La búsqueda de unos buenos auriculares que satisfagan todas nuestras necesidades audiófilas en algún punto suele llevarnos a mirar más allá de aquello con lo que estamos familiarizados. Al hacerlo, nos encontramos con que hay vida más allá de los drivers o parlantes dinámicos, existe una tecnología que tiene diferencias e incluso ventajas que la hacen extremadamente interesante. Se le conoce como drivers o transductores magnetoplanares, o magnéticos planares, y la gente de Audeze es experta en la materia.
Es por eso que tenía tanta curiosidad y entusiasmo por probar sus auriculares LCD-2 Classic, un modelo con tecnología magnetoplanar que se ha convertido en un referente en la industria del audio Hi-Fi. Y tras muchas pruebas, horas escuchando distintos tipos de música y contenido, puedo afirmar que la experiencia con los LCD-2C es espectacular. Una joya en el mundo audiófilo que todo entusiasta del Hi-Fi debería considerar probar alguna vez.
Audeze LCD-2 Classic
Los LCD-2 Classic de Audeze son auriculares con tecnología magnetoplanar y de tipo abierto, con una firma de sonido muy disfrutable y una gran opción para fanáticos del audio de alta fidelidad.
-
¿Qué es?
Auriculares magnetoplanares con una firma de sonido con gran presencia de frecuencias medias y una gran extensión en los bajos.
-
Precio
$799
-
Pros
Una extensión que ofrece bajos y sub bajos muy detallados y definidos, además de medios acenturados para voces más envolventes y disfrutables. En general, son auriculares con un sonido excelente.
-
Contras
En realidad esto no es un contra, ni una queja, sino algo a considerar al comprarlos: por su tipo de tecnología, su impedancia y su sensibilidad, requieren de cierta potencia para dar el todo de sí, por lo que recomiendo usar con un amplificador, incluso uno económico hace la diferencia.
Un poco de contexto
Antes de hablar de estos auriculares quiero dedicar unas líneas para hablar de un concepto básico con el que quienes no son entusiastas del Hi-Fi seguramente no están familiarizados. ¿Qué son los drivers magnéticos planares? Veámoslo de este modo:
En general, la enorme mayoría de los auriculares y parlantes que vemos en el mercado funcionan con los conocidos como drivers dinámicos, es la tecnología más común, y se basa en una bobina conectada a un diafragma en forma de cono la cual, al recibir corriente, se mueve y genera sonido. Esta es una forma muy simplificada de explicarlo, pero sirve como base para entender que en el caso de los magnetoplanares, el driver que se encuentra dentro de cada copa o auricular está formado por dos sistemas de imanes alineados, y entre ellos se encuentra una lámina transparente (un diafragma plano) que contiene un componente que conduce electricidad. Al pasar electricidad por este componente la membrana produce un campo magnético que reacciona con el de los imanes y se mueve. Al moverse, produce sonido.

De nuevo, es una forma muy simple y rápida de explicarlo. Pero es importante entender que este sistema le da a los drivers magnetoplanares cualidades como tiempo de respuesta muy rápido y, en general, una mejor extensión en el rango de frecuencias graves.
Audeze es una compañía que lleva años especializándose en auriculares magnetoplanares, y el LCD-2 es uno de sus modelos más emblemáticos y conocidos. Con la nueva versión del LCD-2 Classic han querido relanzar uno de sus referentes, modernizando su diseño y dando vida a un nuevo modelo que, sin duda, tiene el potencial de convertirse en un favorito de la comunidad audiófila.
Así son los LCD-2 Classic

Comenzando por su diseño, los que a partir de ahora llamaremos LCD-2C cuentan con un look imponente, llamativo, que recuerda un poco al diseño industrial y que sin duda llaman la atención al tenerlos frente a nosotros. Sus laterales abiertos cuentan con una especie de “A” que hace referencia al nombre de la marca y les da un aspecto que, honestamente, me encanta. La diadema que sirve de soporte para toda la estructura es metálica y se siente resistente, y debajo de ella se encuentra una banda grande y cómoda que se coloca sobre la cabeza para sostener los auriculares al usarlos. En general, los LCD-2C no solo se ven bien sino que se sienten muy sólidos y bien construidos, con una gran presencia del metal en toda su estructura.
Los LCD-2C cuentan con drivers o transductores de 106 milímetros, lo que significa que son cualquier cosa menos pequeños. Cada copa es grande y cubre por completo la oreja al usarlo. Eso se suma a que las almohadillas de los LCD-2C son bastante grandes, hechas de espuma con memoria y son muy, muy suaves, además de espaciosas, lo suficiente como para que mis orejas se ubiquen en su interior por completo y sin tener contacto con la almohadilla o, por supuesto, con la parte interna del auricular. Las almohadillas, además, están creadas con una forma en ángulo para que se ajusten mejor a la forma de la cabeza y las orejas, lo cual puede hacer una diferencia en cómo experimentamos el sonido. Pero de sonido ya hablaremos en breve.

Los LCD-2 Clásicos son un poco pesados, con un peso de 544 gramos, sin embargo gracias a sus almohadillas y al diseño de su banda que es de un gran tamaño, por lo que distribuye muy bien el peso sobre la cabeza, puedo afirmar que los LCD-2C son extremadamente cómodos de usar. Durante todas mis pruebas llegué a pasar hasta 8 horas seguidas usándolos, sin problemas ni ninguna molestia, solamente quitándomelos para comer o alguna pausa en mi jornada laboral diaria. Los auriculares te envuelven de un modo que te pierdes en la experiencia, y esa es una de las grandes ventajas de su diseño.
Dejando su diseño, comodidad y sensación al usarlos de lado, es hora de que hablemos de lo que, básicamente, es lo más importante de unos auriculares…
Hablemos de su sonido y experiencia
Los LCD-2C tienen un rango de frecuencias de 10Hz a 50kHz, una impedancia de 70 Ohmios y una sensibilidad de 101dB/1mW. Estas son las especificaciones sobre el papel, pero, ¿cómo se traduce esto en la experiencia?

En general, los LCD-2C son auriculares muy musicales. Disfruto demasiado escuchar música con ellos, ya sea mientras trabajo o sencillamente sentado en el sofá, escuchando algún disco y tomándome una copa de vino. Me pierdo fácilmente en la música, la detallo, es un paseo a través de todo el rango de frecuencias. Los bajos y sub bajos están ahí, gracias a tener una extensión enorme y fantástica en las frecuencias bajas, son bajos detallados, definidos y rápidos, pero sin un volumen excesivo, tienen justo el necesario para mis preferencias. Los medios están extremadamente presentes, las voces y las guitarras se escuchan nítidas, detalladas, los cantantes masculinos y las cantantes femeninas se sienten cerca, como que están alrededor de tu cabeza, mientras que el resto de instrumentos se siente bien definido y separado en una distancia media, ya que la escena sonora de los LCD-2C es amplia, pero no enorme, un soundstage que considero ideal para la mayoría de géneros y artistas que escucho. Los agudos tienen muy buena definición, pero no son brillantes. Son la frecuencia menos presente, pero no lo digo como algo negativo, sino que más bien esa leve suavidad en los agudos hace que no sean auriculares tan analíticos, pero sí muy musicales. No son agudos que fatigan, ni sufren de sibilancia.
Dos palabras que usaré mucho en este análisis son “musicales” y “disfrutables”, porque justamente siento que ambos términos definen muy bien la experiencia con los LCD-2C. Por ejemplo, una canción clásica en el mundo Hi-Fi es Angel, del disco Mezzanine de Massive Attack, y los bajos y sub bajos en esta canción tienen mucha claridad y nitidez, incluso los últimos segundos de la pista hacen sentir una especie de latidos en todo el cuerpo gracias a la definición de los LCD-2C. Creo que jamás había disfrutado tanto esta canción.
La orquesta en la canción Peak Pass de la banda sonora del videojuego God of War se siente enorme, se pueden sentir el aire en los instrumentos de viento, la percusión retumba, sobre todo escuchando a un buen volumen, y las voces masculinas y femeninas del coro se sienten intensas y cercanas, casi místicas. En Monomyth de Animals as Leaders, es posible sentir la vibración y el golpe de las cuerdas, además de un bombo de la batería seco, definido, con golpes precisos. Pero vamos a hablar un poco más de experiencia personal.

En 2018 fui a uno de los mejores conciertos que he experimentado en mi vida, uno parte de la gira Us + Them de Roger Waters, el cual se desarrolló en un estadio enorme y me pude ubicar, no sin tener que navegar entre mareas de fanáticos, en una buena posición en materia de acústica para disfrutar el repertorio que el exmiembro de Pink Floyd nos había traído al concierto. Una lluvia suave pero persistente cubrió el concierto en el estadio sin techo, lo que siendo sincero le dio aún más mítica y encanto a la experiencia. En mis pruebas con los LCD-2C escuché la versión remix 2018 del disco Animals de Pink Floyd en alta resolución, y puedo asegurar que al cerrar los ojos mientras escuchaba Dogs, me transportó de vuelta a esa noche lluviosa.
La escena sonora, la gran separación de instrumentos de los auriculares y la dulzura en Dogs y Sheep es que fue un déjà vu , pero uno de los buenos. Del mismo modo, pasando por otro gran álbum de Pink Floyd, The Wall, la guitarra acústica en Mother se siente como si tuviera al guitarrista a mi lado, junto al cantante, quien pronuncia las palabras directamente a mi oído. Además, las voces de los niños del conocido coro de Another Brick in the Wall se sienten amenazantes, intimidan, la claridad en los medios de los LCD-2C hace que su presencia se sienta aún más masiva.
En conclusión

Los LCD-2C se han convertido en uno de mis auriculares favoritos. La experiencia que ofrecen con unos medios muy presentes y unos bajos y sub bajos muy extensos, hacen que escuchar música con ellos se sienta espectacular. Una verdadera experiencia audiófila, por así decirlo. Son auriculares que requieren de cierta potencia para dar el todo de sí, como un amplificador Topping A90 o una combinación del iFi Zen Dac y un Zen Can (el Zen Dac por sí solo queda justo). Estos auriculares se benefician y escalan con un amplificador dedicado, incluso con uno económico.
También pude disfrutar de ver un par de episodios de El Señor de los Anillos: Los Anillos de Poder usando los LCD-2C, y ciertamente también es una gran experiencia, sobre todo en una serie con una banda sonora orquestada y épica como esta, y escenas que se desarrollan en mundos enormes y de fantasía. Sin embargo, al ser unos auriculares tan musicales, mi experiencia favorita con ellos ha sido simplemente dejarme llevar por la música, música de todo tipo. Y por eso, son una gran opción para cualquier apasionado por el audio.