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Ciencia

Descubren una estructura de madera de casi 500.000 años que no fue construida por humanos y desconcierta a los investigadores

Un hallazgo arqueológico preservado durante cientos de miles de años revela una sorprendente capacidad tecnológica en un grupo humano que vivió mucho antes de la aparición del Homo sapiens.
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Durante mucho tiempo, la historia de los primeros humanos estuvo dominada por una idea aparentemente incuestionable: nuestros antepasados apenas dominaban herramientas de piedra y llevaban una vida mucho más simple de lo que imaginamos hoy. Sin embargo, un descubrimiento excepcional está cambiando esa percepción. Una estructura de madera conservada durante casi medio millón de años demuestra que algunos grupos humanos ya eran capaces de planificar, modificar materiales y construir obras mucho antes de la aparición de nuestra propia especie. El hallazgo abre una nueva ventana hacia un pasado que todavía guarda enormes secretos.

Una estructura de madera que desafía todo lo que se creía sobre la prehistoria

Durante décadas, los arqueólogos han reconstruido la evolución humana principalmente a partir de herramientas de piedra, ya que la madera rara vez sobrevive el paso del tiempo. Por esa razón, la prehistoria terminó siendo conocida como la Edad de Piedra. Pero un descubrimiento realizado en las cataratas Kalambo, en Zambia, obliga a replantear esa visión.

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© worker – shutterstock

En el yacimiento, un equipo internacional encontró dos grandes troncos cuidadosamente modificados para encajar entre sí mediante cortes realizados con herramientas de piedra. No se trataba de árboles caídos al azar, sino de una construcción deliberada que habría servido como base para una plataforma, una pasarela o algún tipo de superficie elevada destinada a facilitar actividades cotidianas.

Aunque todavía no existe consenso sobre el uso específico de la estructura, los especialistas coinciden en un punto fundamental: representa la evidencia más antigua conocida de madera utilizada con fines constructivos.

La complejidad del ensamblaje sorprendió incluso a los propios investigadores. Los troncos muestran señales claras de haber sido tallados con precisión para unirse de forma estable, lo que implica planificación, conocimiento de los materiales y una capacidad técnica muy superior a la que tradicionalmente se atribuía a los humanos de aquella época.

El arqueólogo Larry Barham, uno de los responsables del estudio, destacó que este hallazgo transforma la manera de entender a nuestros antepasados, ya que demuestra que eran capaces de imaginar y fabricar estructuras completamente nuevas utilizando los recursos disponibles en su entorno.

La construcción existía mucho antes de que apareciera el Homo sapiens

Determinar la antigüedad de la madera fue uno de los mayores desafíos del proyecto. Debido a que el material supera ampliamente el límite de la datación por radiocarbono, los investigadores recurrieron a una técnica diferente: la datación por luminiscencia.

Este método permite calcular cuándo los minerales presentes en la arena que rodeaba los troncos estuvieron expuestos por última vez a la luz solar. Gracias a este análisis, el equipo estableció que la estructura fue construida hace aproximadamente 476.000 años.

Los científicos también analizaron otros objetos recuperados en el mismo lugar, entre ellos una cuña y varias herramientas de madera, cuya antigüedad ronda los 324.000 años, reforzando la idea de que el trabajo de este material era una práctica habitual para aquellos grupos humanos.

La fecha obtenida resulta especialmente impactante porque sitúa la construcción más de 150.000 años antes de los fósiles más antiguos ampliamente aceptados de Homo sapiens, encontrados en Jebel Irhoud, Marruecos.

Aunque no aparecieron restos fósiles junto a la estructura que permitan identificar con certeza a sus constructores, los investigadores consideran extremadamente improbable que pertenecieran a nuestra especie. Quienquiera que haya realizado este trabajo debía poseer habilidades cognitivas avanzadas para seleccionar los troncos adecuados, modificarlos con herramientas de piedra y ensamblarlos de forma precisa para cumplir un propósito específico.

Un descubrimiento que cambia la historia de la tecnología humana

La extraordinaria conservación de los troncos fue posible gracias a las condiciones ambientales únicas de las cataratas Kalambo. El elevado nivel de humedad y agua impidió que la madera se descompusiera, permitiendo que permaneciera intacta durante cientos de miles de años, algo extremadamente raro en el registro arqueológico.

Este descubrimiento también cobra mayor relevancia al compararlo con otros hallazgos recientes relacionados con el trabajo de la madera. En los últimos años se identificaron decenas de objetos de madera tallada en el yacimiento chino de Gantangqing, con edades comprendidas entre los 361.000 y los 250.000 años. Poco después, arqueólogos documentaron en Grecia dos herramientas de madera de unos 430.000 años de antigüedad, consideradas hasta entonces las más antiguas conocidas.

Sin embargo, ninguno de esos descubrimientos alcanza la importancia del encontrado en Zambia. Mientras los restos de Grecia y China corresponden a herramientas individuales, la estructura de Kalambo constituye la evidencia más antigua conocida de seres humanos utilizando la madera como parte de una construcción de gran tamaño.

Los investigadores creen que este hallazgo apenas representa una pequeña muestra de una tecnología mucho más desarrollada de lo que se pensaba. La mayoría de las construcciones de madera desaparecieron hace cientos de miles de años debido a su degradación natural, por lo que probablemente solo conocemos una fracción de las capacidades técnicas de aquellos antiguos pobladores.

El estudio, publicado en la revista Nature, aporta una nueva perspectiva sobre la evolución humana y sugiere que la creatividad, la planificación y la capacidad para transformar el entorno aparecieron mucho antes de lo que la ciencia había imaginado.

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