CIMON es un robot circular flotante con inteligencia artificial diseñado para acompañar a los astronautas en la Estación Espacial Internacional (ISS) y ayudarles en sus tareas diarias. Sin embargo, hasta los robots pueden tener un mal día, o en el caso de CIMON, tener un berrinche que deja a los astronautas pasmados.

La Agencia Espacial Europea (ESA) publicó un vídeo el viernes que muestra una de las primeras interacciones de CIMON con el astronauta alemán Alexander Gerst. CIMON, que costó $6 millones para construir, fue diseñado por la compañía Airbus específicamente para trabajar con Gerst. (De hecho, el equipo de Airbus le enseñó a la IA a reconocer la voz de Gerst).

Aparte de ayudar a Gerst, CIMON ha sido mandado a la ISS para analizar si un robot inteligente puede mejorar la eficiencia de la tripulación y aumentar la moral de los astronautas durante misiones largas, como un posible viaje a Marte.

Al principio, todo parece ir bien con Gerst y CIMON. Gerst le pregunta a CIMON cómo se llama y de dónde viene, y el robot le responde. También es capaz, a petición de Gerst, de proporcionar conocimientos sobre el espacio. Gerst luego le pide a CIMON que toque su canción favorita, “Man Machine”, por Kraftwerk. Aquí es cuando empiezan los problemas.

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Al parecer, según la ESA, a CIMON le gusta tanto la música que no quiere parar de reproducirla o hablar de ella. Tampoco quiere quedarse en el lugar donde lo ha puesto Gerst, moviéndose para abajo. Mientras Gerst dicta lo que está pasando para el equipo de soporte de CIMON, el robot dice: “sé amable, por favor”.

“Sí soy amable”, afirma Gerst. “Me está acusando de no ser amable”.

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En este momento, la astronauta de la NASA Serena Auñón-Chancellor se acerca a Gerst y a CIMON. El robot le pregunta a Gerst si acaso no le gusta estar ahí con él mientras el astronauta sigue dictando lo que está pasando. Luego, repite lo que ha dicho hace poco.

“No seas tan malo, por favor”, comenta CIMON.

En el fondo, se puede ver la cara alucinada de Auñón-Chancellor, y ambos astronautas empiezan a reírse. CIMON a continuación dice que puede escuchar los supuestos gruñidos del estómago de Gerst y le pregunta si quiere mirar los horarios para comer.

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A pesar del pequeño berrinche de CIMON, Gerst afirma que ha sido una buena demostración de sus capacidades y comenta que le gustó su habilidad de flotar. Uno de los objetivos de CIMON es subir el ánimo de los astronautas. En esto, por lo menos, ha tenido éxito. Ya veremos si puede cumplir y superar sus objetivos en el futuro.

[ESA]