Un tratamiento experimental podría haberle dado a un niño de 3 años con cáncer de hígado avanzado la posibilidad de seguir viviendo.
El caso, casi milagroso, fue informado este mes por médicos de la Facultad Baylor de Medicina de Texas, entre otros. El cáncer metastásico del niño entró en remisión completa tras recibir una nueva forma de inmunoterapia. La remisión comenzó hace al menos un año. El niño forma parte de un ensayo en Fase I que prueba el tratamiento en decenas de pacientes.
“Este caso muestra que se puede lograr una remisión completa durable en un paciente con un tumor sólido resistente a la quimioterapia, como paciente externo y sin efectos tóxicos sistémicos», escribieron los autores del trabajo que se publicó en el New England Journal of Medicine.
Nuevo tipo de CAR T
Al niño se le dio una forma de inmunoterapia que se conoce como terapia de células T de receptor de antígeno quimérico, o CAR T. Las células se toman usualmente del cuerpo del paciente y se reprograman genéticamente para expresar receptores que se correspondan con un antígeno objetivo específico. Dentro del cuerpo estas células pueden reconocer y atacar a otras células que tengan ese antígeno, las células del cáncer.
También pueden persistir en el cuerpo del paciente, idealmente brindando defensa a largo plazo contra la recurrencia del cáncer.
La terapia CAR T ha surgido como novedoso tratamiento para determinados cánceres avanzados de la sangre como la leucemia y el linfoma, que de otro modo serían fatales. Dependiendo del cáncer los estudios muestran que entre el 25% y el 90% de las personas pueden responder bien a la CAR T.
Lamentablemente, ha sido mucho más difícil crear células CAR T que efectivamente puedan matar a los cánceres de tumores sólidos. Son tipos de cáncer más complejos, tanto en los antígenos que presentan como en las defensas que tienen contra el sistema inmune Los investigadores de este trabajo están probando un tipo experimental de CAR T que creen podría vencer estos obstáculos.
Su estrategia en este momento tiene dos aspectos. Las células CAR T se diseñan para apuntar al glypican-3, proteína que comúnmente se observa en la superficie de las células cancerosas del hígado pero no en las sanas y maduras. También se diseñan para expresar dos diferentes tipos de proteínas señal relacionadas con el sistema inmune: la interleucina 15 y la interleucina 21. En animales, la investigación sugiere que cuando las dos proteínas trabajan juntas pueden aumentar la potencia de la lucha contra el cáncer y la supervivencia de las células CAR T.
Además, se programaron las células con un gen de seguridad que permitía a los médicos matarlas rápidamente con otra droga si era necesario.
En este caso el niño tenía hepatoblastoma, la forma más común del cáncer de hígado, y el cáncer se había propagado a sus huesos y pulmones.
A pesar de la cirugía y de tres ciclos de quimioterapia, había regresado. Y como sucede en muchos casos el cáncer dio positivo en glypican-3.
Le administraron al niño dos infusiones de células CAR T, que se habían tomado de su propio sistema inmune, con un intervalo de ocho semanas.
Tras la primera in fusión mostró señales de respuesta parcial, y tras la segunda dosis el resto del cáncer en su cuerpo pareció desaparecer por completo. Ahora han pasado 12 meses y el niño sigue sin mostrar señales de cáncer. Lo importante es que tampoco tuvo los graves efectos colaterales que se sabe ocurren con la terapia CAR T, como el síndrome de liberación de citocina (que impulsa a todo el sistema inmune a una respuesta exagerada que puede ser fatal).
El futuro de este tratamiento
Por supuesto, se trata de un único paciente en un ensayo en primera etapa. Pero el resultado tan drástico por cierto es señal promisoria de que la estrategia del equipo puede dar los resultados esperados.
“Este estudio brinda evidencia de que las nuevas células CCAR T pueden ser una modalidad segura y efectiva para el hepatoblastoma, y destaca la necesidad de seguir evaluando en pacientes con tumores sólidos GPC3+”, dijo en declaraciones el autor del estudio y oncólogo pediatra Andras Heczey, en representación de la Facultad Baylor de Medicina (Heczey estaba afiliado con Baylor en el inicio del estudio pero ahora está con la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington y el Hospital de Niños de Seattle).
El niño forma parte de un ensayo llamado estudio CARE. Se espera trabajar con 18 a 30 pacientes con casos similares de cáncer de hígado y la parte primaria del ensayo deberá completarse para mediados del año próximo Hay otros equipos de investigadores que también trabajan en otros tratamientos experimentales CAR T para cánceres de tumores sólidos.
La terapia CAR T ya cambió el paisaje de la atención de pacientes con cáncer, y todavía no parece haber alcanzado su pleno potencial.