta 1991 de la mano de los conservadores del Museo de la Ciencia de Londres.

Photo: Moore, Allen & Innocent

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Unos 100 a√Īos despu√©s de la creaci√≥n de Babbage, el ingeniero alem√°n Konrad Zuse completaba la Z1, la primera computadora que se puede considerar como tal. El libro con la transcripci√≥n realizada por Lovelace con sus notas, su algoritmo y su nombre en la portada acaba de subastarse por la astron√≥mica cifra de 125.000 d√≥lares.