Cuándo cepillarse los dientes, cuándo usar seda dental, y cuándo enjuagarse según los dentistas

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Ilustración: Chelsea Beck/GMG

El momento idóneo para lavarse los dientes puede no ser el que piensas. Algunos dentistas tienen opiniones muy concretas sobre cuándo hay que lavarse los dientes. Para complicar las cosas, la higiene bucal también pasa por usar la seda dental o enjuagarse la boca. ¿Es mejor hacerlo antes o después del cepillado?

Todas estas preguntas comenzaron con la revelación que un dentista hizo a un miembro del equipo. Es mejor cepillarse los dientes antes del desayuno, no después. Sus palabras exactas fueron: “Deberías cepillarte los dientes según te levantes. De lo contrario es como si estuvieras desayunando en un plato sucio”.

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Es cierto que la boca suele estar sucia al levantarse, especialmente si llevamos retenedores o algún tipo de aparato, pero ¿realmente es tan importante cepillarse los dientes justo antes de ensuciártelos otra vez? Para empeorar nos llega otro consejo que parece contradecir todo lo que hacíamos hasta ahora: Hay que usar el enjuague bucal antes del cepillado, no después.

Con tantas dudas sobre algo tan cotidiano como lavarse los dientes, es hora de contactar con los profesionales. Esto es lo que nos han contado:

Cepíllate antes de desayunar si es posible

No existe ninguna evidencia de que si desayunas sin haberte cepillado las bacterias de tu boca que ingieres con la comida te hará ponerte enfermo. La costumbre de cepillarse antes de desayunar es, por tanto, científicamente opcional. Sin embargo, la idea de comer con la boca sucia resulta tan desagradable que parece buena idea.

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Lo que sí es seguro es que es mejor evitar cepillarte los dientes inmediatamente después de desayunar si tu desayuno incluye zumo de naranja o algún otro cítrico o alimento ácido (el café no aplica aquí). El ácido en la comida interactúa con el esmalte de los dientes de manera que el cepillado puede dañarlo a nivel microscópico si nos cepillamos inmediatamente después. Lo ideal es esperar al menos media hora. Mientras esperas puedes enjuagarte.

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De todos modos tampoco debes obsesionarte. Esta es un poco una discusión como la del sexo de los ángeles. El doctor Grant Richey es un dentista de Kansas que a menudo escribe sobre temas de higiene dental y explica:

Creo que nunca he visto a un paciente con el esmalte dañado por el mero hecho de haberse cepillado los dientes justo después de beber zumo de naranja. Puedes hacer eso toda tu vida y cuando tengas 100 años seguirás teniendo el esmalte en su sitio.

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Usa la seda dos veces al día en cualquier orden

N existe un consenso científico sobre si es mejor usar la seda dental antes o después del cepillado. El Dr. Richey, por establecer un término medio, hace las dos cosas: usa la seda un rato antes, se cepilla y la vuelve a usar. No obstante puntualiza que es cómo él lo hace. No pasa nada si lo hacemos de otra forma.

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La doctora Alice Boghosian es portavoz de la Asociación Dental Americana y reduce mucho las normas para una adecuada higiene dental:

Mira, mientras te cepilles dos veces al día con una pasta dental con fluor y uses seda dental o cualquier otro sistema para limpiarte entre los dientes dos veces al día todo va bien. Las personas que se sienten más cómodas usando la seda después de cepillarse son maravillosas no porque lo hagán después, sino porque lo hacen. Hay que limpiarse entre los dientes dos veces al día.

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El enjuague mejor al final

La doctora Boghosian explica que el enjuague bucal no es necesario para una correcta higiene. Si lo que quieres es una higiene perfectamente correcta puedes plantarte en el cepillado y seda dental y no pasa nada. Los enjuagues bucales suelen usarse para que tengamos el aliento más fresco y limpio. En ese sentido tiene más lógica usarlo al final del cepillado para que dure más tiempo.

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Algunos enjuagues tienen funciones especiales y el doctor Richey los recomienda siempre en función de la salud bucodental de cada paciente. El Listerine, por ejemplo, es bueno matando gérmenes. Hay otros incluso más fuertes, pero es muy buena idea preguntar a tu dentista antes. También hay enjuagues con flúor que pritegen el esmalte y se usan también al final. Sea como sea, si has llegado hasta aquí, es que ya estás haciendo las cosas bien. El problema no son las personas que se interesan por la salud bucodental. El problema son los que no se interesan.

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