Las ultimas noticias en tecnología, ciencia y cultura digital.

El hogar para insectos que has comprado para salvar a las abejas probablemente las está matando

Osmia cornifrons, una abeja silvestre que anida en la madera.
Foto: Colin Purrington

Tratar de ayudar a las abejas a prosperar cuando sus poblaciones se enfrentan a un colapso catastrófico es sin duda una buena iniciativa. Una de las formas en que la gente está tratando de colaborar es comprando casas de abejas. Desafortunadamente no es tan buena idea como parece.

La idea es que las abejas silvestres construyan sus nidos y pongan sus larvas dentro de estas lindas y pequeñas cajas de madera llenas de tubos, que se han vuelto frecuentes en los centros de jardinería y ferreterría. Al parecer, todo lo que tienes que hacer es colgarlos en un árbol y alejarte.

Advertisement

Desafortunadamente para las abejas, muchas de las casas para insectos disponibles en el mercado no vienen con instrucciones y están hechas con los materiales incorrectos. Si no están bien cuidadas, pueden terminar siendo, en esencia, trampas mortales.

Sucio y antinatural

Como polinizadores esenciales, las abejas ayudan a las plantas a sobrevivir y a propagarse. Pero hay una variedad de factores que están jugando en su contra. El cambio climático, los pesticidas, la pérdida de hábitat y las enfermedades están conspirando para aniquilar a las abejas, incluidas las abejas domésticas que producen miel, y también varias especies silvestres, en todo el mundo. Es natural pensar que poner una casa para ellas en tu patio trasero pueda ser un paso útil. Las empresas que comercializan estas casas venden su producto como una forma de ayudar a las abejas a mantenerse seguras y además atraerlas como polinizadores para tu jardín.

“Es un deseo tan fantástico el querer ayudar y arreglar las cosas que vemos que se rompen a nuestro alrededor”, explica Gwen Pearson, entomóloga de la Universidad de Purdue. “Es una iniciativa maravillosa y que merece todo el respeto, pero el problema es que el mundo es bastante más complejo”.

Casas de insectos en una tienda de productos de jardinería.
Foto: Colin Purrington
Advertisement

El problema más importante con las casas de abejas es que cuando no se las cuida adecuadamente, pueden convertirse en lugares de reproducción de plagas como moho, hongos y enfermedades. Colin Purrington, un biólogo evolutivo y entusiasta de las casas de abejas que recientemente tuvo un hilo viral en Twitter sobre las casas de abejas mortales, explica que es como tener un hotel sin servicio de limpieza. “Si estuvieras en un hotel en el que nunca se limpian las habitaciones sería asqueroso”, dijo.

Los ácaros del polen son una de las mayores amenazas para la habitabilidad de las casas de abejas ubicadas en ambientes húmedos o construidas con materiales como el bambú que no se secan fácilmente. “Si no hay forma de que la humedad se disipe del nido, entonces los ácaros toman el control”, dijo Purrington.

Advertisement

Cuando eclosionan, estos ácaros secomen el polen que las abejas dejan para alimentar a sus crías. Después, los ácaros se aferran a las abejas, con la esperanza de obtener un paseo hasta la la flor más cercana. Purrington dirige un proyecto de ciencia ciudadana en iNaturalist que recopila imágenes e información sobre los diversos parásitos y enfermedades que pueden prosperar en las casas de abejas. Ese proyecto advierte de que las abejas pueden quedar completamente cubiertas de ácaros hasta el punto de que ni siquiera pueden volar. “Es una vista horrible”, agregó.

Otro problema con estas casas es que, a pesar de lo que nos dice el saber popular, las abejas son en su mayor parte criaturas solitarias. Las abejas, que viven en grandes colonias, son especies vinculadas a la agricultura. Las abejas silvestres también son polinizadores esenciales, pero prefieren una vida más solitaria, aunque se sienten atraídas por las casas de abejas.

Advertisement
Una casa de abejas.
Foto: Colin Purrington

“Las casas de abejas tienden a agregar ciertas especies de abejas en una estrecha proximidad entre sí”, explica Eric Mader, codirector del programa de polinización y biodiversidad agrícola en la Sociedad Xerces para la Conservación de Invertebrados. Mader menciona varios géneros, como Osmia, Megachile, Chelostoma y algunos otros miembros de la familia que los entomólogos llaman “abejas cortadoras de hojas” porque cortan pequeños trozos redondos de hoja para envolver sus larvas cuando construyen sus nidos. Algunas de estas especies “tienen una tendencia natural hacia la anidación gregaria, pero en la naturaleza, la falta de lugares al estilo apartamento tiende a mantener a los miembros de esas especies un poco más separados”.

Advertisement

Empaquetar un grupo de especies en una sola caja no solo es ecológicamente extraño, sino que también puede hacer que los insectos se vuelvan vulnerables a ciertos depredadores. Según Mader. “La ocupación densa de las casas de abejas ayuda a los depredadores (los pájaros carpinteros, por ejemplo), a los parásitos (incluidas las avispas, los ácaros y otros), y a las enfermedades a encontrar una población densa de abejas huéspedes a la que atacar”.

Hay otros problemas secundarios. Purrington explica que es malo para las abejas cuando la casa está amarrada a un árbol o a un poste con una cuerda en lugar de estar firmemente asegurada en su lugar. Si el viento sacude la casa lo bastante fuerte, es posible que las larvas de abeja se muevan y se alejen de su fuente de alimento (la bola de polen). Las malas condiciones de viento también pueden interferir con las abejas que intentan entrar.

Advertisement

“Las abejas no pueden aterrizar si están ondeando en el viento”, dijo sobre las abejas albañiles. “Son terribles en el aterrizaje”.

Una casa de abejas mejor

Esto no significa que todas las casas de abejas sean terribles y deban evitarse a toda costa. Encontrar casitas de abejas hechas de materiales apropiados y transpirables (como pajitas de papel fácilmente removibles o maderas naturales que no son de bambú) puede ayudar a aliviar algunos problemas relacionados con el crecimiento de moho y ácaros. La principal enseñanza es que el éxito de una casa de abejas depende en gran medida de si los propietarios esten dispuestos a dedicar tiempo y esfuerzo a cuidar adecuadamente la casa y a las abejas que viven allí.

Advertisement

El cuidado regular de las abejas implica retirar los nidos llenos de larvas que las abejas hacen y guardarlos dentro de la casa o en un lugar más resguardado cuando llega el invierno. Es necesario limpiar y desinfectar los nidos después de que las larvas crezcan y abandonen el nido en la primavera. Eso implica renovar los tubos de papel regularmente para asegurarse de que no albergan parásitos o bacterias. También dijo que es buena idea cubrir las casas con redes de metal para mantener a las aves alejadas, ya que los pájaros carpinteros y los abejarucos consideran las casas de abejas básicamente como un restaurante.

El hotel de insectos creado por Colin Purington
Foto: Colin Purrington
Advertisement

Mader dijo que las casas de abejas muy pequeñas que no tienen demasiadas habitaciones no son tan malas. “Nuestra recomendación general es ir a pequeña escala, no tratar de agregar cientos de abejas en un espacio pequeño. “Si las personas quieren probar a ampliar el hábitat es mejor informarse sobre sistemas de apicultura apropiados para mantener la salud de su población”.

Si decides dedicar tiempo y esfuerzo a mantener una casa de abejas adecuada hay buenos recursos disponibles online. La Sociedad Xerces para la Conservación de Invertebrados en la que trabaja Mader cuenta con muchos documentos en línea para casas de abejas y apicultura, pero se refieren a Estados Unidos. Es buena idea hacer una pequeña búsqueda para adaptar el nido a las especies de tu país.

Advertisement

Purrington recomendó la marca Crown Bees como fuente de casas de abejas bien hechas y señaló que tienen extensas publicaciones de blogs educativos y videos de YouTube para mantener a las abejas sanas. También ha recopilado su propia lista de casas de abejas que deberían evitarse y cómo detectarlas. Hasta ofrece instrucciones sobre cómo construir tu propia casa de abejas si estás buscando un proyecto de bricolaje. Las casas de abejas bien mantenidas pueden ser herramientas valiosas para enseñar a los niños sobre ecología y el comportamiento de las abejas.

Advertisement

Pearson añade que la mejor manera de ayudar a las abejas y otros polinizadores en tu jardín es renunciar a las casas de abejas y dejar de gastar tiempo y dinero en el cuidado del césped. “En este momento, lo que ocurre es que hemos adoptado la esterilidad como norma en muchos de nuestros vecindarios”, dijo.

Las reglamentaciones comunitarias sobre cómo cortar el césped y mantenerlo limpio y ordenado son una pesadilla ecológica para polinizadores como las abejas, cuyos hábitats se basan en el desorden que la naturaleza produce cuando las ramas de los árboles, las hojas y los tallos caen al suelo. La pérdida de ese hábitat tiene un gran impacto en si las abejas pueden sobrevivir y reproducirse en nuestro mundo moderno.

Advertisement

“Simplemente haga un enorme lío en su jardín y déjelo allí”, explica Pearson. “No corte los tallos para el invierno, deje trozos de madera vieja alrededor, todo eso es genial para que las abejas encuentren un lugar para vivir. No rastrille las hojas, deje un punto muerto en el jardín... Una de las mejores cosas que podemos hacer para ayudar a las abjas es también muy sencilla: sea perezoso. Deje que las cosas se ensucien. Déjelos ser desordenados.

Share This Story