Lo que veis sobre estas l√≠neas es un collage de im√°genes tomadas por la Voyager I a su paso por Io, una de las lunas de J√ļpiter. Los 70 y 80 eran tiempos duros para la exploraci√≥n espacial. No exist√≠an todav√≠a programas capaces de analizar y unir digitalmente las im√°genes que llegaban de sondas o telescopios, y el proceso pasaba por revelarlas y unirlas a mano.

Advertisement

Aunque a d√≠a de hoy parece un trabajo de preescolar, lo cierto es que estos collage sirvieron para extraer datos muy valiosos sobre nuestro vecindario espacial. En el caso de Io, el montaje era necesario porque las fotos individuales extra√Īaron a los cient√≠ficos. Su apariencia era 'suave'. En otras palabras, no hab√≠a cr√°teres productos del impacto de meteoritos.

Unirlas sobre una mesa les sirvió para elaborar la primera cartografía del planeta, y descubrir que Io no era un páramo helado como se pensaba. La actividad volcánica de este satélite es, de hecho, tan intensa, que borra los cráteres. Os dejamos con la imagen a mayor resolución [New Scientist]

Foto: UCL/NASA