No tienes que matar al planeta para aguantar el verano.
IlustraciĂłn: Benjamin Currie (G/O Media)

Por fin ha llegado el verano, amigos. Ya saben lo que significa eso: días largos, bronceados y facturas de luz increíblemente altas. Mantenerte fresco en verano no es barato o fácil. Afecta a tu cartera y afecta al planeta.

Sin embargo, no tiene que ser así. El verano puede ser el momento para fortalecer tu “músculo” ecológico. No necesitas depender solamente en tu aire acondicionado para mantenerte fresco, y no deberías. Una investigación publicada el año pasado encontró que el uso de estos aparatos podría incrementar la temperatura del planeta por más de medio grado para fines del siglo. ¿Quién quiere ser parte de eso?

Las opciones para mantener tu casa fresca de forma más ecológica varían según tu situación de vivienda y tu presupuesto, pero hay opciones para todos. Algunos decidirán que lo mejor es cambiar su regleta, mientras otros quizá decidirán que quieren reformar su casa por completo. En cualquier caso, estos casos no solamente beneficiarán al planeta, también le proporcionarán alivio a tu cartera.

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AsegĂşrate de mantener el calor fuera

Lo primero que tienes que hacer es mantener el aire caloroso fuera y el aire frío dentro. La mayoría de nosotros fracasa, principalmente porque nos ponemos en situaciones que incrementan nuestra necesidad de aire acondicionado. En primer lugar, creamos calor dentro de nuestros hogares, como por ejemplo cuando decidimos hacer galletas en verano. Además, también dejamos que todo el aire caliente de afuera se meta dentro.

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Por lo tanto, espera hasta la noche para usar el secador o el lavavajillas. Lo ideal es dejar que estos aparatos trabajen toda la noche para que no afecten la temperatura de tu casa durante el día. Si quieres hacer comida casera, ¿por qué no utilizar la parrilla que tienes afuera en vez de la estufa? Las parrillas de gas son una opción muy ecológica.

Sobre todo, lo más importante es mantener tus cortinas y persianas cerradas para evitar que entre la luz del sol. Ese es un primer paso y es básico, afirmó Claudette Hanks Reichel, una experta en viviendas y profesora en la facultad de agricultura en la Lousiana State University. A mí me encanta la luz natural, pero es lo equivalente al calor en el verano. No necesitamos más calor cuando hace 32 grados fuera y hay una humedad que te mata.

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Para los que les gusta tomar más precauciones, las pantallas solares y las láminas solares ayudan a bloquear la luz del sol antes de que toque el vidrio de tu ventana. Las pantallas solares se parecen a las pantallas de insectos, mientras que las láminas solares se parecen a un tipo de cinta que cubre toda la ventana. Ambos productos son opciones que casi cualquiera se podría permitir, desde los que alquilan hasta los que tienen un presupuesto ajustado, ya que ayudan a reducir la dependencia en el aire acondicionado. Cuestan entre $20 a $100 según el tamaño y la calidad. Las pantallas solares son fáciles de instalar por tu cuenta. En el caso de las láminas, es posible que prefieras que un profesional te ayude a instalarlas si quieres que salgan perfectas.

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“Si solo cierras las cortinas o las persianas, no es tan efectivo porque el calor ya está en la casa en el momento que traspasa el vidrío”, le dijo Reichel a Earther. “Así que la idea es asegurarse de que las ventanas tengan sombra antes de que el calor entre al espacio. Eso es lo que funcionará mejor”.

Si crees que con lo anterior no es suficiente, considera comprar un árbol y ponerlo al lado de tu ventana para tener sombra natural. También podrías instalar un toldo para evitar que el sol esté directamente sobre la ventana. Otro factor es tu techo. Pintarlo de un color diferente, como blanco, reflejará más los rayos del sol y ayudará a mantener tu casa fresca. Muchos dueños también readaptan sus casas para mejorar el aislamiento y el sellado. De esta manera, el aire fresco que mantienes en tu casa no se escapa, comenta Jennifer Amann, la directora de los programas de edificios del Consejo Americano para una Economía de Energía Eficiente.

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“Si lo piensas, una nevera solo funciona si la mantienes cerrada”, le afirmó Amann a Earther.

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SĂ© inteligente con el aire acondicionado

Dicho eso, es posible que no podrás evitar usar el aire acondicionado por completo, especialmente si vives en lugares con climas húmedos como Nueva York o Florida. Aún así, eso no significa que tu aire debe de estar a su potencia máxima todo el día. Hay maneras de optimizar tu uso para no quemar el planeta.

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Para empezar, debes ser estratégico sobre el flujo de aire. Puedes crear un flujo de aire fresco si mantienes una ventana abierta y pones tu ventilador cerca para facilitar que el aire se mueva por el espacio. No obstante, si vives en un sitio con un clima húmedo, mantener tus ventanas cerradas podría tener más sentido. Esto se debe a que cuando toda la humedad entra en tu casa, tu aire acondicionado tiene que trabajar más para eliminarlo. En ese caso, quizá consideres invirtiendo en un ventilador de techo, lo cual puede hacer que baje hasta cuatro grados la temperatura de tu espacio , dice Amann.

Al final, si vives en un sitio caluroso y húmedo, quizá necesites un aire acondicionado. Si vas a comprar uno, escoge el modelo con cuidado. Cuanto más eficiente, mejor. Algunos modelos tienen certificaciones especiales, como el de ENERGY STAR, que certifican que cumple las normas de eficiencia energética.

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Tras la compra, es importante que mantengas el aparato. De esa forma, el aire acondicionado no tendrá que trabajar de más para mantener tu casa fresca. Cambia y limpia los filtros. Algunas unidades necesitarán un cambio mensual, mientras que otros posiblemente aguanten entre tres a seis meses sin un cambio de filtro. Depende de tu unidad. Por lo tanto, asegúrate de leer el manual de mantenimiento.

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Además, procura poner el aparato en modo de ahorro de energía para que se apague automáticamente cuando obtenga la temperatura deseada.

“Algunas de estas cosas son hábitos muy simples”, le comentó Amann a Earther. “Solo tienes que tomar el tiempo para ponerlos en marcha”.

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Utiliza la tecnologĂ­a

Si pensar en los flujos de aire en tu casa te da pereza, quizá quieras considerar invertir en un poco de tecnología que hará el trabajo por ti. Un termostato simple de Honeywell, que no debería costar más de $50, se puede programar al principio del día. Luego puedes olvidarte del tema de la temperatura. Es normal querer modificar los ajustes cuando llegues a casa después de estar fuera en el calor, pero Amann sugiere resistir la tentación de bajar la temperatura en esos momentos. De hecho, recomienda poner el termostato a 25 grados, lo cual me parece demasiado alto.

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“Intenta eso, a ver si funciona para ti”, dijo. “Si estás acostumbrado a tener tu casa más fría, una cosa que podrías hacer es ajustarlo poco a poco con el tiempo para que tu cuerpo se acostumbre a una temperatura un poco más alta”.

Los termostatos inteligentes, sin embargo, aprenden de tu comportamiento. Tienen sensores que gestionan la temperatura en los cuartos de tu casa tomando en cuenta varios factores, como la hora cuando llegas a casa, qué tan activo eres en ciertas habitaciones o los cambios de temperatura que introduces manualmente. El termostato Nest, de Google, se considera una de las mejores opciones ahora mismo. Cuesta alrededor de $250 aunque debería, en teoría, merecer la pena y ayudarte a reducir tu factura de luz.

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Andrew Liszewski, un escritor en Gizmodo, tiene uno y afirma que una de sus funciones favoritas es la capacidad de controlar la temperatura desde su iPhone y Apple Watch. Aunque Liszewski y su familia compraron el termostato por confort y no por los beneficios medioambientales, siempre le agrada ver el icono de la hoja verde, lo cual indica que está utilizando menos energía para mantener su casa fresca.

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La tecnología inteligente está mejorando nuestras vidas poco a poco, si bien a veces de formas un poco espeluznantes. Hasta las regletas inteligentes te pueden ayudar a mantener fresco a tu hogar cuando dejan de mandar energía a los aparatos cuando no se están utilizando. Cada acción, por pequeña que sea, merecerá la pena durante estos días de calor y sudar.

Y si quieres una Ăşltima sugerencia que es a la vez barata y no requiere tecnologĂ­a, considera estar en casa en pelotas. Eso siempre es una opciĂłn.