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Alguien está emitiendo de nuevo sustancias prohibidas hace 30 años que destruyen la capa de ozono

El agujero en la capa de ozono en 1979 y 2008. En 2000 alcanzó su máximo tamaño y desde entonces se está recuperando
Imagen: NASA

La capa de Ozono se estaba recuperando a buen ritmo, y una de las principales razones de esa recuperación es que el mundo se puso de acuerdo hace 30 años para dejar de producir un compuesto llamado CFC-11. Ahora, un grupo de científicos acaba de descubrir que alguien ha decidido hacer trampa.

Si en la actualidad la capa de ozono esté´a en mejor estado que en los 2000 es gracias al Protocolo de Montreal. En 1987, los 193 países miembros de Naciones Unidas y algunos estados más no adscritos a esta organización firmaron un acuerdo histórico para reducir los contaminantes que estaban literalmente comiéndose uno de los escudos que nuestro planeta tiene para defenderse de la radiación ultravioleta.

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Entre las sustancias prohibidas estaba el CFC-11, un compuesto ampliamente utilizado para la producción de aire acondicionado, aerosoles y espuma de poliestireno. En 2010, y gracias a ese acuerdo se dejó de producir. La concentración de este contaminante ha descendido un 15% desde su máximo histórico en 1993, y las previsiones de recuperación de la capa de ozono eran buenas, hasta ahora.

Científicos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA por sus siglas en inglés) han constatado algo sorprendente. Por primera vez en 18 años, las concentraciones de CFC-11 han vuelto a subir. Entre 2014 y 2016, las emisiones de este compuesto han aumentado nada menos que un 25% por encima de la media de 2002 a 2012.

El dato era tan raro que el químico Stephen Montzka y su equipo decidieron elaborar simulaciones para descartar que las mediciones se hubieran visto afectadas por alguna caprichosa corriente que hubiera acumulado el compuesto. Cuando comprobaron que no era así, cotejaron las cifras con las de emisiones acidentales del compuesto. Es normal, por ejemplo, que durante la demolición de edificios viejos se emitan concentraciones de ACF-11 atrapado en los antiguos sistemas de aire acondicionado. El problema es que las cifras no concuerdan. La única expicación es que alguien en algún país haya vuelto a fabricar CFC-11 y emitirlo a la atmósfera pese a que lleva prohibido décadas.

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El CFC-11 no es el único contaminante emitido. Montzka y su equipo han detectado otros compuestos igualmente perjudiciales para nuestra atmósfera. El objetivo del estudio no es apuntar a ningún país concreto, pero los investigadores han rastreado la procedencia de las emisiones hasta algún lugar en Asia, probablemente en China, Mongolia o las dos Koreas.

Predicción de las concentraciones de CFC si no huberan sido prohibidas
Gif: NASA/Goddard Space Flight Center
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Según los cálculos del estudio, para que los niveles de CFC-11 hayan subido tanto a nivel mundial, las emisiones en esa esquina del mundo tienen que ser de entre 6.500 y 13.000 toneladas anuales. Para poner esta cifra en perspectiva, en los 80 las emisiones anuales eran de 350.000 toneladas. Tras el tratado de Montreal se logró reducir esa cifra a menos de 54.000.

Los investigadores explican que es imposible saber si las emisiones son intencionadas porque se está fabricando CFC-11 para darle algún uso expreso o se trata de un subproducto no detectado que forma parte de otro proceso de producción. Sea como sea, si se confirman se trata de una clara violación del tratado de Montreal. Ttodos los países firmantes reportaron cero emisiones del compuesto, lo que indica que, sea quien sea el productor, lo está haciendo ilegalmente.

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Montzka y su equipo han invitado a los científicos en esos países a realizar mediciones para tratar de determinar de dónde procede esa nueva fuente de contaminación. De continuar como hasta ahora, el foco ralentizaría gravemente la recuperación de la capa de ozono y podría agravar el efecto invernadero. [Nature vía Science Alert]

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About the author

Carlos Zahumenszky

Editor en Gizmodo, fotógrafo y guardián de la gran biblioteca de artículos. A veces llevo una espada.

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