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Ciencia

Curiosity encuentra extraños polígonos en Marte que podrían guardar la historia climática del planeta

El rover de la NASA detectó una extensa superficie cubierta por pequeños patrones geométricos similares a un panal de abejas. Los científicos estudian si estas estructuras se formaron por antiguos ciclos de humedad y sequía, congelación y deshielo o procesos sedimentarios ocurridos hace millones de años.
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Marte vuelve a demostrar que su superficie conserva señales de un pasado mucho más dinámico de lo que muestra su aspecto actual. El rover Curiosity de la NASA encontró en la región de Valle Grande, cerca de la base del Monte Sharp, una llamativa extensión de pequeñas estructuras poligonales que podrían aportar nuevas pistas sobre los antiguos cambios climáticos del planeta rojo.

Los patrones recuerdan a un panal de abejas y están formados por polígonos de entre aproximadamente cuatro y ocho centímetros de ancho. Curiosity ya había observado estructuras parecidas durante su recorrido por Marte, pero los investigadores destacan que nunca habían aparecido con semejante abundancia y extendidas durante varios metros.

Ahora la pregunta es cómo se formaron y, sobre todo, qué pueden contar sobre la presencia de agua en el pasado marciano.

El barro seco podría explicar las extrañas formas

Una de las principales hipótesis es que las estructuras sean antiguas grietas de desecación.

Curiosity encuentra extraños polígonos en Marte que podrían guardar la historia climática del planeta
© thebhp – Youtube.

En la Tierra pueden aparecer patrones similares cuando una superficie cubierta de barro húmedo pierde progresivamente el agua. El material se contrae durante el secado y termina fracturándose hasta formar figuras geométricas.

Si ocurrió algo parecido en Marte, estas formaciones serían una señal de que el lugar atravesó periodos en los que existía humedad seguidos por etapas más secas. La posibilidad resulta especialmente interesante porque apuntaría a un ambiente sometido a ciclos climáticos repetidos, en lugar de un único episodio aislado con presencia de agua. Sin embargo, los científicos todavía consideran otras explicaciones.

También podrían deberse a hielo o presión bajo el terreno

Otra posibilidad es que los polígonos se hayan creado mediante sucesivos ciclos de congelación y descongelación. Las enormes variaciones de temperatura marcianas pueden provocar cambios en el volumen del agua o el hielo presente bajo la superficie, generando tensiones capaces de fracturar el terreno.

También se estudia un origen relacionado con la compresión de los sedimentos. Bajo esta hipótesis, nuevas capas de material habrían ejercido presión sobre sedimentos inferiores, expulsando agua atrapada y favoreciendo la formación de las fisuras. Determinar cuál de estos mecanismos fue responsable requerirá analizar tanto la geometría de las estructuras como su composición química.

Ashwin Vasavada, científico del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, destacó que la extensión de estos polígonos resulta particularmente llamativa y que las mediciones de Curiosity podrían ayudar a reconstruir el proceso que los produjo.

Por qué estos polígonos interesan a quienes buscan señales de vida

Las implicaciones van más allá de la geología.

Los entornos donde el agua aparece, desaparece y vuelve repetidamente resultan especialmente interesantes para la astrobiología, porque esos ciclos pueden favorecer determinadas reacciones químicas y la concentración de compuestos.

Eso no significa que Curiosity haya encontrado vida ni una evidencia directa de organismos marcianos. Lo que sí podría haber descubierto es otro lugar donde, en el pasado remoto, existieron condiciones químicas y ambientales mucho más favorables que las actuales. Abigail Fraeman, científica adjunta de la misión, señaló que Curiosity ya había identificado polígonos anteriormente, pero no en una concentración comparable a la observada ahora.

La clave estará en determinar si esas pequeñas figuras geométricas son realmente la huella de antiguos ciclos de agua.

Si la hipótesis se confirma, cada uno de estos polígonos podría funcionar como una diminuta página del archivo climático de Marte: un registro conservado durante millones de años de una época en la que el planeta rojo era considerablemente más húmedo y cambiante que el desierto helado que conocemos hoy.

 

 

Fuente: Noticias Ambientales.

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