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Ciencia

Cuatro personas pasaron 378 días encerradas en un Marte artificial: la NASA revela cómo fue vivir en otro planeta

Una tripulación permaneció más de un año aislada dentro de una base que reproduce las condiciones de Marte. El experimento de la NASA busca descubrir cómo resistirían los astronautas una misión prolongada lejos de la Tierra.
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¿Cómo sería vivir durante más de un año en Marte, sin contacto directo con familiares, sin poder salir libremente y dependiendo de recursos limitados? La NASA acaba de completar un experimento que intenta responder algunas de estas preguntas.

Durante 378 días, cuatro voluntarios permanecieron aislados en una instalación especialmente diseñada para simular las condiciones de una futura misión al planeta rojo.

La experiencia terminó el 31 de octubre de 2026, cuando los participantes abandonaron el hábitat ubicado en el Centro Espacial Johnson de Houston, Estados Unidos.

Aunque nunca salieron de nuestro planeta, sus actividades cotidianas estuvieron condicionadas por muchas de las dificultades que enfrentarían los primeros exploradores de Marte.

Cuatro personas pasaron 378 días encerradas en un Marte artificial: la NASA revela cómo fue vivir en otro planeta
© Space Journey – Youtube.

Una base marciana construida en plena Tierra

El experimento forma parte del programa CHAPEA, cuyas siglas en inglés corresponden a Crew Health and Performance Exploration Analog.

Se trata de una iniciativa de la NASA destinada a estudiar cómo afecta el aislamiento prolongado a la salud, el comportamiento y el rendimiento de las tripulaciones espaciales.

Las instalaciones incluyen un hábitat que funciona como una base marciana y un espacio exterior acondicionado para reproducir características del terreno del planeta rojo. La misión comenzó el 19 de octubre de 2025 y estuvo integrada por Ross Elder, comandante; Ellen Ellis, oficial médico; Matthew Montgomery, oficial científico; y James Spicer, ingeniero de vuelo.

Durante más de doce meses, los cuatro participantes debieron organizar su vida como si realmente se encontraran a millones de kilómetros de casa.

Cuatro personas pasaron 378 días encerradas en un Marte artificial: la NASA revela cómo fue vivir en otro planeta
© Space Journey – Youtube.

Cultivar alimentos, reparar equipos y sobrevivir al aislamiento

La rutina de los voluntarios fue mucho más compleja que permanecer encerrados en una instalación.

La tripulación realizó tareas de mantenimiento, supervisó sistemas del hábitat, cultivó alimentos y participó en expediciones simuladas sobre el terreno marciano. También tuvo que ocuparse de actividades esenciales como cocinar, limpiar, mantener la higiene y realizar ejercicio físico.

Estas tareas permitieron recrear algunas de las exigencias de una misión espacial prolongada, en la que los astronautas deben administrar cuidadosamente su tiempo, energía y recursos.

Los investigadores observarán cómo esta combinación de responsabilidades influye en el rendimiento de los participantes y en la convivencia dentro de espacios reducidos.

Comunicarse con la Tierra tampoco era sencillo

Uno de los principales desafíos fue la comunicación con el exterior.

Debido a la enorme distancia que separa Marte de la Tierra, los mensajes entre ambos planetas pueden tardar varios minutos en llegar. Para reproducir esta dificultad, la NASA incorporó retrasos artificiales en las comunicaciones entre la tripulación y el equipo de apoyo.

Además, los participantes únicamente podían mantener contacto con familiares y amigos mediante correos electrónicos.

Estas restricciones permitieron estudiar cómo se desenvolvían los voluntarios sin conversaciones inmediatas ni asistencia permanente desde el exterior.

Qué aprendió la NASA después de 378 días

El objetivo principal del programa CHAPEA es reunir información para preparar futuras expediciones humanas a Marte.

Los datos obtenidos permitirán investigar las consecuencias físicas y psicológicas del aislamiento, además de evaluar estrategias para mantener la salud y el rendimiento de los astronautas. La experiencia también podría contribuir al diseño de futuras bases lunares, donde los equipos deberán convivir durante períodos prolongados en entornos exigentes.

Aunque una simulación terrestre no puede reproducir todas las condiciones marcianas, representa una oportunidad para identificar dificultades antes de emprender una misión real.

El experimento demuestra que llegar a Marte será solamente una parte del desafío. La verdadera prueba comenzará cuando los astronautas tengan que aprender a vivir allí.

 

 

Fuente: Noticias de la Ciencia y la Tecnología.

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