Fotograma de Punch Drunk Love donde se inspiran en la historia de Phillips

Esta es la historia de un tipo que hizo lo que siempre se dice que debes hacer, pero nunca se hace: leer la letra peque√Īa. Gracias a ello, el se√Īor Phillips puede estar viajando en avi√≥n en estos momentos a cualquier lugar del planeta totalmente gratis. La culpa la tuvo un postre de chocolate.

David Phillips naci√≥ en 1964, pero hasta 1999 su vida era aparentemente normal. Decimos ‚Äúaparente‚ÄĚ porque Philips, probablemente, siempre ha sido m√°s listo que la media. Ingeniero estadounidense en la UC Davis, su historia comenz√≥ poco antes de entrar en el nuevo milenio. Tal y como explic√≥ a√Īos despu√©s, su mujer le hab√≠a pedido varios recados, entre ellos acudir al supermercado a por una serie de alimentos.

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La promoción 

Imagen: WanderLuxe

El ingeniero acudió al establecimiento local más cercano de su barrio. Al llegar, tomó un carrito de la compra y sacó la lista que le había pasado su mujer. Cuando llegó al pasillo de congelados, algo le llamó poderosamente la atención: se trataba de la promoción de un postre de la casa Healthy Choice. En ella se podía leer lo siguiente:

Puedes ganar 500 millas (800 kil√≥metros) por cada 10 c√≥digos de productos universales (c√≥digos de barras) de Healthy Choice. Los productos deben enviarse a la compa√Ī√≠a antes del 31 de diciembre.

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Phillips era la t√≠pica persona que lee con sumo detalle todo, cada cent√≠metro de la letra peque√Īa de cualquier producto por insignificante que sea. Si encima se trataba de una propuesta que le hab√≠a encendido la luz roja en la cabeza, le iba a dedicar todo el tiempo del mundo.

Fotograma de Punch Drunk Love

Así que al darle la vuelta al producto, en una letra casi ilegible a un lado encontró algo todavía más interesante. Aquellas personas que canjearan la oferta dentro del primer mes de la promoción acumularían el doble de millas, lo que significa que una persona podría recibir 1.000 millas (1.600 kilómetros) en vuelos por la compra de tan solo 10 códigos de sus productos. Evidentemente, Phillips vio que podía hacer algo:

Empecé a hacer matemáticas y me di cuenta de que esto era mucho, muchísimo. Quería llevar a mi familia a Europa ese verano, y ese podría ser el camino.

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¬ŅSiguiente paso? Averiguar c√≥mo y d√≥nde iba a conseguir el mayor n√ļmero de paquetes de estos postres de chocolate. Primero se fij√≥ en el precio de su supermercado local: 2 d√≥lares cada uno. Quiz√°s un poco caro. Luego pas√≥ a recorrerse el local entero para ver los precios de los productos de Healthy Choice. Bingo. Encontr√≥ sopas a 90 centavos cada una.

La emoción era enorme y Phillips recuerda que no paraba de sonreír. Tenía entre manos el negocio del siglo. El hombre llenó el carrito y luego se dirigió a otro local que había cerca que conocía muy bien. Allí solía acudir a final de mes, cuando había que ahorrar algo de dinero. Era un almacén enorme que vendía al por mayor, con descuentos por compras grandes, generalmente para abastecer a otros comercios de alimentos.

Fotograma de Punch Drunk Love

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En el local encontró los postres de chocolate de Healthy Choice al ínfimo precio de 25 centavos la unidad. Pero lo mejor de todo es que cada paquete contaba con su propio código de barras. Las matemáticas parecían bastante claras, por unos míseros 2,50 dólares, el ingeniero podría obtener 1.000 millas en vuelos.

Literalmente y con la ayuda de su mujer durante varias idas y venidas, Phillips limpi√≥ la tienda, ni rastro del postre, compr√≥ hasta la √ļltima pieza en el almac√©n. Luego le pidi√≥ al gerente del sitio, un tipo que conoc√≠a del barrio, las direcciones de otros almacenes similares.

Con la lista en la mano, la cosa iba muy en serio. Habló con su mujer y decidieron ir a por todas: dedicaron el fin de semana a recorrer todos los estantes de todas las tiendas hasta Fresno. En total, unos 10 almacenes al por mayor.

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Philips. UC Davis

Es probable que en este punto te estés preguntando cómo demonios un tipo es capaz de entrar en un almacén, arrasar con el mismo producto, y acudir a otro cercano para repetir la acción sin levantar sospechas. El mismo Phillips contó que también era parte del plan. Entraba con tal ímpetu en las tiendas que al que le preguntaba le decía que se estaba preparando para el fin del mundo. Y tenía sentido. La gente se creía que estaban ante un tipo al que le faltaba un hervor.

Cuando terminó el fin de semana no cabía un alfiler en el garaje del ingeniero. Pilas y pilas con cajas del producto. Sin embargo, no terminó ahí. El hombre acabó invirtiendo 3 mil dólares de la época para comprar 12.150 porciones individuales del postre. Al cambio, y si lo que decía la promoción era cierto, estaba comprando más de 150 mil dólares en billetes de avión.

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¬ŅUn genio?

Phillips tras conocerse su historia. Imagen:YouTube

Quedaba un peque√Īo fleco y se acercaba el fin de mes. ¬ŅC√≥mo demonios iba a conseguir enviar esa cantidad de c√≥digos de barra? De hecho, el tiempo apremiaba, y entre √©l y su esposa no llegaban a arrancarlos todos para la fecha l√≠mite. ‚ÄúTuve que encontrar una soluci√≥n r√°pida‚ÄĚ, le dijo a los medios.

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Entonces tuvo una idea. David se acercó a dos bancos de alimentos y al Ejército de Salvación local con una oferta: si le daban un grupo de voluntarios para quitar todos los códigos de barras, él les donaría el postre.

¬ŅIncre√≠ble, no? La cuesti√≥n es que aqu√≠ no acaba la jugada del se√Īor Phillips No s√≥lo obtuvo sus c√≥digos de barras a tiempo para enviarlos por correo antes de que venciera la fecha l√≠mite, al ofrecer ese n√ļmero de alimentos se consider√≥ una donaci√≥n ‚Äúespecial‚ÄĚ y , como consecuencia de ello, permiti√≥ a David reclamar algo menos de 1.000 d√≥lares en deducciones de impuestos al final de ese a√Īo.

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En cualquier caso, una vez enviados los c√≥digos s√≥lo quedaba esperar y contener el aliento. La promoci√≥n dec√≠a espec√≠ficamente que podr√≠a obtener las millas en cualquier producto de Healthy Choice, pero a√ļn as√≠, el hombre sab√≠a que una compa√Ī√≠a tan grande podr√≠a tratar de darle la vuelta con alg√ļn tecnicismo.

¬ŅQu√© ocurri√≥? Que comenzaron a llegar paquetes y m√°s paquetes por correo, todos grandes, y todos del mismo sitio: desde Healthy Choice. En total, conten√≠an 2.506 certificados, cada uno de ellos para la obtenci√≥n de las 500 millas. La cifra m√°gica, el total que consigui√≥ fue de 1.253.000 millas. Es decir, viajar en avi√≥n toda una vida de forma gratuita.

La noticia en el Washington Post

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Adem√°s, y seg√ļn los t√©rminos de la promoci√≥n, Phillips podr√≠a obtener el kilometraje en cualquier cuenta de una aerol√≠nea. El ingeniero las dividi√≥ entre sus cuentas de United, Delta y Northwest, y envi√≥ el resto (m√°s de un mill√≥n) a su cuenta de American Airlines.

Esto √ļltimo (pasar del mill√≥n) hizo que David Phillips tuviera acceso de por vida a algo llamado ‚ÄúAmerican Airlines AAdvantage Gold club‚ÄĚ. La mayor√≠a de los terr√≠colas no sabemos de la existencia de ello, pero significaba que √©l y su familia ten√≠an una serie de incre√≠bles beneficios relacionados con los viajes para el resto de sus vidas. Entre otras, viajar en primera clase, reservas especiales, embarques prioritarios o, muy importante, millas de bonificaci√≥n.

De esta forma, David sigui√≥ ganando millas extra a un ritmo de hasta cuatro veces m√°s r√°pido de lo que las pod√≠a gastar. Un genio el se√Īor Phillips. Una historia incre√≠ble del tipo al que los medios denominaron, The Pudding Guy. [Wikimedia, BusinessInsider, HuffingtonPost]

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PD: Healthy Choice decidió acabar con la promoción tan pronto como se conoció la historia de Phillips. Por si alguno tenía pensado acudir al super más cercano.