Las revelaciones de que la NSA ha podido espiar el móvil de la canciller alemana Angela Merkel pueden generar una reacción en cadena. Igual que Brasil, ahora Deutsche Telekom, el principal operador del país, en parte en manos del gobierno, quiere crear una Internet aislada de EE.UU. ¿Es posible?

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Deutsche Telekom ha anunciado su intención de colaborar con las compañías de comunicaciones alemanas para crear una Internet aislada de posibles espionajes exteriores. La intención sigue planes similares anunciados por Brasil para crear un servicio de email privado para el gobierno. Brasil también se plantea obligar a empresas proveedoras de servicios de Internet, como Google o Facebook, a que construyan servidores locales donde el tráfico y los contenidos puedan estar sujetos a las leyes brasileñas de protección de datos.

¿Estamos a las puertas de una "nacionalización de Internet"? Algo así parece prácticamente imposible. Es, en esencia, casi un oxímoron. Controlar Internet, ponerle fronteras, va justo en contra de su propia definición. En teoría es posible, otra cosa es que funcione. El responsable de privacidad de Deutsche Telekom ha asegurado a Reuters que "mientras el que envía y reciba una comunicación online estén en Alemania o en el área de los países de Schengen, el tráfico no tendría por qué ser enviado a través de los servidores de otro país", explica.

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Pero ese es justo el problema. Los principales servicios y compañías de Internet y tecnología, desde Google a Facebook pasando por Apple o Microsoft, están en EE.UU. Alemania, igual que en parte está intentando Brasil, podría limitar el aislamiento solo a altos dirigentes y miembros del gobierno, y no a toda la población. Lo último les pondría en la misma situación en la que se encuentran ahora los ciudadanos de China o Irán. No muy popular.

Brasil ha sido mucho más explícito que Alemania con sus planes de construir una Internet nacional. Entre otras medidas, plantea construir más nodos de tráfico locales para limitar el tránsito de información por servidores sospechosos de ocultar spyware de la NSA o instalar un nuevo cable submarino propio para conectarse a Europa o Asia sin tener que pasar por EE.UU. Teoría o realidad, el caso es que Internet podría convertirse en algo muy diferente a lo que estábamos acostumbrados. [vía Reuters]

Foto: AP