Se produce un giro sorprendente en el brote de hantavirus a bordo del crucero MV Hondius. Funcionarios de la Organización Mundial de la Salud ahora reconocen la posibilidad de que el virus se esté propagando de humano a humano, cuando normalmente se trata de un virus que se transmite por contacto con roedores infectados o sus heces.
Maria Van Kerkhove, jefa de la unidad de Enfermedades Emergentes y Zoonosis en la OMS, brindó noticias actualizadas sobre el virus esta mañana. Ahora hay siete casos, confirmados o sospechados, y de ellos hay al menos uno vinculado con el contacto con una persona infectada. A pesar de este descubrimiento, los funcionarios dicen que el riesgo para el público general es bajo.
“Creemos que puede haber cierta transmisión de humano a humano entre los contactos estrechos”, dijo Kerkhove en rueda de prensa.
Más claridad en la línea de tiempo
La OMS confirmó el brote el fin de semana último. Pero tal parece que el problema comenzó hace casi un mes. El crucero debía viajar cruzando el océano Atlántico desde Argentina a Cabo Verde, con varias escalas. Partió de Argentina el 1 de abril.
Según la OMS el primer caso fue el de un hombre holandés que el 6 de abril dijo tener síntomas de fiebre, dolor de cabeza y diarrea leve. Cuatro días después, tuvo problemas respiratorios y murió ese mismo día a bordo del barco.
Es importante saber que las infecciones con hantavirus no suelen producir síntomas hasta varias semanas después de la exposición. Por lo tanto, los funcionarios creen que el hombre se infectó antes de abordar el crucero. En el momento no se hicieron pruebas ni análisis de microbiología.
El segundo caso fue el de una mujer que era contacto estrecho del hombre y dijo que se sentía enferma y con síntomas gastrointestinales el 24 de abril cuando bajó a tierra en Santa Elena. Un día después, la mujer empeoró durante un vuelo a Johannesburgo, Sudáfrica, y el 26 de abril murió al llegar a una sala de emergencias médicas del lugar. El análisis de PCR confirmó que tenía infección por hantavirus.
El tercer caso fue el de un pasajero varón que consultó al médico del barco el 24 de abril con signos de neumonía. Cuando empeoró, lo evaluaron hacia Sudáfrica, donde permanece en unidad de terapia intensiva. Los análisis iniciales no detectaron la causa de su enfermedad, pero el test de PCR del 2 de mayo confirmó que se trataba de hantavirus.
Al 4 de mayo hay dos casos confirmados de hantavirus entre los pasajeros del Hondius, junto con cinco casos sospechados. De ellos, tres murieron tras presentar síntomas de la enfermedad.
Riesgo bajo
Hay solo algunas especies de hantavirus que pueden enfermar a los humanos. Y aunque todavía no se ha identificado al culpable de este brote, solo una de las especies – el virus andino— aparece como el que tiene capacidad para transmitirse de persona a persona. Los brotes de transmisión humana sospechada del virus andino se han dado predominantemente en Sudamérica.
Los casos de hantavirus son infrecuentes, pero suelen ser graves. El virus andino y otras especies que hay en las Américas pueden causar una enfermedad con peligro de muerte, que ataca el corazón y los pulmones, conocida como síndrome pulmonar por hantavirus o síndrome cardiopulmonar por hantavirus, mortal en un tercio de los casos.
La mayoría de los casos del virus andino se vinculan con la exposición a roedores, y aparentemente para la transmisión de persona a persona se requiere contacto estrecho y prolongado. De modo que la OMS sigue afirmando que el riesgo para la población general en el caso de este brote, es bajo.
Ante la situación actual, sin embargo, la OMS y otras autoridades sanitarias siguen trabajando para poder entender y contener el brote.
El 4 de mayo el barco permanecía anclado frente a las costas de Cabo Verde, África, con 147 personas a bordo, de las cuales 88 son pasajeros. Se les indica a estos pasajeros que mantengan la distancia unos con otros y que permanezcan en sus habitaciones todo lo posible.
Se espera que eventualmente se evacúe a la tripulación y los pasajeros del barco, comenzando por cualquier caso son síntomas sospechosos. Las autoridades también rastrean a quienes hayan estado en contacto con las personas infectadas, incluyendo a los pasajeros que volaron en la aeronave en que viajó la mujer enferma del segundo caso informado.