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Ciencia

Creían que los neandertales y los humanos modernos solo coexistieron, pero una cueva acaba de cambiar esa historia

Las excavaciones en una cueva del sur de Turquía revelaron evidencia de que compartían tecnología, estrategias de supervivencia, e incluso objetos simbólicos.
Por Ellyn Lapointe Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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La mayoría de las personas de hoy poseen una cantidad pequeña de ADN neandertal — reliquia biológica de hace decenas de miles de años cuando el Homo sapiens coexistía con nuestros primos evolutivos más cercanos. Un nuevo trabajo de investigación sugiere que sus vidas podrían haberse entrelazado más de lo que creían los expertos.

Los hallazgos que se publicaron el lunes en Proceedings of the National Academy of Sciences muestran que tal vez los neandertales y H. sapiens habrían compartido  una cultura común durante más de 20000 años. La evidencia proviene de la cueva Üçağızlı II en Turquía, que albergaba fósiles humanos, restos de animales y plantas, herramientas de piedra y otros objetos que sugieren que los individuos de ambas especies no solo ocuparon la cueva al mismo tiempo sino que compartían también tecnologías, estrategias de supervivencia y el uso de objetos decorativos o sin uso práctico.

“Nuestros hallazgos sugieren un nivel profundo de interacción cultural”, declaró Naoki Morimoto, paleoantropóloga de la Universidad de Kioto y coautora del trabajo. “Son dos grupos humanos diferentes pero estrechamente relacionados que no solo se adaptaron al mismo entorno sino que probablemente compartían preferencias simbólicas”.

La genética desmonta una de las historias más repetidas sobre neandertales y sapiens en los últimos años. Los cruces existieron, pero no hay pruebas científicas de romances, preferencias amorosas ni vínculos como muchos imaginan hoy
© BBC Studios / Jamie Simonds.

No eran tan diferentes, después de todo

Morimoto formó parte de un equipo internacional de investigadores que durante cinco años excavó meticulosamente la cueva Üçağızlı II buscando fósiles humanos de la época de las migraciones que dejaron África. Hace unos 70.000 a 50.000 años el H. sapiens salió de África en varias oleadas migratorias y llegó desde Medio Oriente hasta Europa, Asia, Australia y eventualmente, las Américas.

El H. sapiens vivió junto a los neandertales y se cruzó con ellos durante miles de años tras llegar a Eurasia, pero no se sabe hasta dónde compartían la misma cultura. Las excavaciones en cuevas de Mandarin, Francia, sugieren que los H. sapiens y los neandertales ocuparon de manera alternada esta región en fases diferentes, pero los investigadores no hallaron evidencia de intercambio cultural entre ellos. Sin embargo, los hallazgos recientes en la cueva Tinshemet de Israel revelaron señales de conductas compartidas entre ambas especies decenas de miles de años antes.

En esta cueva del sur de Turquía Morimoto y sus colegas hallaron más evidencia que respalda la existencia de una cultura compartida. Determinaron que los neandertales habían vivido en la cueva hace 77.000 a 59.000 años en tanto que el H. sapiens la ocupó hace 59.000 a 47.000 años. Las capas de la cueva que datan de esos períodos revelaron estrategias similares de caza y recolección, y herramientas de piedra, y todo apunta a que las prácticas eran compartidas.

Los investigadores también encontraron que tanto los neandertales como los humanos modernos recolectaban selectivamente un tipo de concha marina que no tenía valor nutricional. Los expertos ya habían asociado estas conchas con el H. sapiens pero ahora se encontró que la preferencia era compartida, y que potencialmente se tratara de un objeto simbólico no utilitario, algo que respalda la idea de un potencial intercambio cultural.

Mezcla cultural en la migración

Los fósiles de humanos modernos que se encontraron en la cueva Üçağızlı II datan de hace 50.000 a 60.000 años, lo que los ubica en el marco de las migraciones que salieron de África. Esto presenta dos posibilidades: o los individuos eran parientes cercanos de la población ancestral que dio lugar a los humanos no africanos de hoy, o pertenecían a una oleada anterior de humanos modernos que se aventuraron al Levante y que no se conocía hasta este momento.

El estudio echa luz sobre un período crítico de coexistencia en este corredor principal mediante el cual el H. sapiens ocupó regiones fuera de África. Las Investigadores creen que sus hallazgos no solo cubren una brecha en los registros arqueológicos y paleontológicos globales sino que además, suma evidencia adicional que sugiere que estas dos especies ocuparon un mundo compartido en el que el conocimiento y la cultura fluían con libertad.

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