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Ciencia

Dime dónde veraneas y te diré quién eres

Diversas investigaciones sugieren que el entorno elegido para descansar puede estar ligado a rasgos de personalidad y al modo en que gestionamos el bienestar emocional. Mientras algunos prefieren el ruido del mar y la socialización, otros buscan silencio en la montaña o paz en el campo. Psicología mediante, cada elección habla de nosotros.
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No todas las vacaciones provocan el mismo efecto. El lugar que elegimos para desconectar no solo responde al gusto estético: estudios en psicología ambiental apuntan a que clima, paisaje y ritmo del entorno pueden influir en nuestra salud mental y, a la vez, estar relacionados con nuestra forma de ser. Introversión, necesidad de calma, búsqueda de estímulos o apertura a nuevas experiencias son factores que pueden reflejarse en si preferimos olas, bosques o cumbres.

¿Montaña para introvertidos y mar para extrovertidos?

Un estudio liderado por el psicólogo Friedrich Götz, publicado en Nature Human Behaviour, señala que la geografía influye en cómo pensamos, sentimos y actuamos. Según sus resultados, las personas introvertidas suelen preferir la montaña, espacios de contemplación y silencio, mientras que los extrovertidos tienden hacia el mar y las zonas abiertas, con mayor posibilidad de interacción social.

Otra investigación de 2015 mostró algo similar: la gente prefiere la playa cuando quiere socializar, pero opta por la montaña cuando busca descanso solitario.

Beneficios de los espacios azules (mar, ríos, lagos)

Dime dónde veraneas y te diré quién eres
© FreePik

El biólogo marino Wallace J. Nichols acuñó el término Blue Mind para describir ese estado de calma y placer asociado al agua. El proyecto BlueHealth, respaldado por organismos europeos, encontró que el contacto frecuente con el mar o ríos se asocia con menor estrés, mejor salud general, mayor actividad física y oportunidades de socialización.

Según sus investigaciones, los espacios azules pueden actuar como un “botón de reinicio” mental al reducir la carga cognitiva diaria.

Beneficios de los espacios verdes (bosques, naturaleza, montaña)

La doctora Wynne Armand, de la Facultad de Medicina de Harvard, comprobó que estar en entornos verdes disminuye presión arterial, mejora el sueño y alivia síntomas de enfermedades crónicas. Para niños, vivir cerca de vegetación se relaciona con mejor atención y memoria visual, además de menor hiperactividad.

El campo y las zonas rurales —según la psicóloga Mari Carmen Bravo— ofrecen “descanso emocional real”, permitiendo desconectar del ritmo urbano y recuperar la percepción del tiempo lento: respirar, caminar y reconectar con lo simple.

Dime dónde veraneas y te diré quién eres
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¿Cómo elegir el destino ideal?

No existe una respuesta universal. La psicoanalista Alejandra Gómez recuerda que la elección depende del deseo personal, estado emocional, salud, compañía y etapa vital. El mar puede invitar a expandirse, la montaña a mirar hacia adentro y el campo a recordar lo esencial.

Lo importante es elegir un entorno que nos haga bien: donde el cuerpo descanse, la mente respire y la experiencia nos renueve.

A fin de cuentas, más que un destino, buscamos un estado interno.

Fuente: Infobae.

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