Cuando pensamos en un acelerador de partículas, lo que nos viene a la cabeza es una instalación subterránea de alta tecnología y kilómetros de largo. Científicos del Laboratorio de Partículas SLAC, en Estados Unidos, rompen con esa idea y presentan un chip acelerador de partículas que cabe en un grano de arroz.

El secreto de semejante proeza de miniaturización es un chip de cristal labrado mediante nanotecnología. El dispositivo, además, no utiliza sistemas de microondas (más costosos y grandes) para acelerar las partículas, sino haces láser.

En la primera prueba, los investigadores han logrado acelerar electrones 10 veces más rápido que en una instalación convencional. Su objetivo, sin embargo, es perfeccionar el chip hasta triplicar esa velocidad (mil millones de electronvoltios). En términos prácticos, estos chips permitirían reducir, por ejemplo, el acelerador de partículas SLAC-2, de sus tres kilómetros actuales, a sólo cien metros. El coste energético de la instalación también sería menor.

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El chip, además, abre la puerta a toda una nueva generación de dispositivos de rayos-X portátiles con los que un médico podría ver roturas y lesiones en el mismo lugar de un accidente. También abarataría el coste de este tipo de instrumental en los hospitales. El estudio acaba de ser publicado en la revista Nature. Os dejamos con un vídeo que explica como los láser aceleran los electrones. [Eurekalert vía National Monitor]

Foto: Matt Beardsley, SLAC National Accelerator Laboratory

Vídeo: Greg Stewart, SLAC National Accelerator Laboratory