Image: McDonalds

En marzo de 2004, y sin anunciarlo en ninguna parte, varios establecimientos de McDonalds comenzaron a hacer algo que jamás habían hecho: regalar a clientes aleatorios un millón de dólares por cabeza, simplemente por entrar en alguno de los locales. La culpa la tenía un juego del Monopoly, y una estafa legendaria.

La historia de la estafa la contamos hace unos a√Īos, pero nos faltaba una parte del final que no se ha conocido hasta hace poco. Para aquellos que no conocen los hechos, el relato comienza en el a√Īo 1987, momento en que se lanza el ‚Äúgran juego del Monopoly‚ÄĚ de McDonalds, en esencia, una promoci√≥n entre la cadena y Hasbro (due√Īos del juego de mesa).

¬ŅDe qu√© iba? La f√≥rmula era bastante sencilla. Cada a√Īo, y por un tiempo limitado, los clientes podr√≠an ganar grandes sumas de dinero recogiendo piezas (tarjetas de propiedad) del Monopoly. En el embalaje de los productos de McDonalds se encontraban las tarjetas de alguno de los ocho colores que integraban el juego, y dependiendo de la que tocara, el cliente pod√≠a llegar a ganar hasta 1 mill√≥n de d√≥lares (en este caso obteniendo las propiedades azules Boardwalk y Park Place).

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Obviamente, la probabilidad de que te tocara era la misma de que te toque la lotería, pero el gancho fue irremediablemente un éxito.

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En dicha historia se col√≥ el ex oficial de polic√≠a, Jerry Jacobson. No se supo hasta muchos a√Īos despu√©s, pero el ex agente de la ley trabaj√≥ codo con codo con la compa√Ī√≠a que imprim√≠a las piezas del juego, y se le ocurri√≥ un plan infalible: Jacobson proporcionar√≠a a personas que √©l eligiera las piezas ganadoras del Monopoly a cambio de una parte del dinero del premio.

Como resultado de ello, la red de Jacobson gan√≥ casi todos los premios durante 12 a√Īos, defraudando casi 25 millones de d√≥lares a trav√©s de la promoci√≥n. Finalmente, el FBI recibi√≥ una parte del pastel en el a√Īo 2000 y el plan se desmoron√≥. Unos meses despu√©s, m√°s de 50 personas fueron condenadas por fraude postal y conspiraci√≥n en relaci√≥n con el juego del Monopoly .

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Aunque McDonalds no estaba implicada directamente, la cadena prometió que ofrecería un nuevo sorteo para devolver el dinero reclamado por la red de Jacobson a los clientes que habían tratado de ganar el sorteo de manera justa. Dos semanas después de que el fiscal general revelara que el juego había sido manipulado, la cadena entregó 10 millones de dólares a 55 clientes al azar.

Sin embargo, esos 10 millones no fueron suficientes, y como parte del acuerdo por una demanda colectiva contra la cadena relacionada con la estafa de Monopoly, McDonalds acept√≥ regalar otros 15 millones de d√≥lares a clientes, a mill√≥n por cabeza. ¬ŅPor qu√©? La cadena pensaba que si se hab√≠an comprometido a devolver el dinero que deber√≠a haber sido parte de los premios, faltaban 15 millones de la trama de Jacobson.

No obstante, en este caso no hubo piezas de Monopoly o marketing, ya que dos clientes habían demandado anteriormente a McDonalds argumentando que promocionar el sorteo impulsaría las ventas y negaría su propósito justo.

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Así llegamos otras vez al comienzo, al mes de marzo de 2004. Quince personas elegidas al azar cuando entraban en alguno de los establecimientos de Estados Unidos recibían la noticia que les cambiaba la vida: un millón de euros por el simple hecho de entrar en ese preciso instante del día. [TheDailyBeast, BusinessInsider]