En los últimos siete años se ha estado filtrando aire por unas grietas diminutas en la Estación Espacial Internacional (ISS, en inglés). La NASA y su contraparte rusa, Roscosmos, deliberaron sobre la forma de reparar las filtraciones, pero nada parece funcionar. Y ahora, tras un plan riesgoso que hizo que los astronautas de la ISS debieran buscar refugio de emergencia, la agencia espacial rusa parece finalmente tirar la toalla.
Roscosmos había informado sobre una filtración a bordo de la Estación Espacial en septiembre de 2019, rastreando su origen al vestíbulo (PrK) que conecta un puerto de acople con el módulo ruso Zvezda. Los cosmonautas rusos ya intentaron sellar las grietas varias veces, pero el aire se filtra y sale de la estación espacial cada vez en mayor proporción.
La situación escaló el 5 de junio cuando la NASA les ordenó a sus cinco tripulantes que buscaran refugio porque Rusia se preparaba para intentar una reparación riesgosa: serruchar un soporte que soporta peso. Roscosmos luego postergó la operación, y los astronautas volvieron a la ISS.
Desde entonces las continuas deliberaciones entre la NASA y Roscosmos sugieren que Rusia ha decidido descomisionar el módulo PrK en su totalidad, según informó Ars Technica.
Una filtración que persiste
Esta persistente filtración de aire representa un gran riesgo de seguridad para la estructura de la estación espacial y los astronautas que están a bordo. A lo largo de los años, la filtración pasó de una libra al día a poco más de dos libras diarias, según un informe dado a conocer en 2024. Eso hizo que la NASA elevara el nivel de riesgo al máximo.
Se informó en ese momento que la NASA y Roscosmos no se ponían de acuerdo sobre el origen de la filtración ni sobre cómo repararla. En junio de 2025 las cosas empezaron a verse mejor cuando la NASA midió otra señal de presión (cambio en el flujo de aire, o presión de la cabina, con sensores) en el módulo ruso, y eso se entendió como señal de que habían logrado reparar la filtración.
Pero el 1 de mayo los cosmonautas rusos estaban descargando carga de la nave espacial Progress 95 cuando notaron un lento descenso de la presión en el módulo Zvezda, que significaba que seguía saliendo aire de la estación espacial y que el temible problema no estaba resuelto.
Clausúrenlo
Antes del último intento por reparar la filtración, funcionarios rusos le informaron a la NASA que planeaban utilizar una sierra para tener mejor acceso a la grieta por la que salía el aire en el túnel de transferencia del módulo Zvezda. La NASA no estaba de acuerdo con la estrategia, y dijo que “podría dar como resultado un riesgo elevado a la estructura del sector”.
Según Ars Technica, la decisión de la NASA de instruir a sus astronautas para que se refugiaran dentro de la nave espacial Dragon de SpaceX hizo que Rusia abandonara su plan. Las dos agencias siguieron debatiendo el tema, hasta que Rusia le dijo a la NASA que iba a decomisionar el módulo PrK.
Eso significa cerrar de manera permanente la esclusa al módulo de servicio para minimizar la cantidad de aire que se pierde, aislando la filtración del resto de la estación espacial. Si sucede esto, los cosmonautas rusos ya no tendrán acceso al módulo y Roscosmos tendrá que usar otros puertos de acople para transferir provisiones a la ISS.
De todos modos, una vez que clausuren la esclusa, el caos de la filtración de aire y su riesgo tendrían un final favorable.