Image: Soyuz en el despegue (NASA)

La semana pasada cont√°bamos c√≥mo el astronauta de la NASA Nick Hague y su comandante, Alexei Ovchinin, cayeron en picado a la Tierra despu√©s de un lanzamiento de la Soyuz fallido. Hague ha contado ahora c√≥mo fue la experiencia en el interior de la peque√Īa c√°psula.

Desde el exterior, el mundo contuvo el aliento cuando la nave espacial regres√≥ en lo que la NASA denomin√≥ ‚Äúmodo de descenso bal√≠stico‚ÄĚ. Dentro de la peque√Īa c√°psula, seg√ļn le dijo Hague a AP, las cosas se pusieron muy dif√≠ciles:

Sabíamos que si queríamos tener éxito, necesitábamos mantener la calma y debíamos ejecutar los procedimientos frente a nosotros de la manera más fácil y eficiente posible.

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Image: Los astronautas en el encuentro con sus familiares (NASA)

A lo que se refiere el astronauta es al tipo de evento que los pilotos preparan mientras esperan que nunca tengan que ponerlo en pr√°ctica. Minutos despu√©s del lanzamiento los propulsores de la Soyuz MS-10 fallaron, lo que no les dej√≥ m√°s remedio que abortar la misi√≥n a medio camino del borde del espacio. Seg√ļn Hague:

Cada vez que te lanzas al espacio y tienes un problema cuando recorres 1.800 metros por segundo, las cosas son bastante extra√Īas y ocurren muy r√°pido.

Aunque la mayor√≠a de nosotros podr√≠amos no contarlo, dos a√Īos de entrenamiento (en Rusia) fueron b√°sicos para mantener todos los procedimientos de emergencia durante el descenso de media hora. Ambos astronautas aterrizaron en una llanura en Kazajst√°n sin lesiones.

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¬ŅY qu√© dices cuando acabas de ver la muerte desde casi 50 kil√≥metros sobre la superficie? Seg√ļn Hague:¬†

Le dije: ‚ÄėEstoy bien y fue un viaje salvaje‚Äô. Justo cuando est√°bamos viendo la curva del horizonte y la atm√≥sfera se torn√≥ negra, las luces de advertencia indicaron un problema. Una vez vi la luz indicando que ten√≠amos una emergencia con el refuerzo, en ese momento no √≠bamos a llegar a la √≥rbita ese d√≠a, as√≠ que la misi√≥n cambi√≥ para volver a bajar al suelo con la mayor seguridad posible.

Image: Hague (NASA)

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Con las alarmas activadas, la cápsula se lanzó violentamente desde el propulsor. La aceleración constante hacia el espacio se cambió por un momento de ingravidez, seguido de una acumulación de fuerza igual a casi siete veces la gravedad de la Tierra. Finalmente, los paracaídas redujeron el descenso lo suficiente como para evitar una colisión mortal con el suelo. Para Hague:

Los mecanismos de seguridad de Soyuz han sido parte del sistema durante d√©cadas. Y esta es la primera vez que se desplegaron. Ese es el sistema que salv√≥ nuestras vidas, y Alexey y yo estamos de pie por eso. Est√° en cada cohete, y para los lanzamientos tripulados en la Soyuz, no han tenido que usar ese sistema durante 35 a√Īos, pero siempre ha estado all√≠, listo, y lo demostramos la semana pasada.

Han pasado 15 a√Īos desde que la NASA perdi√≥ a toda la tripulaci√≥n del transbordador espacial Columbia poco despu√©s del despegue. Desde entonces, su registro de muertes en misiones espaciales ha cambiado.

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Para Hague no hay suerte en la estad√≠stica, ‚Äúla Soyuz es una maravilla de la ingenier√≠a, me alegro de que haya tantas personas que han invertido tantos a√Īos de su vida haciendo que el sistema sea tan fuerte como es‚ÄĚ, zanj√≥ en la entrevista. [AP, Mashable]