El pasado Marzo, un grupo de científicos de las universidades de Harvard, Stanford, Cambridge y Minnesota aseguraron haber dado con el descubrimiento del siglo relativo al Big Bang. Lograron demostrar por primera vez la teoría inflacionaria o de inflación cósmica, que explica la expansión ultra-rápida del Universo en sus primeros instantes de formación. Ahora, meses después, aseguran que el gran descubrimiento, en realidad, no era tal.

Advertisement

Los científicos anunciaron en Marzo el resultado de su investigación. Habían utilizado datos del telescopio BICEP2 (en la imagen de arriba) para dar con la primera prueba de las ondas gravitacionales, es decir, las huellas de la expansión del Universos en los primeros milisegundos tras el Big Bang. Aseguraron que era la primera evidencia que probaba la teoría de la inflación cósmica o, en otras palabras, que en verdad el Big Bang fue el comienzo de todo tal y como sabíamos hasta ahora.

Sin embargo, su investigaci√≥n no ha aguantado el primer asalto de una revisi√≥n por la comunidad cient√≠fica. La revisi√≥n de las conclusiones y m√©todo de investigaci√≥n se ha publicado ahora en Physical Review Letters y, tras ella, los investigadores ya no ponen la mano en el fuego. "¬ŅSe ha venido abajo mi confianza sobre los resultados? S√≠", admite Clement Pryke a New Scientist, uno de los investigadores de la Universidad de Minnesota que reportaron el descubrimiento inicial.

Advertisement

Las dudas sobre las conclusiones hacen referencia a las t√©cnicas de calibraci√≥n utilizadas con el telescopio BICEP 2 (que a su vez se basaba en una imagen del fondo c√≥smico de microondas tomada por el sat√©lite Planck). Seg√ļn la revisi√≥n, esa calibraci√≥n ha infravalorado el efecto del polvo c√≥smico como un factor que afecta a la medida final de las ondas gravitacionales.

En el nuevo informe revisado, se omite la parte referente a la calibraci√≥n. Eso hace que las conclusiones iniciales se pongan en duda. "No tenemos una buena idea de cu√°l es el tama√Īo de esa se√Īal de polvo c√≥smico", explica el investigador Colin Bischoff, de la Universidad de Harvard. "Seguimos manteniendo que nuestros datos muestran un origen cosmol√≥gico basado en la se√Īal [de las ondas gravitacionales] en lugar de un origen basado en el polvo c√≥smico, pero [la conclusi√≥n] ya no es tan s√≥lida". dice.

¬ŅQu√© implicaciones tiene todo esto? B√°sicamente que el descubrimiento inicial no es ni tan importante ni tan probado como se crey√≥ inicialmente. Aunque las observaciones hasta ahora puedan indicar que s√≠ hubo inflaci√≥n c√≥smica justo despu√©s del Big Bang, lo cierto es que a√ļn no se puede probar con seguridad. Al final, si otros cient√≠ficos pueden replicar de nuevo los resultados del equipo inicial, a√ļn habr√≠a esperanza de que el descubrimiento siguiera teniendo la implicaci√≥n inicial. Sin embargo, de momento hay que quedarse con esta conclusi√≥n: falsa alarma. [Physical Review Letters, New Scientist]

Advertisement

Foto: Steffen Richter/Bicep2