El Senado australiano ha dado luz verde a una ley sin precedentes que prohíbe el acceso de menores de 16 años a plataformas sociales como Facebook, TikTok, Instagram y Snapchat. La medida, promovida por el primer ministro Anthony Albanese, busca proteger a los adolescentes del acoso en línea y de problemas de salud mental derivados del uso excesivo de estas plataformas.
Con una votación de 34 a favor y 19 en contra, la ley establece la categoría de “plataformas de medios sociales con restricciones de edad”. Esto implica que incluso menores que ya tengan cuentas deberán ser excluidos. Las plataformas que no cumplan con esta normativa enfrentarán multas de hasta 49,5 millones de dólares australianos (unos 32 millones de dólares estadounidenses).

Las responsabilidades recaen en las plataformas, no en los usuarios
Aunque la ley es estricta con las redes sociales, no establece sanciones para los padres o menores que la infrinjan. En cambio, se centra en exigir que las plataformas implementen medidas razonables para verificar la edad de los usuarios.
Jenny McAllister, senadora laborista, subrayó que el objetivo es que las empresas tecnológicas adopten pasos concretos para evitar que los menores accedan a estas plataformas. Las medidas estarán supervisadas por la Comisión Australiana de Seguridad Electrónica, que garantizará el cumplimiento.
Sin embargo, la ley ha sido criticada por sectores como Amnistía Internacional, que señala que no aborda el problema raíz: las redes sociales lucran con contenido dañino, algoritmos adictivos y la vigilancia de los usuarios.
Controversias y críticas de expertos y tecnológicas
La ley no ha estado exenta de polémica. David Shoebridge, del Partido Verde, la calificó como defectuosa y peligrosa, argumentando que podría afectar desproporcionadamente a jóvenes vulnerables, como los del colectivo LGTBIQ+ en áreas rurales, quienes suelen encontrar apoyo en redes sociales.

Por su parte, empresas como Meta y Google han pedido más tiempo para desarrollar tecnologías de verificación de edad, como el uso de datos biométricos, mientras que X (antes Twitter) cuestionó la legalidad de la medida, argumentando que podría violar tratados internacionales de derechos humanos.
¿Una tendencia global?
Australia no está sola en este esfuerzo por regular el acceso de menores a redes sociales. Países como España han aumentado la edad mínima para abrir cuentas de 14 a 16 años, y lugares como Nueva York y Puerto Rico han adoptado medidas similares.
Además, la Comisión Europea investiga a TikTok desde febrero de 2024 por no proteger adecuadamente a los menores, lo que podría derivar en sanciones de hasta el 6% de sus ingresos anuales.

La nueva ley australiana marca un precedente que podría inspirar a otras naciones. Sin embargo, su implementación será clave para equilibrar la protección de los menores con el respeto a los derechos digitales de los usuarios.