Image: Getty

Una cosa es pensar que vas a morir, y otra muy distinta pensar que ya estas muerto. Hay personas en el planeta que sufrieron de una terrible dolencia que les llev√≥ a una realidad alternativa escalofriante: o est√°n muertos o, peor a√ļn, est√°n siendo part√≠cipes de la descomposici√≥n de su organismo.

Hab√≠a un relato registrado en la literatura m√©dica, probablemente de los primeros casos reportados, donde un m√©dico hablaba de un extra√Īo paciente que hab√≠a llegado a la consulta muy temprano. Al parecer, su familia dec√≠a que hab√≠a estado rechazando la comida y pronunciando todo tipo de cosas incoherentes durante meses.

Advertisement

Intentaron lidiar con ello en casa, pero cuando comenzó a golpearse y hacerse heridas a sí mismo, decidieron que lo mejor era acudir al doctor Esta fue la transcripción del médico aquel día:

Image: Angelica Alzona

Entonces, Sr. Smith, hablemos sobre algunos de los problemas que ha tenido. He o√≠do que ha estado actuando de manera extra√Īa durante los √ļltimos meses. Su registro dice que ha estado deprimido antes, pero nada particularmente serio. ¬ŅLe importar√≠a decirme qu√© cree que est√° pasando?

Bueno, doctor, en realidad son bastantes cosas, pero si tuviera que limitarlo, diría que mi mayor problema es que estoy muerto.

Ya veo. ¬ŅPuede explicarme qu√© quiere decir cuando dice que est√° muerto? Me est√° hablando, respirando, y, aunque tal vez un poco cansado, parece muy vivo.

Realmente no puedo precisar cuándo sucedió. Cuando todo comenzó a sentirse mal. No pude ubicar mi dedo hasta que un día me di cuenta de que estaba muerto. Mis órganos no funcionaban. Mis intestinos estaban bloqueados, así que no podía comer. Mi sangre también se secó.

Tu familia dice que comenzaste a cortarte esta ma√Īana. Dijeron que por eso te trajeron. ¬ŅTe importar√≠a explicarte?

Nadie me cree. Siguen preocupándose por mí y diciéndome que coma. Solo estaba tratando de demostrarles que estaba muerto para que no me molestaran por ello.

Pareces notablemente calmado para alguien que es tan consciente de su propia muerte.

Bueno, no puedo hacer mucho al respecto, ¬Ņverdad? Ni siquiera estoy realmente aqu√≠, solo estoy viendo toda esta vida pasar a mi alrededor. Es como ver una pel√≠cula desde adentro.

Parece que todo est√° en orden. Sin embargo, una pregunta m√°s: ¬Ņc√≥mo se siente al decirme estas cosas? ¬ŅCree que le creo o no?

No sé cómo me siento por decírselo. Estoy completamente seguro de que estoy en lo cierto, y sin embargo, si fuera usted, no me creería. No culpo a mi familia por lo que han hecho, porque probablemente reaccionaría de la misma manera. Todavía no estoy seguro de por qué incluso lo creo.

Advertisement

Image: Flickr

Todo era bastante alucinante. El cerebro humano es capaz de lograr haza√Īas y logros intelectuales de gran complejidad. Ordena, estructura y filtra el bombardeo constante de est√≠mulos que nos sobreviene cada d√≠a. A veces, en ocasiones, un cerebro no puede conciliar la informaci√≥n que se env√≠a con el marco interno que se ha creado para organizar esa informaci√≥n. Cuando esto sucede, el cerebro encuentra formas de compensar.

Una de esas formas es lo que com√ļnmente se llama ilusi√≥n.

El síndrome de Cotard, también llamado delirio de negación o nihilista, está marcado por la extravagante e inquebrantable creencia de que uno está muerto. La forma en que el paciente piensa que murió varía: algunos afirman que un agente externo los mató, a menudo su propia familia. Otros llegan a la conclusión poco a poco, de forma muy macabra, como si estar muerto fuera algo que se pasa por alto fácilmente en el ajetreo de la vida moderna. 

Advertisement

La condici√≥n se llama as√≠ por Jules Cotard, un neur√≥logo franc√©s que lo describi√≥ originalmente en 1880. En una conferencia en Par√≠s de ese a√Īo, el hombre comunic√≥ sus hallazgos:

Image: Wikimedia Commons

En todos los pacientes, el delirio hipocondríaco introduce grandes delirios: les faltan el cerebro, el estómago, el corazón, la sangre, el espíritu y / o el cuerpo. Están malditos, los órganos no existen, el cuerpo se reduce a una mera máquina.

Los delirios pueden incluir ideas de persecución religiosas, metafísicas y abstractas. A tales ideas se les pueden incluir los delirios de la inmortalidad. Además de seguir las ideas de la inmortalidad, pueden surgir ideas de expansión corporal en el espacio: son inmensas, su dimensión es gigantesca, pueden tocar las estrellas, pueden sentirse poseídos por poderosos demonios, su cabeza se expande hasta ocupar toda una iglesia. A veces el cuerpo ya no tiene límites, se extiende al infinito y se dispersa en el universo.

Advertisement

En ese justo instante, el investigador se refiri√≥ a la enfermedad como un ‚Äúdelirio de negaci√≥n‚ÄĚ, aunque m√°s tarde le adjunt√≥ su nombre en honor a su trabajo anterior. De hecho, existe evidencia de que la ilusi√≥n se pudo haber descrito incluso antes, en el 1700, pero Cotard recibe la mayor parte del reconocimiento basado en su introducci√≥n a la ciencia moderna.

El s√≠ndrome puede surgir cuando una persona sufre depresi√≥n severa, a menudo junto con afecciones neurol√≥gicas como epilepsia, lesi√≥n en la cabeza, trastornos del sue√Īo o esquizofrenia. Tambi√©n puede ser producto de eventos traum√°ticos.

Image: Wikimedia Commons

Advertisement

La queja m√°s com√ļn del paciente, aparte de la inconveniencia de estar muerto, es que su cuerpo ha dejado de funcionar. Muchos insisten en que sus √≥rganos faltan por completo. Otros hablan de la incapacidad de pensar debido a su cerebro podrido. La mayor√≠a est√° seguro de que no pueden realizar funciones normales como comer, hablar o defecar. Se convierten en una especie de representaci√≥n f√≠sica de su yo mental.

Es raro el ataque a otros (creen estar muertos), y por lo general la violencia está dirigida a ellos mismos, a menudo en un intento de demostrar sus reclamos a familiares o amigos incrédulos.

Los pacientes que sufren este trastorno suelen sentir una gran sensaci√≥n de apat√≠a. Esto se debe a la alienaci√≥n total del mundo que ven a su alrededor. Se teoriza que cuando se producen los cambios iniciales que producen el enga√Īo, la forma en que el cerebro del paciente elige interpretar esos cambios es indicativo de la ruta que tomar√° la enfermedad.

Advertisement

Image: Wikimedia Commons

En algunos casos, el paciente externalizará los cambios y asumirá que algo en el mundo que los rodea es diferente. Estas personas a menudo sufren del llamado síndrome de Capgras, la ilusión de que la familia y los amigos han sido reemplazados por impostores. Otras veces, el paciente internalizará los cambios y asumirá que algo dentro de ellos es la causa.

Las investigaciones muestran que la mayoría de los pacientes de Cotard también sufren de depresión y tienden a quedarse con ella incluso después de que sus delirios se curan. Como las personas que sufren de depresión severa, son propensos a episodios de paranoia y autodesprecio, se cree que este es el desencadenante para que el paciente internalice en lugar de externalizar sus problemas.

Advertisement

Es com√ļn que los pacientes dejen de referirse a s√≠ mismos en primera persona, la evidencia ling√ľ√≠stica del descenso continuo de sus mentes al delirio. A medida que se ven a s√≠ mismos m√°s alejados del mundo que los rodea, en realidad comienzan a verlo como si fueran un narrador externo.

Image: Flickr

Otra expresión externa de esta profunda sensación de soledad es la incapacidad de sentir. Los pacientes dicen que no pueden experimentar olores agradables ni oír sonidos cotidianos. Algunos afirman que solo pueden ver sombras o contornos de su entorno, otros se quejan de que la comida sabe a cenizas.

Advertisement

Aunque están convencidos de que son un cadáver andante maldito para la eternidad, al mismo tiempo entienden que el resto del mundo funciona normalmente. Muchos expresan una comprensión de las razones por las cuales nadie los cree. La capacidad de comprender objetivamente la naturaleza de sus afirmaciones muestra una presencia de la mente que es sorprendente teniendo en cuenta la naturaleza extremadamente grave de su enfermedad.

Tanto es así, que uno de los aspectos más fascinantes del síndrome es que los síntomas a menudo se manifiestan de maneras culturalmente específicas. Los que sufren en el mundo occidental pueden explicar sus sentimientos de alienación usando historias que involucran robots u ordenadores. Otros usarán sus creencias religiosas como un marco para explicar los cambios en su psique.

Illustration: Angelica Alzona

Advertisement

Los pacientes a menudo hablan de ser maldecidos por Dios. Hab√≠a una anciana que cre√≠a que su familia era malvada por no haberla enterrado adecuadamente despu√©s de su muerte. Todas las noches exig√≠a que la dejasen enterrar y todas las ma√Īanas se despertaba molesta de que su familia no cumpliera sus deseos.

Otro ejemplo de lo poderosa que resulta la dolencia se dio con un hombre iraní, quien creía que él y su esposa habían sido convertidos en lobos. Además, estaba convencido de que la orina de sus tres hijas olía a oveja, y lo tomó como una prueba de que, junto con su propia metamorfosis, ahora eran peces gordos. 

No le busquen sentido. Los autores del estudio creen que las ilusiones eran la forma en que el hombre lidiaba con un atractivo sexual para sus hijas. Los lobos son tradicionalmente conocidos como los guardianes de las ovejas, y en la cultura persa son conocidos por su lealtad. Esta dualidad protectora-profanadora se ve como un reflejo de los sentimientos encontrados del hombre sobre su relación con sus hijos.

Advertisement

Image: Wikimedia Commons

Lo que s√≠ parece claro es que el cerebro de estas personas desarrolla una hip√≥tesis para explicar fen√≥menos perceptuales extra√Īos exactamente de la misma manera que una persona normal desarrolla ideas. Cuando una parte del cerebro deja de funcionar correctamente, r√°pidamente encuentra formas de explicar el cambio. Con los pacientes de Cotard, la extra√Īa sensaci√≥n de aislamiento se convierte en la creencia de que el cuerpo ha dejado de funcionar por completo y que ya no est√°n entre los vivos.

Curiosamente, esta enfermedad casi ha desaparecido en el siglo XXI. Una combinación de tratamientos efectivos y detección temprana lo han convertido en una neurosis confinada en gran medida a los anales de la historia médica. La terapia electroconvulsiva ha demostrado ser bastante efectiva, y el tratamiento temprano de la depresión en el mundo moderno ha curado muchos casos antes de que tuvieran tiempo para madurar.

Advertisement

Pero incluso si nunca se vuelve a ver un caso similar, el síndrome se presenta como un fascinante recordatorio de los caminos que emplea el cerebro para darle sentido al mundo que lo rodea.

Simplemente alucinante.