Fotograma de The Bodyguard

¿Qué es lo peor que te puede pasar cuando viajas en avión? Quizás el espacio tan pequeño para sentarte, o el pasajero que tienes delante y se reclina durante todo el trayecto, o puede que la comida, los olores… Nada de eso se puede comparar con la “actuación” en solitario que tuvo lugar hace unos años.

Pero antes de hablar de lo ocurrido en el vuelo que se dirigía con destino a Nueva York desde LA, hay que retroceder en el tiempo para hablar de ese temazo que convirtió a Whitney Houston en una figura legendaria de la música: I will always love you, de la banda sonora del film que interpretó con Kevin Costner, The Bodyguard.

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Sin embargo, y contrario a lo que se suele pensar, la canción original no es de Houston, fue lanzada originalmente por la cantante y compositora de country Dolly Parton en 1974.

No sólo eso, el álbum original de Parton bajo el mismo título de la canción recibió grandes críticas y alcanzó el número uno en la lista Billboard Hot Country Songs, no una, dos veces. De hecho, esto hizo que Parton fuera la primera artista en obtener el récord de un doble número uno con la misma canción como cantante, y tres veces como escritora.

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Años después, ahora sí con Houston, la canción se convirtió en un éxito internacional, un fenómeno como pocas veces ha ocurrido en la historia de la música. De esta forma, la banda sonora original de The Bodyguard ganó el Grammy en 1994 al álbum del año y I Will Always Love You se convirtió en el single más vendido de una artista femenina en la historia de la música, ahí es nada.

Whitney Houston se convertía así en la primera artista, ya sea hombre, mujer o grupo, que era capaz de vender más de un millón de copias de un álbum en el período de una semana. Obviamente también, con aquel disco nació un fenómeno fan como pocas veces se ha visto. Y una de esas seguidoras iba a subirse en el Boeing 737 de American Airlines del 2013 que cubría la ruta LA-Nueva York.

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Al parecer, todo empezó cuando el avión ya estaba en el aire, en velocidad de crucero. Un vuelo tranquilo, silencioso, hasta que una mujer situada en las filas traseras del avión, rompe con la monotonía y se levanta gritando.

En realidad no eran gritos, aquella joven acaba de iniciar una actuación en solitario con una versión muy “personal” de I Will Always Love You, de Whitney Houston. Lo que al principio comenzó como un momento simpático para pasajeros y personal del vuelo, rápidamente se tornó en una verdadera pesadilla.

La mujer parecía sentirse inspirada, y los primeros gallos dieron paso a una interpretación sin tono y algo violenta. Sus alaridos comenzaron a molestar a todo el mundo, los auxiliares de vuelo le pidieron que por favor se sentara y guardara silencio, pero ella iba aumentando el tono hasta convertir I Will Always Love You en “una versión satánica”, según alguno de los pasajeros.

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La situación llego a un punto tan insostenible, que el piloto se vio obligado a cambiar de rumbo a la mitad del vuelo y hacer una parada no programada en Kansas City para que los oficiales pudieran escoltar a la mujer desde el avión. Según dijo el portavoz del aeropuerto aquel día, “la mujer estaba perturbando y fue sacada del avión por interferir con la tripulación del vuelo”.

A pesar de que el personal le dijo a los pasajeros que no podían tomar fotografías mientras se encontraban a bordo del avión, uno de ellos logró filmar brevemente a la mujer, escoltada por el pasillo del avión esposada, y todavía cantando el temazo pop de los 90.

Aquella historia quedó en los anales de la aviación. El temazo de Parton, luego convertido en icono pop por parte de Houston, había llevado a una situación insólita en el aire. El día que una mujer hizo que un Boeing 737 realizara un aterrizaje de emergencia porque no dejaba de “cantar” I Will Always Love You. [Wikipedia, NewYorkPost]