Foto: Dmitri Lovetsky / AP Images.

La agencia espacial rusa (Roscosmos) lanzó un cohete Soyuz el pasado martes 28 de noviembre que llevaba a bordo 19 satélites, con la intención de ponerlos en órbita. Lamentablemente la misión fracasó y los satélites se desintegraron en la atmósfera, y la culpa fue de un error humano.

Un error de programación ocasionó que la etapa superior del cohete encargada de liberar los satélites, conocida como Fregat, no fuera capaz de orientarse correctamente en órbita y, básicamente, liberó los satélites apuntando hacia la Tierra, lo que ocasionó que se desintegraran durante el descenso.

Según investigaciones preliminares, esto se debió a que Roscosmos cambió el lugar del lanzamiento al nuevo cosmódromo ruso, el Vostochny, pero los sistemas no fueron programados correctamente para el cambio. El sistema de control de la Fregat no había sido configurada correctamente para el lanzamiento desde este cosmódromo, sino que todavía estaba programado para Baikonur, el cosmódromo de Kazajistán.

Dicho de otro modo, aunque el cohete fue reprogramado los sistemas de la Fregat no, lo que ocasionó que la nave no pudiera posicionarse correctamente y desplegara los satélites apuntando hacia el planeta. Roscosmos está llevando a cabo una investigación a fondo del caso en el que se perdieron tantos satélites, pero todo apunta a que fue, sencillamente, un descuido. [Russian Space Web vía ArsTechnica]