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Ciencia

Curiosity llevaba 14 años recorriendo Marte cuando encontró unas extrañas “huellas” que nunca había visto. La NASA todavía no sabe qué proceso las formó

Curiosity ha fotografiado unas cavidades anchas y poco profundas en las rocas del Monte Sharp que desconciertan a su equipo. Una de ellas mide apenas un centímetro, pero no encaja con los huecos habituales que deja la erosión marciana.
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Después de más de 5.000 días marcianos, uno podría pensar que Curiosity ya conoce bastante bien las rocas de Marte. Sin embargo, mientras ascendía por las laderas del Monte Sharp, el rover de la NASA se encontró con una serie de pequeñas cavidades que obligaron a sus científicos a detenerse y mirar con atención.

Parecen pequeñas huellas impresas sobre la roca. No lo son.

El equipo las describe como pozos anchos y poco profundos repartidos por el lecho rocoso. Uno de los mejores ejemplos fue fotografiado el 19 de agosto de 2026 mediante MAHLI, la cámara situada en el extremo del brazo robótico de Curiosity. La cavidad mide aproximadamente un centímetro de diámetro.

Marte tiene muchos agujeros. Estos son diferentes

Curiosity llevaba 14 años recorriendo Marte cuando encontró unas extrañas “huellas” que nunca había visto. La NASA todavía no sabe qué proceso las formó
© NASA/JPL-Caltech/MSSS.

Los huecos en las rocas marcianas no son ninguna novedad. Un mecanismo habitual comienza con un guijarro o un nódulo mineral más resistente incrustado dentro de una roca. Con millones de años de erosión, el objeto termina desprendiéndose y deja atrás una cavidad.

El problema es que las nuevas marcas no encajan del todo con ese patrón. “Ambos espacios de trabajo de esta semana contenían características diferentes a prácticamente cualquier cosa que hayamos visto en el pasado”, escribió Michelle Minitti, investigadora principal adjunta de MAHLI, en el diario oficial de la misión. Los huecos son considerablemente más anchos y menos profundos que otros observados anteriormente y, además, no hay objetos evidentes cerca que parezcan haber ocupado esas cavidades.

Curiosity no se limitó a fotografiarlos. MAHLI y Mastcam obtuvieron imágenes superpuestas y mosaicos estereoscópicos que permitirán generar modelos digitales tridimensionales de las depresiones y estudiar con precisión su profundidad y geometría.

Al mismo tiempo, ChemCam y APXS analizaron las rocas que las rodean. Y ahí apareció otra pista.

Las capas de roca tampoco son todas iguales

Curiosity llevaba 14 años recorriendo Marte cuando encontró unas extrañas “huellas” que nunca había visto. La NASA todavía no sabe qué proceso las formó
© NASA/JPL-Caltech/MSSS.

En esa zona del Monte Sharp, Curiosity encontró paquetes de capas cuya textura y estructura cambian en distancias verticales muy pequeñas. Una posibilidad es que estén conservando el registro de distintas condiciones de deposición ocurridas una detrás de otra.

Algunas capas grises resultaron además más rugosas y resistentes que el lecho rocoso que las rodea, algo que para el equipo probablemente indica diferencias en su composición química. ChemCam también está estudiando pequeños fragmentos grises sueltos para intentar descubrir de dónde proceden.

Todo esto sucede dentro de una región especialmente interesante. Curiosity lleva meses atravesando las llamadas formaciones boxwork, redes de crestas que vistas desde el espacio recuerdan a enormes telarañas. La explicación principal es que antiguas aguas subterráneas circularon por fracturas de la roca y depositaron minerales que acabaron endureciéndose. Después, la erosión eliminó el material más blando y dejó las crestas expuestas.

Estas estructuras son importantes porque indican que el agua pudo permanecer bajo la superficie de esta región de Marte después de que los grandes lagos del cráter Gale hubieran desaparecido, prolongando potencialmente el período durante el cual algunos entornos pudieron ser habitables para microorganismos.

Eso no significa que las nuevas cavidades sean huellas de vida. La NASA no ha establecido ninguna relación entre ellas y organismos marcianos, ni existe evidencia de que hayan sido producidas biológicamente. Por ahora son algo probablemente mucho más sencillo y, científicamente, bastante más útil: un proceso geológico que Curiosity todavía no reconoce después de 14 años examinando Marte roca por roca.

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