GIF: YouTube

ÂżA quĂ© velocidad se mueve la muerte? La respuesta es que se mueve bastante lento, solo que no nos referimos a la parca con su tĂșnica negra y su guadaña, sino a la muerte celular, un proceso fascinante que dos cientĂ­ficos de Stanford han logrado medir por primera vez.

La muerte celular no es un proceso tan malo como sugiere su nombre. A veces las células no mueren por enfermedades o factores externos sino que se autodestruyen, y generalmente lo hacen por el bien del organismo. Cada día mueren dentro de nuestro organismo miles de millones de células que dejan paso a otras nuevas. El proceso se llama apoptosis o suicidio celular programado, pero ¿Cómo se suicida una célula y por qué lo hace?

El cómo siempre es el mismo. La célula no explota ni nada parecido. Eso podría dañar a las que tiene alrededor. Lo que hace mås bien es implosionar de manera ordenada, colapsando su propia estructura y empaquetåndola en pequeños fragmentos fåciles de limpiar para el resto del organismo.

El por quĂ© es mĂĄs complicado. La autodestrucciĂłn puede responder a estĂ­mulos internos o externos. Este Ășltimo caso tiene lugar cuando cĂ©lulas del sistema inmune como los linfocitos detectan que hay una infecciĂłn vĂ­rica en una cĂ©lula y le transmiten a esta la orden de autodestruirse.

El segundo tipo de estĂ­mulo sucede, por ejemplo, dentro del Ăștero materno cuando los dedos del bebĂ© se separan para desarrollar las manos. Las cĂ©lulas que mantienen unidos los dedos se autodestruyen para poder separarlos. TambiĂ©n ocurre cuando una cĂ©lula es demasiado vieja y su ADN tiene ya excesivas mutaciones. Antes de que esas mutaciones alteren el correcto funcionamiento de la cĂ©lula, esta prefiere autodestruirse por el bien comĂșn.

Advertisement

Sí, el suicidio celular es uno de los trucos que tiene nuestro organismo para evitar la aparición de tumores. Por supuesto, el proceso dista mucho de ser perfecto. A veces las células enfermas no se sacrifican como debieran o lo hacen las sanas. Entender cómo funciona este proceso es crucial para combatir decenas de enfermedades desde el propio cåncer hasta otras dolencias degenerativas com el Pårkinson.

Los biólogos de Stanford Xianrui Cheng y James Ferrell llevan años estudiando el proceso por el que una célula da la orden de autodestruirse y han logrado medir a qué velocidad se mueve este estímulo dentro de la célula y de unas células a otras. La señal viaja a solo 30 micrómetros por minuto. Un micrómetro es la millonésima parte de un metro o la milésima parte de un milímetro. Traducido a algo mås sencillo de entender, la muerte se mueve a 2 milímetros por hora, lenta, pero inexorablemente. [Science vía The Guardian]