Pompeya es, una vez más, la escena del crimen perfecta. Allí, entre cenizas, herramientas olvidadas y obras detenidas para siempre, un equipo del MIT encontró algo inesperado: pistas casi intactas que ayudan a resolver uno de los enigmas más persistentes de la ingeniería antigua —el sorprendente comportamiento del hormigón romano.
El invierno europeo está dominado por un brote inusualmente intenso de gripe H3N2, impulsado por la variante K de la influenza A. La ola de contagios se adelantó varias semanas y ya registra cifras récord de hospitalizaciones, lo que llevó a múltiples países a activar planes de contingencia y reforzar sus sistemas de salud.
El 29 de octubre de 2025, un equipo de la compañía Anthropic publicó un estudio que pasó casi desapercibido fuera de los círculos técnicos, pero que abrió una de las discusiones más delicadas de la era digital: ¿qué ocurre dentro de un modelo de lenguaje cuando “explica” sus propios razonamientos? Aunque el trabajo no sugiere que exista conciencia artificial, revela comportamientos inesperados que obligan a replantear qué entendemos por inteligencia y qué podría llegar a surgir en sistemas cada vez más complejos.
El cometa interestelar 3I/ATLAS se ha convertido en uno de los temas más buscados en Google. Las consultas van desde “qué pasaría si impacta la Tierra” hasta “dónde está en este momento”. Sin embargo, según la NASA, este objeto no representa ninguna amenaza para nuestro planeta.
Un simple parpadeo podría decir mucho más de lo que imaginamos. Según un estudio reciente de la Universidad Concordia (Canadá), la frecuencia con la que cerramos los ojos no solo protege la visión: también funciona como un indicador del esfuerzo cognitivo y del nivel de atención que el cerebro está aplicando en una tarea.
Durante meses, la conversación global sobre la inteligencia artificial pareció reducirse a un único factor: los chips avanzados. Estados Unidos controla a NVIDIA y las tecnologías más punteras de semiconductores, lo que hacía pensar que tenía la ventaja estratégica asegurada. Pero una nueva lectura geopolítica está emergiendo, y cada vez más analistas coinciden: el verdadero poder detrás de la IA no son los chips, sino la energía que los alimenta.
Europa enfrenta un brote inusualmente temprano y explosivo de gripe H3N2, impulsado por la variante K del virus influenza A. La circulación acelerada en pleno invierno europeo ya puso en tensión a los sistemas de salud de Reino Unido, España, Alemania, Francia e Italia, con un crecimiento de casos que se adelantó entre tres y seis semanas respecto de temporadas previas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Durante años, la ciencia ha tratado el cambio climático y los terremotos como fenómenos independientes: uno pertenece a la atmósfera y los océanos, el otro a las profundidades de la Tierra. Sin embargo, una nueva investigación conjunta de la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda) y la Universidad de Syracuse (Estados Unidos) plantea un vínculo sorprendente entre ambos. Según los autores, las variaciones climáticas pueden influir en la actividad tectónica, y esta relación habría jugado un papel clave incluso en la evolución humana.
Un equipo internacional de paleontólogos anunció el descubrimiento de uno de los yacimientos de vertebrados marinos más espectaculares de los últimos años: más de 30.000 dientes, huesos y fragmentos fósiles pertenecientes a reptiles marinos, tiburones, anfibios y peces que vivieron hace 249 millones de años.
Invertir en naturaleza, clima y salud ambiental no es solo un gesto ético: es, según un nuevo informe de Naciones Unidas, una de las decisiones económicas más rentables del siglo. El estudio GEO-7, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP), concluye que proteger el planeta podría generar beneficios anuales de hasta 20 billones de dólares para 2070, además de evitar millones de muertes prematuras y fortalecer la estabilidad global.
Un equipo internacional de científicos ha detectado un fenómeno sorprendente en Gaia BH2, un sistema estelar donde una gigante roja orbita silenciosamente alrededor de un agujero negro. Lo llamativo no es solo la extraña pareja cósmica, sino que la estrella presenta signos que no concuerdan con su edad real.
Mucho antes de que existieran dinosaurios, mamíferos o incluso árboles modernos, la Tierra era un planeta azul. Durante cientos de millones de años, la vida prosperó bajo el agua… hasta que un animal, curioso o desesperado, se atrevió a hacer algo impensado: apoyarse sobre sus aletas y avanzar hacia tierra firme.
Podemos tener cientos de contactos, un grupo activo en WhatsApp y un feed lleno de likes, pero aun así sentir un vacío profundo. La escena se repite en España con una intensidad inédita: la generación más digital de la historia es también la que dice sentirse más sola. No es casualidad. La ciencia comienza a entender por qué.
El calentamiento global no solo derrite glaciares y eleva mares: también podría estar afectando el desarrollo del cerebro infantil. Un estudio publicado el 9 de diciembre de 2025 en el Journal of Child Psychology and Psychiatry reveló una relación directa entre la exposición a altas temperaturas y un menor rendimiento cognitivo en los primeros años de vida.
Tráfico, bocinas, pantallas brillando incluso de noche, plazos que llegan antes de que el día alcance… La vida urbana puede parecer normal para quienes la habitan, pero para el cuerpo humano es un escenario antinatural. Un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Zúrich y la Universidad de Loughborough sostiene que las ciudades activan mecanismos de supervivencia propios de tiempos ancestrales, manteniendo al organismo en estado de alerta constante, como si cada jornada fuese una amenaza.
Medir cuál ha sido el sonido más fuerte jamás registrado parece, a simple vista, una pregunta sencilla. Sin embargo, cuando los fenómenos que generan esos estruendos superan los límites físicos del sonido tal como lo conocemos, la respuesta se vuelve mucho más compleja. Algunos eventos naturales —y otros creados por la humanidad— liberaron tanta energía que dejaron de producir simples vibraciones en el aire para generar ondas de choque, auténticos muros de presión capaces de sacudir continentes y alterar la atmósfera global.
Los famosos juhyo —árboles cubiertos de capas de hielo que adoptan formas fantásticas— están perdiendo su tamaño y duración. El calentamiento global y la degradación del bosque reducen cada año su majestuosidad. Lo que antes era un fenómeno robusto, hoy lucha por sobrevivir. Japón corre contrarreloj para evitar que estas criaturas heladas se extingan.
Un nuevo análisis genético sugiere que la domesticación felina es mucho más reciente de lo que creíamos. Aunque durante décadas se asumió que los gatos convivían con los primeros agricultores hace unos 10.000 años, nuevas pruebas revelan que esta relación cercana habría comenzado apenas hace 4.000 años, coincidiendo con el esplendor de la civilización egipcia.
Un estudio global demuestra que el aumento del nivel del mar no será uniforme. Mientras algunas zonas costeras sufrirán incrementos muy por encima del promedio, regiones cercanas al Polo Sur podrían experimentar incluso una bajada temporal del nivel del agua. El destino de las costas dependerá directamente de cuánto hielo pierda la Antártida en las próximas décadas.
En Suiza existe un búnker a -80°C que almacena muestras de heces humanas de todo el mundo. No es un experimento excéntrico, sino un proyecto global para preservar bacterias intestinales que podrían ser clave para futuras terapias médicas. Su misión: salvar microbios antes de que desaparezcan para siempre.