Ver nacer un planeta es algo extremadamente raro. Un equipo internacional ha logrado observar directamente a WISPIT-2b en plena formación, todavía envuelto en material caliente dentro del disco que rodea a su estrella.
Una de las plantas más comunes del mundo esconde un mecanismo silencioso que podría explicar su sorprendente capacidad de expansión. Un nuevo estudio revela un factor inesperado que no solo redefine cómo entendemos las especies invasoras, sino que también abre la puerta a nuevas formas de controlarlas.
Mientras la humanidad avanza hacia la colonización de otros mundos, una pregunta silenciosa comienza a volverse crucial: ¿cuánta gravedad necesita realmente el cuerpo humano para seguir funcionando con normalidad? Nuevas investigaciones revelan un límite inesperado que podría cambiar por completo los planes futuros.
Los datos recogidos por Juno han permitido estimar con más precisión el grosor de la corteza helada de Europa, la luna oceánica de Júpiter. La cifra no solo impresiona por su escala: también ayuda a entender si debajo de ese hielo podría esconderse un entorno habitable.
Gracias a una combinación de interferometría avanzada y redes neuronales entrenadas para reconstruir imágenes astronómicas, un equipo liderado por la UNAM ha conseguido observar con una claridad inédita la superficie volcánica de Ío. El resultado parece más una visión del inframundo que una luna.
La magnetósfera de la Tierra parece tener funciones que superan las expectativas
Un nuevo informe de los CDCs indica que la nueva variante ya se propagó a 25 estados en EE.UU. y a 23 países del mundo
En el Reino Unido los investigadores no hallaron evidencia de que el metilfenidato, ingrediente activo en la Ritalina, aumente las probabilidades de que los niños luego tengan esquizofrenia
Por primera vez, los detectores de ondas gravitacionales han captado un sistema de este tipo con una órbita elíptica antes de la fusión. Un detalle que parecía menor, pero que podría cambiar por completo cómo entendemos el origen de estos pares cósmicos.
Mucho antes de los atlas, los satélites o las fronteras modernas, una civilización de Mesopotamia intentó condensar el mundo en una pequeña pieza de arcilla. Lo que trazó allí no solo organizaba territorios: también ordenaba miedos, creencias y lo desconocido.
Un análisis de tejidos de hace casi 2.000 años hallados en el desierto de Judea ha revelado una industria sorprendentemente sofisticada de imitaciones textiles. Incluso el color reservado al poder podía ser, en realidad, una ilusión bien fabricada.
A unos 1.300 años luz de la Tierra, esta nube de gas y polvo vuelve a captar la atención por su forma inquietante. Lo más fascinante no es solo lo que parece mostrar, sino la ilusión cósmica que esconde.
Una extraña onda gravitacional registrada por LIGO ha reactivado una de las hipótesis más radicales de la cosmología: la existencia de agujeros negros primordiales, posibles reliquias del universo temprano y candidatos a explicar parte de la materia oscura.
Décadas buscando señales extraterrestres no han dado resultados. Pero un nuevo estudio sugiere que el problema no es el silencio del universo, sino cómo llegan o se deforman esas señales.
Las tormentas de Júpiter no solo son más grandes y más largas que las terrestres. Ahora, gracias a Juno, los científicos han empezado a calcular cuánta energía liberan realmente sus relámpagos. Y las cifras son descomunales.
Ser amable parece una virtud indiscutible, pero cuando se vuelve extrema puede transformarse en una barrera emocional silenciosa que impide crear relaciones auténticas y duraderas.
No era una joya ni un adorno funerario. La célebre tablilla de Petelia contenía una serie de frases destinadas a guiar al alma tras la muerte, como si el más allá necesitara un mapa para no perderse en el olvido.
Las galaxias primigenias parecían contener demasiado nitrógeno para su edad. Ahora sabemos que el problema no era el cosmos, sino cómo estábamos leyendo sus señales.
El objeto descubierto en Sanxingdui no es solo una rareza arqueológica. Es la prueba de que, en plena Edad de Bronce, algunos humanos ya moldeaban fragmentos de meteorito para convertirlos en piezas cargadas de poder y significado.
Entre más de 6.000 mundos conocidos, un nuevo estudio acota la búsqueda a los candidatos más prometedores. Algunos están lo suficientemente cerca como para que los telescopios actuales empiecen a analizarlos.