Dieciocho individuos y entidades han sido acusados, entre ellos empresas como ZM Quant, CLS Global y MyTrade, que ofrecieron servicios de lavado de operaciones para dar la apariencia de gran interés en el token del FBI y otros 60.
Las operaciones de lavado involucraron el uso de múltiples bots de trading, que el DOJ ha desactivado, y se han incautado más de 35 millones de dólares en criptomonedas. NexFundAI se creó en la blockchain de Ethereum, con un sitio web que ahora indica su conexión con el FBI y la investigación sobre fraudes en criptomonedas.
El crudo detalle de la estafa
La acusación incluye pruebas de comunicaciones en Telegram y WhatsApp entre los estafadores, que discutían estrategias para generar volumen artificial. Un acusado, Andrey Zhorzhes, explicó cómo su empresa ayudaba a generar volumen de transacciones para que los tokens parecieran legítimos, utilizando múltiples billeteras para ocultar la actividad.
Jodi Cohen, del FBI, destacó que esta operación representa un nuevo enfoque en la lucha contra el crimen financiero, apuntando a desarrolladores y promotores de criptomonedas. Hasta ahora, cuatro de los acusados se han declarado culpables y otros han sido detenidos en varios países.

A pesar de los cargos, se han creado nuevos tokens con el nombre NexFundAI, sugiriendo que el espacio de las criptomonedas sigue siendo propenso a estafas. Irónicamente, el FBI ahora pide a las víctimas de estas estafas que se pongan en contacto con ellos, lo que ha generado críticas en redes sociales.
