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Ciencia

Dos nuevas plantas fósiles revelan el paisaje perdido de la Patagonia

Los restos de un fruto y varias hojas permitieron identificar dos especies desconocidas del género Eucryphia. El hallazgo confirma que el norte de la Patagonia estuvo cubierto por bosques mucho más húmedos antes de que los Andes alcanzaran su configuración actual.
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La Patagonia que conocemos hoy, dominada en muchas regiones por estepas, montañas y ambientes relativamente secos, fue muy diferente hace unos 20 millones de años. Nuevos fósiles estudiados por investigadores argentinos revelan que el norte de la región estuvo cubierto por antiguos bosques húmedos donde crecían plantas del género Eucryphia, algunas de ellas desconocidas hasta ahora.

Un equipo del INIBIOMA (CONICET-Universidad Nacional del Comahue) y del Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” identificó dos nuevas especies fósiles de este género vegetal a partir de materiales conservados en colecciones científicas de Río Negro.

Los restos proceden de la Formación Ñirihuau, en el área de la antigua mina de carbón Pico Quemado, situada aproximadamente 50 kilómetros al sudeste de San Carlos de Bariloche. Los resultados fueron publicados en la revista científica International Journal of Plant Sciences.

Un fruto y unas hojas escondían dos especies desconocidas

Los científicos analizaron restos fósiles correspondientes a una cápsula madura y varias hojas preservadas en sedimentos del Mioceno temprano.

A partir de sus características pudieron describir dos especies nuevas: Eucryphia nirihuaensis, identificada mediante el fósil de un fruto, y Eucryphia paraglutinosa, reconocida a partir de sus hojas.

El hallazgo resulta especialmente relevante porque los frutos fósiles de este género son extremadamente escasos. Su conservación permite obtener información que difícilmente puede reconstruirse únicamente a partir de hojas o polen y aporta nuevas pistas sobre la distribución de estas plantas en Sudamérica durante millones de años.

Actualmente, las especies vivientes de Eucryphia se encuentran principalmente en regiones húmedas de Australia y Sudamérica, incluyendo los bosques templados del sur de Chile y Argentina.

Dos nuevas plantas fósiles revelan el paisaje perdido de la Patagonia
© CONICET Patagonia Norte – youtube.

Una Patagonia mucho más húmeda que la actual

La presencia de estas plantas indica que el paisaje patagónico de hace 20 millones de años tenía condiciones muy diferentes de las actuales.

Durante aquella época, el clima era considerablemente más húmedo y favorecía el desarrollo de extensos bosques, en un momento en el que la cordillera de los Andes todavía atravesaba importantes etapas de levantamiento y transformación.

Los fósiles confirman que Eucryphia ya formaba parte de los ecosistemas del noroeste patagónico antes de que los Andes Patagónicos alcanzaran su configuración definitiva.

Comprender qué plantas habitaban la región permite además reconstruir aspectos de las precipitaciones, las temperaturas y la evolución del paisaje. Los fósiles vegetales funcionan así como pequeños registros climáticos capaces de revelar cómo cambiaron los ecosistemas a lo largo de millones de años.

El descubrimiento estaba guardado en museos

Una particularidad del trabajo es que los fósiles no fueron encontrados durante una excavación reciente. Los investigadores pudieron estudiarlos gracias a materiales que ya estaban preservados en colecciones científicas.

Los ejemplares pertenecen a la Asociación Paleontológica de Bariloche y al Museo Patagónico de Ciencias Naturales “Juan Carlos Salgado”, de General Roca.

Esto demuestra la importancia de conservar este tipo de materiales incluso décadas después de su recuperación. Nuevas técnicas de análisis y avances en el conocimiento permiten volver sobre fósiles almacenados en museos y descubrir información que anteriormente había pasado inadvertida.

Cada fósil ayuda a reconstruir una Patagonia desaparecida

El descubrimiento amplía el conocimiento sobre la evolución de los bosques australes y permite comprender mejor cómo respondieron las plantas a grandes transformaciones geológicas y climáticas.

También refuerza el valor paleontológico de Río Negro, donde numerosos yacimientos han permitido reconstruir diferentes capítulos de la historia natural de Sudamérica.

Hace unos 20 millones de años, la Patagonia no se parecía demasiado al paisaje actual. Bosques húmedos cubrían regiones que hoy presentan condiciones mucho más secas, y plantas cuyos descendientes todavía sobreviven en el hemisferio sur formaban parte de esos ecosistemas.

Dos pequeños fósiles conservados durante años en museos acaban de abrir una nueva ventana hacia ese mundo perdido.

 

 

Fuente: El Cordillerano.

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