Ilustración: Jim Cooke

La muerte nos llega a todos en la Tierra a un ritmo de casi 7.000 personas cada hora. Sin embargo, a pesar de ser inevitable, la mayoría de nosotros sabemos muy poco acerca de la experiencia. Esto es lo que le sucede a nuestro cuerpo y mente a medida que se aleja, y no es tan espantoso como podrías pensar.

Advertisement

Qué le sucede a tu cuerpo

Morir puede variar mucho, as√≠ que, por el bien de este art√≠culo, supongamos que est√°s muriendo de causas naturales y que est√°s en camino. Lo primero, es importante saber que no hay un ‚Äúmomento de muerte‚ÄĚ preciso. Morir es un proceso, y uno donde hay muchas √°reas grises porque todav√≠a hay mucho que no sabemos. Dicho esto, podemos definir legalmente la muerte en dos etapas. En este momento, tu cuerpo se acerca gradualmente a lo que se conoce como ‚Äúmuerte cl√≠nica‚ÄĚ, que ocurre cuando el latido card√≠aco, la respiraci√≥n y la circulaci√≥n se detienen. Pero las c√©lulas de tu cuerpo siguen vivas despu√©s de eso durante los pr√≥ximos cuatro a seis minutos hasta que se produce la ‚Äúmuerte biol√≥gica‚ÄĚ. En ese momento, tus c√©lulas cerebrales han comenzado a morir y la reanimaci√≥n es imposible.

Advertisement

Bien, ahora sabemos lo que la muerte significa legalmente, pero no nos dejemos llevar ello. ¬ŅC√≥mo se siente ese proceso? Bueno, seg√ļn James Hallenbeck, un especialista en cuidados paliativos de la Universidad de Stanford, nuestros √ļltimos d√≠as en la Tierra son lo que se conoce como la fase de ‚Äúagon√≠a activa‚ÄĚ. R√°pidamente, comenzamos a perder nuestros impulsos naturales y la mayor√≠a de los sentidos. Hallenbeck dice que las cosas comienzan a ir en este orden:

  1. Dejas de tener hambre.
  2. Dejas de tener sed.
  3. Dejas de ser capaz de hablar.
  4. Dejas de ser capaz de ver.
  5. Dejas de ser capaz de oír.
  6. Dejas de ser capaz de sentir contacto.

Otros efectos secundarios incluyen la falta de aliento, depresi√≥n, ansiedad, fatiga extrema, confusi√≥n mental (probablemente debido a la falta de ox√≠geno), estre√Īimiento o incontinencia y n√°useas. Tu cerebro, b√°sicamente, est√° sacrificando lentamente las funciones menos cr√≠ticas para perpetuar su supervivencia. Incluso tu piel comenzar√° a mostrar signos en su desaparici√≥n. Se pondr√° fr√≠a, se convertir√° en un gris azulado claro.

Advertisement

Pronto estar√°s demasiado d√©bil como para toser o tragar, y tu respiraci√≥n llevar√° a cabo un sonido perturbador en la parte de atr√°s de tu garganta llamado el ‚Äúestertor de la muerte‚ÄĚ. Sin embargo, como los m√©dicos explican, el estertor de la muerte no duele, aunque suene horrible a todos los dem√°s. Lo cierto es que los m√©dicos no est√°n seguros de cu√°nto dolor sentimos al morir. Obviamente, ser quemado vivo o recibir un¬†disparo son, muy probablemente, formas dolorosas de irnos, pero cuando est√°s muriendo de causas naturales en una cama de hospital es dif√≠cil de decir. Tu dolor suele ser gestionado por profesionales de la salud y es probable que pierdas la conciencia en las horas finales, por lo que es probable que sea muy peque√Īo.

Cuando tu cuerpo finalmente se suelta, la peque√Īa funci√≥n cerebral que hab√≠as dejado se desvanece r√°pidamente. Esto significa que tu cerebro ya no puede mantener su cuerpo bajo control, por lo que puede orinar, defecar y, posiblemente, incluso eyacular (esto ser√≠a raro). En este momento todo podr√≠a sonar terriblemente inc√≥modo y aterrador, pero tu cerebro tiene algunos trucos en la manga.

Advertisement

Qué pasa en tu mente

Justo cuando tu cuerpo comienza a ir en l√≠nea plana, tu cerebro hace todo lo posible para preparar su conciencia para el gran salto al m√°s all√°. En sus momentos finales, muchas personas tienen experiencias fuera del cuerpo, una cita con familiares en un lugar tranquilo, una sensaci√≥n de mayor conexi√≥n con el universo y, por supuesto, ver la cl√°sica luz brillante al final del t√ļnel. Pero, ¬Ņqu√© es lo que realmente est√° sucediendo all√≠?

Advertisement

Por un lado, probablemente no tendr√°s miedo de lo que est√° sucediendo en ese estado mental. Un estudio, de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, compar√≥ los estados mentales de los enfermos terminales y los presos en el corredor de la muerte con los de las personas que se les dijo que se estaban muriendo. Sus hallazgos sugieren que cuanto m√°s cerca est√°s de la muerte, m√°s positiva es la perspectiva que se tiene sobre ella. Tal vez sea porque uno se vuelve m√°s receptivo a la muerte cuando es menos abstracto y tiene que enfrentarse a la realidad de la misma. O tal vez es porque est√°s teniendo sue√Īos y visiones pac√≠ficas.

En un estudio realizado en un centro de hospicio en Buffalo, Nueva York, los investigadores encontraron que las personas que mueren tienen mucha m√°s actividad de sue√Īo de lo normal. El 88% de los participantes del estudio afirm√≥ tener sue√Īos o visiones que se sent√≠an m√°s reales que los sue√Īos normales, y que a menudo llevan al estado de vigilia. La mayor√≠a de la gente so√Īaba con reunirse con personas que sab√≠an que ya hab√≠an muerto, otros dijeron que so√Īaban con prepararse para viajar a alguna parte, y algunos recordaron experiencias significativas de su pasado. Para muchas de estas personas, sus sue√Īos y visiones los confortaban y disminu√≠an su miedo a la muerte.

Una vez que comienzas a morir cl√≠nicamente, tu cerebro se pone en marcha - con una oleada de electricidad y picos de actividad en varias regiones a trav√©s del cerebro - y comienza a liberar neuroqu√≠micos que lo excitan mucho m√°s all√° de lo normal. Esto ocurre cuando todas esas experiencias de la ‚Äúluz blanca brillante‚ÄĚ ocurren. Un estudio, publicado en el Journal of Near-Death Studies (s√≠, en serio), sugiere que aquellos que han tenido una experiencia cercana a la muerte tienden a ser testigos de las mismas cosas, aunque var√≠an dependiendo de las creencias culturales y religiosas de cada persona. Sin embargo, otro estudio reciente, publicado en Frontiers in Human Neuroscience, sugiere cu√°ndo estas experiencias ocurren, y en qu√© orden var√≠a de persona a persona. Por lo tanto, es probable experimentar estas cosas, aunque sin ning√ļn orden en particular:

  • Un estado mental hiper consciente, o una conciencia muy clara. Esto puede ser en un estado de vigilia o sue√Īo.
  • Una experiencia fuera del cuerpo, por lo general en la forma de que se cierne sobre su propio lecho de muerte. Posiblemente causado por la uni√≥n tempo-parietal de su cerebro (TPJ) que se da√Īa por la falta de ox√≠geno.
  • Tu vida parpadea ante tus ojos. Muchas personas ven momentos significativos en su vida que regresan a ellos.
  • Una reuni√≥n con seres queridos perdidos-a veces incluso con antepasados ‚Äč‚Äčque nunca conoci√≥ en la vida. O tal vez visitar un mundo extra√Īo y conocer seres hechos de luz. La falta de ox√≠geno en el cerebro puede causar alucinaciones.
  • Una abrumadora sensaci√≥n de paz y descanso, posiblemente desencadenada por una oleada de endorfinas.
  • Una luz blanca brillante en el extremo de un t√ļnel. Tu sistema visual se excita excesivamente y se inunda con di√≥xido de carbono, haciendo que sea mucho m√°s sensible a la luz. Tambi√©n tiene otros sentidos elevados por un breve per√≠odo de tiempo.

Advertisement

Puedes experimentar todas estas cosas, o sólo algunas de ellas. Y no se sabe cuándo ni en qué orden se producirán. De acuerdo con los supervivientes que han estado cerca de la muerte, estas experiencias hacen que la propia muerte se sienta bien, y casi acogedora. Para cuando tu mente haya terminado su ceremonia de despedida, estarás listo para marchar. Es posible que nunca sepamos con certeza lo que está más allá de la muerte, si es que hay algo, pero al menos puedes estar tranquilo sabiendo que tu cerebro tratará de hacerlo de la manera más cómoda posible.