Saltar al contenido
Ciencia

Arqueólogos encontraron una nueva pieza del tratado de paz más antiguo conocido. Tiene 3.200 años y regula qué hacer con quienes huían de un país a otro

Un fragmento cuneiforme hallado en Hattusa pertenece al Tratado de Kadesh, firmado entre hititas y egipcios hace más de 3.200 años. Conserva cláusulas sobre fugitivos, devolución entre reinos y protección de sus bienes.
Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Un pequeño pedazo de arcilla encontrado entre las ruinas de la antigua capital del Imperio hitita ha resultado ser parte de uno de los documentos diplomáticos más importantes que conservamos.

El fragmento apareció en Büyükkale, la ciudadela real de Hattusa, en la actual Turquía. Tras aproximadamente un año de análisis, el Ministerio de Cultura y Turismo turco confirmó que pertenece a una de las copias en acadio del Tratado de Kadesh, el acuerdo firmado durante el siglo XIII a.C. entre el faraón egipcio Ramsés II y el rey hitita Hattusili III. Y precisamente la parte que ha sobrevivido convierte el hallazgo en algo especialmente curioso: contiene líneas de las cláusulas que regulaban qué debía ocurrir con las personas que abandonaban uno de los dos reinos y huían al otro.

El texto habla de personas que huían. Pero no era un derecho de asilo

Arqueólogos encontraron una nueva pieza del tratado de paz más antiguo conocido. Tiene 3.200 años y regula qué hacer con quienes huían de un país a otro
© Osama Shukir Muhammed Amin FRCP(Glasg) / Wikimedia.

El fragmento conserva solamente una de sus caras y presenta numerosas partes rotas. Aun así, los especialistas han podido relacionar las líneas legibles con las cláusulas 12 a 20 del tratado.

En ellas aparecen personas que escapan tanto de Egipto como de Hatti y disposiciones relacionadas con el tratamiento que debían recibir. El Ministerio turco destaca incluso una referencia a que sus viviendas no debían ser destruidas.

La comparación con los refugiados actuales resulta tentadora, pero requiere una precisión importante. El Tratado de Kadesh no estaba estableciendo un derecho de asilo moderno. En realidad, buena parte de estas disposiciones funcionaban como un acuerdo recíproco de extradición: Egipto y Hatti se comprometían a devolver fugitivos que escaparan al territorio del otro. La propia ONU incluye la extradición entre los compromisos recogidos en el documento.

Lo excepcional está en que ese mecanismo de devolución incorporaba también garantías sobre el trato a las personas y sus propiedades. Hace más de tres milenios, dos de las mayores potencias de la Edad del Bronce ya estaban dejando por escrito cómo gestionar uno de los problemas inevitables de cualquier frontera: qué hacer cuando alguien decide cruzarla para escapar.

El tratado original ni siquiera era de arcilla

Arqueólogos encontraron una nueva pieza del tratado de paz más antiguo conocido. Tiene 3.200 años y regula qué hacer con quienes huían de un país a otro
© UN Photo/R. Grunbaum.

La pieza recién encontrada no cambia lo que sabemos sobre el contenido general del acuerdo. Sus textos llevan más de un siglo estudiándose.

Las primeras tablillas hititas aparecieron en Hattusa entre 1906 y 1912, escritas en acadio, la gran lengua diplomática internacional de la época. Egipto conservó por su parte su propia versión en jeroglíficos sobre templos como Karnak.

Lo que ambas versiones describen es una copia. Según la tradición conservada en los propios textos, el acuerdo oficial había sido grabado sobre tablillas de plata, que no han sobrevivido. Lo que terminó llegando hasta nosotros fueron las copias realizadas en materiales bastante menos prestigiosos pero mucho más resistentes: arcilla y piedra.

El tratado puso fin a décadas de rivalidad entre ambas potencias después de la famosa batalla de Kadesh, librada hacia 1274 a.C. Incluía compromisos de paz, no agresión, ayuda mutua y devolución de fugitivos. Naciones Unidas lo describe como el tratado de paz conocido más antiguo cuyo texto ha sobrevivido, y una réplica se expone desde 1970 cerca de la entrada del Consejo de Seguridad en Nueva York.

Una pieza diminuta para completar un documento gigantesco

El valor del nuevo fragmento está precisamente en eso: completar físicamente un rompecabezas que lleva reconstruyéndose más de 100 años.

Los fragmentos conocidos del tratado están hoy repartidos entre colecciones de Estambul, Ankara, Berlín y San Petersburgo. El nuevo trozo apareció cerca del denominado Edificio E de Büyükkale, la zona donde se encontraba el complejo palaciego hitita, y las excavaciones continúan buscando otras piezas todavía desaparecidas.

El descubrimiento no revela que los hititas inventaran los derechos de los refugiados hace 3.200 años. Revela algo quizá más interesante: incluso uno de los primeros grandes tratados internacionales de la historia tuvo que ocuparse no solo de ejércitos y fronteras, sino también de las personas que intentaban escapar de ellas.

Compartir esta historia

Artículos relacionados