Saltar al contenido
Ciencia

Diez huevos de dinosaurio emergen de un acantilado en Portugal. El hallazgo revela cómo se reproducían en el Jurásico Superior

Un nido con cerca de diez huevos de dinosaurio, datado hace unos 150 millones de años, fue descubierto en los acantilados de Santa Cruz, en Portugal. El hallazgo ofrece nuevas pistas sobre la reproducción de dinosaurios carnívoros durante el Jurásico Superior.
Por

Tiempo de lectura 2 minutos

Comentarios (2)

El océano Atlántico golpea los acantilados de Santa Cruz desde hace millones de años. Pero fue uno de esos desprendimientos naturales el que dejó al descubierto algo inesperado: un nido de dinosaurio intacto, atrapado en la roca desde hace 150 millones de años.

El hallazgo tuvo lugar en el municipio de Torres Vedras, al oeste de Portugal, y rápidamente llamó la atención de la comunidad científica europea. No todos los días aparece un conjunto de huevos del Jurásico Superior conservados en tres dimensiones y en posición original de puesta.

Un nido detenido en el tiempo

El bloque de roca contiene aproximadamente diez huevos, dispuestos de forma organizada y sin señales de transporte por agua. Según la Sociedad de Historia Natural de Torres Vedras (SHN), esta disposición indica que no se trata de una acumulación accidental, sino de una puesta original realizada por un dinosaurio.

La forma de estos huevos y la porosidad de sus cáscaras apuntan a un origen concreto: un dinosaurio carnívoro, algo especialmente relevante para un período del que existen pocos registros reproductivos bien conservados.

Un hallazgo poco común

Diez huevos de dinosaurio emergen de un acantilado en Portugal. El hallazgo revela cómo se reproducían en el Jurásico Superior
© Verena Fuchs/SHN.

Los huevos aparecieron incrustados en arenisca granular, un tipo de sedimento poco habitual para este tipo de fósiles. Ese detalle llevó a los investigadores a una hipótesis interesante: el nido podría haberse ubicado en la orilla de un antiguo río, donde los huevos habrían quedado parcialmente enterrados.

Este tipo de entorno coincide con los paisajes del Jurásico Superior, cuando gran parte del actual territorio portugués estaba atravesado por sistemas fluviales que desembocaban en mares poco profundos.

Señales de eclosión

Las primeras observaciones revelan otro dato llamativo. Las cáscaras presentan desplazamientos internos característicos del proceso de eclosión, con muy poca dispersión lateral. Esto sugiere que la mayoría de las crías llegaron a nacer, algo extremadamente difícil de documentar en el registro fósil.

Según lo que indican los investigadores, podrían incluso existir restos embrionarios aún ocultos bajo el sedimento, aunque será necesario confirmarlo mediante estudios de laboratorio.

Portugal, una ventana única al Jurásico

Diez huevos de dinosaurio emergen de un acantilado en Portugal. El hallazgo revela cómo se reproducían en el Jurásico Superior
© Verena Fuchs/SHN.

El país ibérico ocupa una posición privilegiada dentro de la paleontología mundial. Es uno de los pocos lugares donde se han documentado nidos y huevos de dinosaurios del Jurásico Superior, una etapa clave en la evolución de estos animales.

Este nuevo descubrimiento refuerza esa importancia y amplía el conocimiento sobre especies carnívoras que habitaron la región hace más de 100 millones de años antes de la aparición de los grandes dinosaurios del Cretácico.

Lo que viene ahora

El bloque fósil será trasladado al laboratorio para realizar tomografías computarizadas, que permitirán generar modelos tridimensionales del interior sin dañar los huevos. El objetivo es determinar si existen embriones conservados y reconstruir con mayor precisión cómo fue el proceso reproductivo.

Mientras tanto, el hallazgo ya consiguió algo poco habitual: hacer que un tramo de costa portuguesa vuelva, literalmente, al Jurásico. Porque a veces, para mirar 150 millones de años atrás, basta con que el mar retire un poco de arena.

Compartir esta historia

Artículos relacionados